Sevilla

El Pollino atribuye la muerte de la niña a un disparo no intencionado

  • El asesino confeso disparó a las víctimas antes de enterrar los cuerpos en un pozo con sosa cáustica

El asesino confeso, Ricardo 'el Pollino', en los juzgados. El asesino confeso, Ricardo 'el Pollino', en los juzgados.

El asesino confeso, Ricardo 'el Pollino', en los juzgados. / juan carlos muñoz

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Ricardo el Pollino, que está en prisión desde el pasado martes tras haber confesado el triple crimen de Dos Hermanas ante la juez que investiga el caso, aseguró en sus declaraciones que la muerte de la pequeña Lucía Begines, de seis años, se debió a un disparo no intencionado, según explicaron ayer a este periódico fuentes de la investigación.

Según las declaraciones del principal imputado, el secuestro de Sandra Capitán Capitán, de 26 años, de su hija Lucía, y de su compañero sentimental -un ciudadano de origen turco relacionado con una peligrosa organización dedicada a la distribución y venta de estupefacientes en el Polígono Sur-, estaría relacionado con un ajuste de cuentas por las drogas. Antes de enterrar los cuerpos en un pozo con sosa cáustica y cemento, el Pollino les disparó, aunque en el caso de la niña atribuye el impacto a un disparo no intencionado, a un posible rebote, según las fuentes.

El Grupo de Homicidios continúa las gestiones para esclarecer los hechos y ayer el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, insistió en que no se descartan nuevas detenciones.

Sanz anunció que la Policía Nacional detuvo el pasado miércoles en Dos Hermanas a dos mujeres como presuntas autoras de un delito de desórdenes públicos, por haber difundido bulos que generaron pánico en los colegios de la localidad tras el triple crimen de Sandra Capitán, su pareja y su hija de seis años. Según informó la Jefatura de Policía, las dos detenidas -que ya están en libertad-, difundieron a través de una red de mensajería inmediata y por medio de audios en chats comunes a los padres de un colegio de dicha ciudad, que el "clan de los turcos", relacionados con los asesinatos, "habían amenazado de muerte a los niños de ese colegio y colocado bombas, al mismo tiempo que aseguraban de que estaban siendo testigos de cómo ardía el centro educativo", precisa la Policía.

Asimismo, en una llamada al servicio de emergencias 112 alertaron del fuego y de cómo se estaba quemando el colegio, lo que generó la actuación de la Policía Nacional y de los Bomberos, quienes comprobaron cuando llegaron al lugar de los hechos que se trataba de una falsa alarma.

Estos bulos difundidos en la red provocaron que una multitud de padres se personasen en los colegios para recoger a sus hijos, produciéndose escenas de miedo y nerviosismo tanto en los padres como en los alumnos. Estos hechos alcanzaron tal gravedad que la propia Policía Nacional, a través de un portavoz, tuvo que desmentir los bulos y llamar a la calma a través de los distintos medios de comunicación.

Una vez restablecida la normalidad en la localidad, la Policía inició la investigación de los hechos, analizando la llamada realizada al 112 así como los diferentes audios enviados por el chat. De esta forma, se consiguió la identificación de las dos personas y en el día de ayer fueron detenidas cada una de ellas en su domicilio. La investigación también aclaró que no existe relación entre ambas y que no fue una actuación premeditada. Tras ser oídas ambas fueron puestas en libertad con cargos, aunque la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.

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