Sevilla

Los policías locales también lloran

  • El Ayuntamiento entrega casi un centenar de condecoraciones a agentes municipales en un acto excesivamente emotivo en el que faltó el discurso del nuevo superintendente jefe.

La Policía Local reconoce el buen trabajo de casi un centenar de agentes

Que la sesión arrancara con un vídeo de agentes visitando a niños enfermos en el Hospital Infantil del Virgen del Rocío ya daba una idea del guión que el Ayuntamiento de Sevilla había decidido seguir este año en el acto central del día de la Policía Local. En su afán por recuperar la imagen del cuerpo, y después de una semana plagada de jornadas, charlas, exposiciones, mesas redondas y exhibiciones ante escolares, el Consistorio apostó por un acto excesivamente emotivo, incluso sensiblero en algunos tramos.

Sirvió para homenajear a los policías, claro que sí, pero distó mucho de aquellos actos de años atrás, en los que el alcalde, o en su defecto el delegado de Seguridad, hacían algún anuncio importante para el cuerpo. O simplemente recitaban un balance estadístico de la labor desarrollada por la Policía Local a lo largo del año. Ayer ni eso. El delegado de Movilidad y Seguridad, Juan Carlos Cabrera, despreció directamente la estadística. Quizás los datos no sean para presumir. El concejal fue breve en su discurso, que inició una vez más con su ya clásico "todos y todas", y en el que dijo que el cuerpo aborda una nueva etapa, en la que apostará por la descentralización, por crear una policía turística y por potenciar el papel de los distritos.

Nada que no se supiera ya. El eje sobre el que pivotará esa nueva Policía Local que promete Cabrera será el nuevo jefe, el superintendente Pablo Ruiz-Berdejo, al que el Ayuntamiento sigue sin darle la ocasión de expresarse en público. No convocó a la prensa el día de su toma de posesión y ayer ni siquiera le ofreció la posibilidad de dirigirse a su gente desde el atril. Fue la primera vez en muchos años -salvo situaciones de interinidad- en la que el jefe de la Policía Local no interviene en público en el día de San Clemente, patrón del cuerpo.

Tampoco el alcalde, Juan Espadas, hizo ningún anuncio relevante. Felicitó a los policías, dio la bienvenida al nuevo jefe, destacó la labor del antiguo y reforzó la idea de mejorar la imagen de la Policía Local. Desde el diseño de los vehículos a la coordinación con las Fuerzas de Seguridad del Estado, pasando por la difusión en las redes sociales del trabajo policial. No se le puede negar el empeño que ha puesto su gobierno en dotar a la Policía de una cara más amable, aunque para ello haya recurrido al mensaje de felicitación del mismísimo Florentino Pérez.

En esa obsesión por la imagen, el Ayuntamiento fue intercalando durante el acto una serie de vídeos, a cuál más emotivo. Una saga de policías, padre e hijo, que recibieron sus condecoraciones juntos. Dos agentes que salvaron la vida a un ciudadano, que subieron a recoger sus medallas en compañía del salvado, al que incluso el presentador del acto, Cristóbal Cervantes, le ofreció el atril para que dijera que gracias a esos dos policías estaba él allí. Y a un tercero, que no pudo recibir medalla porque está inmerso en un proceso judicial y así lo impide el reglamento, pero que tiene el mismo mérito que los dos condecorados. O los que arrestaron al autor de un homicidio en la Plaza Nueva, que recibieron sus distinciones en compañía de sus familiares, a quienes previamente todos pudieron ver en la pantalla contando la experiencia que supone ser el hijo o la mujer de un policía y lo orgullosos que están de él.

Durante la gala hubo emotivos recuerdos a dos policías fallecidos, el motorista Sergio Rodríguez-Prat -lapsus del alcalde al llamarle Ramírez- y Juan Carlos Moragas. Éste último recibió la cruz al mérito policial con distintivo blanco a título póstumo. La recogió su hija con todo el auditorio de Fibes aplaudiendo y puesto en pie. También hubo distinciones para la unidad de Caballería de la Policía Nacional, que no es la primera vez que es reconocida por la Policía Local, para el coronel de la Guardia Civil Fernando Mora Moret y para un buen número de agentes que cumplen 20 ó 30 años en el cuerpo.

A falta de titulares del alcalde, el de esta crónica lo dio el presentador del acto, después de que el auditorio viera uno de los vídeos emitidos durante la gala. "Como pueden ver, los policías locales también lloran".

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