Tribunales

Piden seis años para tres hermanos por trucar coches de un concesionario

  • Uno de ellos regentaba un concesionario en Pilas

  • Están acusados de estafar a 16 personas y una empresa vendiéndoles coches cuyo kilometraje habían alterado

Concesionario de coches.

Concesionario de coches.

La Fiscalía solicita seis años de cárcel para tres hermanos, uno de los cuales regentaba un concesionario en Pilas (Sevilla), a los que acusa de estafar a dieciséis personas y una empresa vendiéndoles coches cuyo kilometraje habían trucado antes, con lo que a todos les ocasionaron un perjuicio económico.

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla será la encargada de enjuiciar a J. C. H., F. C. H. y F.J.C.H., a quienes el Ministerio Público atribuye un delito continuado de estafa por el que, además de la pena de prisión, reclama que abonen una multa de 2.880 euros, según han informado fuentes judiciales a Efe.

En su escrito de calificación provisional, el fiscal relata que los hermanos se concertaron para "obtener un beneficio patrimonial ilícito" y, así, "manipularon" los cuentakilómetros de dieciocho vehículos para su posterior venta al público en el concesionario Casher Motor, también conocido con el nombre de Autos Virgen de Belén y situado en el kilómetro 2 de la carretera Aznalcázar-Pilas.

De este modo, los coches aparentaban "un kilometraje inferior al real" y los compradores pagaron un coste superior al real. El escrito de la Fiscalía enumera a continuación las operaciones fraudulentas realizadas por los encausados a partir de febrero de 2005, cuando vendieron un coche con 62.000 kilómetros que ya tenía "al menos" 165.000.

Así funcionaron los tres hermanos hasta el 18 de noviembre de 2006, cuando un comprador adquirió por 10.500 euros un vehículo oficialmente con 71.748 kilómetros pero que en verdad tenía 157.880, por lo que su valor venal era de 8.240 euros.

La operación más llamativa, por la diferencia entre la realidad y lo que presuntamente ingresaron, se produjo el 20 de enero de 2006 con un coche con 214.000 kilómetros que apenas valía 1.800 euros pero que fue comprado por 8.000 euros y con 77.800 kilómetros. En otra ocasión llegaron a triplicar sus beneficios con un utilitario que vendieron por 9.000 euros a pesar de que su auténtico importe rondaba los 3.700, ya que el kilometraje era de 115.000 y no de 50.322, como hicieron creer a la compradora.

Otras veces duplicaron o superaron más del doble del coste de lo que realmente valía un coche, por ejemplo uno de 5.550 euros por el que obtuvieron más de 12.500 o al vender por 9.600 euros uno de 75.400 kilómetros que en el fondo tenía un valor de 4.869 euros porque ya tenía 208.000 kilómetros reales.

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