La Policía detiene a un violador en serie que agredió al menos a cuatro jóvenes

Abordaba a las víctimas de madrugada, al terminar su jornada de trabajo en un restaurante. Los ataques ocurrieron en el Porvenir, Los Remedios y Reina Mercedes.

Fernando Pérez Ávila

Sevilla, 20 de enero 2016 - 11:34

El último violador en serie detenido por la Policía Nacional en Sevilla era un joven aparentemente normal. De 25 años, vivía con sus padres en la zona sur de la ciudad y trabajaba en un restaurante de una conocida cadena de comida rápida ubicado en el norte de Sevilla. Era uno de los encargados del negocio. Cuando el local cerraba, la mayoría de las noches entrada ya la madrugada, salía de cacería. Para la Policía, era un auténtico depredador sexual.

Se montaba en su coche, un Ford Fiesta de color blanco de más de diez años, y en vez de volver a su casa por la SE-30, la ruta más rápida, lo hacía cruzando la ciudad. Solía salir al Alamillo y de ahí a Torneo para llegar hasta el Paseo de Colón. Ahí variaba su camino. A veces tiraba hacia la zona del Parque de María Luisa y la avenida de la Palmera, mientras otras se dirigía hacia Los Remedios y Triana. Siempre buscaba lugares de ocio nocturno y a las chicas que salían de estos locales y volvían solas a casa a pie.

Cuando veía a alguna, la seguía con el coche y circulaba lentamente al lado de ella. Primero la piropeaba, le pedía el número de teléfono y le instaba a que se subiera al vehículo, que él la llevaría a casa. Las chicas solían ignorarle y seguir su camino. El agresor detenía su vehículo, lo aparcaba como podía y salía del coche, a veces mostrando su pene y masturbándose. Solía asaltar entonces a las jóvenes y comenzaba a practicarles tocamientos.

Así atacó a cuatro jóvenes de entre 18 y 25 años. A dos de ellas llegó a violarlas. En otros dos casos no lo consiguió porque las víctimas lograron zafarse y huir. La Policía investiga una quinta agresión sexual, que de momento todavía no se le ha imputado pero que bien podría ser obra de él por el modus operandi y el lugar en el que se produjo. Se investiga si este mismo agresor pudiera haber cometido más delitos, tanto en la capital como en el Aljarafe, donde los investigadores tienen constancia de que se movía con frecuencia.

El primer caso ocurrió en el mes de marzo del año pasado. El agresor abordó a una joven extranjera de 22 años. Ocurrió en la calle Juan Sebastián Elcano a las tres de la madrugada. Tras piropearla desde el coche, pedirle el teléfono y acosarla después, la rodeó con los brazos y le practicó una serie de tocamientos en sus partes íntimas. La víctima se zafó y consiguió refugiarse en un portal. La joven aportó un dato clave que servirá después para la plena identificación del agresor: iba en un coche pequeño de color blanco. No pudo ver modelo ni matrícula. Describió al autor de la violación como una persona joven, aparentemente normal, bien vestida, aseada y sin signos de ebriedad ni de haber consumido drogas.

Con esta descripción inició el Servicio de Atención a la Mujer (SAM) de la Policía Nacional una investigación que terminaría meses después con la detención del agresor. En esta operación, denominada Búnker, también participaron agentes de la brigada de Seguridad Ciudadana.

Apenas unos días después de la primera agresión, el depredador volvió a salir de caza. Esta vez eligió la zona próxima al Parque de María Luisa. Vio a una chica que regresaba a su casa, a las 4:30, por la avenida de la Borbolla, y la abordó de la misma forma. Insistió y la joven se negó. Cuando ésta siguió su camino hacia las calles del Porvenir, por las que a esa hora no pasaba nadie, el agresor salió del coche y forcejeó con la víctima hasta introducirla en el vehículo, donde abusó de ella.

Tres meses después, en junio, se registró un nuevo ataque, muy cerca de donde ocurrió el segundo. Esto llevó a la Policía a pensar que se trataba del mismo autor y que estaba ya ante un violador en serie bastante activo. Ocurrió en el entorno de la avenida de Felipe II. El modus operandi fue el mismo. En julio de 2015 se produjo un nuevo hecho que todavía está bajo investigación y podría imputársele en los próximos días. Esta vez eligió la calle Betis.

Tras varios meses inactivo, el depredador volvió a actuar a principios de diciembre. Lo hizo en la avenida de Reina Mercedes. De nuevo fue en su coche a una velocidad reducida, se acercó a una chica que caminaba sola y empezó a acosarla. Al ver que ésta lo ignoraba, salió del coche mostrándole el pene y masturbándose. Se abalanzó sobre la joven tocándole sus partes íntimas y, tras un forcejeo, la chica logró huir y pedir ayuda a unos jóvenes que había cerca.

Tras esta agresión, la Policía identificó ya plenamente al sospechoso y lo sometió a una intensa vigilancia durante varios días, hasta que finalmente fue detenido el pasado 13 de enero. El día 15 fue puesto a disposición judicial y el juez del caso decretó su ingreso en prisión. Se le imputan cuatro delitos de agresión sexual, dos de ellos con penetración.

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