Payasos y dentistas para buscar la sonrisa de los niños bielorrusos
La Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla presta por cuarto año consecutivo servicio médico gratuito a los menores afectados por Chernobil
La Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla presta asistencia bucodental gratuita al grupo de menores bielorrusos que ya se encuentran en Sevilla: 25 niños que se alojan en familias de Morón de la Frontera. Este centro, que lleva cuatro años reconociendo a los menores, ha visto reducido el número de niños que asiste debido a problemas diplomáticos con Bielorrusia. Años anteriores, los alumnos de posgrado de la Facultad de Odontología han llegado a examinar a una media de 400 niños cada verano. Esta iniciativa se realiza en virtud de un convenio firmado por la Universidad de Sevilla, el Colegio Oficial de Dentistas de la ciudad y la Confederación Santos Cirilo y Metodio del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla. El proyecto se desarrolla durante el mes de julio en los gabinetes dentales que posee la Facultad. "La idea es, dentro de toda la atención que tienen las familias con ellos, poder suplir las carencias odontológicas en la medida que nos sea posible" explicó el decano de la Facultad de Odontología, Pedro Muñoz, que intenta poner remedio a "ese defecto que en su país no se cubre".
Los encargados de realizar los tratamientos son los estudiantes que han finalizado el último curso de la titulación, supervisados por los profesores del centro y apoyados por los compañeros de cursos inferiores y el personal de administración y servicios. Reconociendo a los menores están, entre otros, Irene Bermejo, de 24 años, recién licenciada en Odontología que actualmente cursa un máster. "Les encontramos bastantes caries debido a la falta de higiene bucal", expone Irene, que cuenta que los niños "están nerviosos, pero por lo general se portan muy bien, aunque siempre hay alguno que lo pasa peor y empieza a llorar". Para ayudarles durante el reconocimiento, las monitoras bielorrusas acompañan a los niños. Irene afirma que la ayuda de las instructoras es "fundamental para que los niños nos entiendan y estén más tranquilos".
La asistencia bucodental consiste en una revisión general de la boca y en la aplicación del tratamiento que precise cada uno de ellos. Fundamentalmente son empastes y tratamientos preventivos y, si fuera necesario, a los niños se les realizan extracciones u otro tratamiento especializado. "Les atendemos durante dos semanas y, en ese tiempo, les hacemos todo lo que sea posible, y se seguiría con el tratamiento el año siguiente", aclara Pedro Muñoz, que explica que el "99% de las patologías son caries". Por ello, tras un tratamiento de varios años, "hay algunos niños que ya se han curado las caries por el seguimiento que han tenido", afirma la vicedecana de innovación docente, María del Carmen Machuca.
Otro de los objetivos que persigue esta iniciativa es que los niños pierdan el miedo a visitar al dentista. Por ello se les prepara una bienvenida con payasos y se crea un entorno agradable, evitando esperas y dándoles nociones básicas de higiene bucal, así como material para ellos. "Sin la colaboración de varias casas comerciales sería imposible llevar a cabo este proyecto, puesto que nos dan todo el material que utilizamos y que le damos a los niños", cuenta Muñoz. Éste es el quinto año que se realiza este proyecto, aunque el primer año se llevó a cabo en el Colegio de Odontólogos, que también recibe a niños cada año. El pequeño Ihan, de 9 años, se divirtió con un payaso tras su visita al dentista, de la que contó que "no he pasado miedo ni me ha dolido nada".
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