Sevilla

La ciudad tiene hasta 2030 para ser un lugar más sostenible

  • El Ayuntamiento se propone que Sevilla sea un referente europeo en políticas contra la emergencia climática y la Alianza Ciudadana por Sevilla Capital Verde 2023 apoya este reto

Uno de los jardines del Parque de María Luisa de Sevilla, uno de los pulmones verdes de la ciudad con mayor extensión. Uno de los jardines del Parque de María Luisa de Sevilla, uno de los pulmones verdes de la ciudad con mayor extensión.

Uno de los jardines del Parque de María Luisa de Sevilla, uno de los pulmones verdes de la ciudad con mayor extensión. / Jose Ángel García (Sevilla)

La Sevilla en la que soñamos para los próximos 20 años es una ciudad verde, con más agua, con más sombra, que aproveche sus recursos de una forma sostenible y que gestione sus residuos sólidos y sus aguas sucias adecuadamente. El problema es que no tenemos veinte años para hacerlo sino diez como mucho. Los científicos han puesto el año 2030 como fecha límite para frenar los peores efectos del cambio climático y ampliar nuestros espacios sostenibles si queremos que la tierra sea habitable.

Los transportes movidos con derivados del petróleo generan el 45% de emisiones de CO2

Sevilla, con su alcalde socialista Juan Espadas como presidente de la Red de Ciudades por el Clima, se ha comprometido por escrito, como otros centenares de ciudades, “a reducir para el año 2030 un 40%, como mínimo, las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) y a aumentar su resistencia a los impactos del cambio climático”.

Ese compromiso supone que Sevilla de aquí a una década debe reducir la contaminación que generan los transportes alimentados con combustibles derivados del petróleo: coches, camiones, motocicletas, etcétera, que son los responsables de casi la mitad (45%) de las emisiones de CO2. La segunda fuente importante de emisiones es el consumo eléctrico (40%). Y la tercera (14%) el consumo de combustibles (gas natural, GLP, butano, propano, fuelóleo y carbón).

Parece que vamos en serio

La pregunta que nos planteamos llegados a este punto es: ¿Ha hecho algo el Ayuntamiento de Sevilla para cumplir con su compromiso de reducir el 40% de las emisiones y aumentar su resistencia al cambio climático de aquí a 2030? La respuesta es sí, aunque falta por ver los resultados sobre la ciudad. Hay más planes que resultados.

El documento clave para lograrlo es el Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenible (Paces) 2018 de Sevilla

La Corporación municipal de Juan Espadas se ha puesto las pilas en este segundo mandato para cumplir con estos objetivos sostenibles. Ahora sí parece que vamos en serio a aplicar medidas que contribuyan de verdad a este fin.

El documento clave para lograrlo es el Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenible (Paces) 2018 de Sevilla, de cuya evolución y cumplimiento el Ayuntamiento tiene que dar cuenta cada dos años. Este plan contiene todas las medidas para mitigar (políticas que han de aplicarse para reducir la contaminación) y adaptarnos al cambio climático (medidas para aumentar nuestra resilencia a los impactos del cambio climático) de aquí a 2030.

El Paces forma parte de una planificación global de la que se ha dotado la ciudad: el Plan Estratégico Sevilla 2030, al frente del que se ha puesto a Gaspar Llanes, ex secretario general de Innovación de la Junta de Andalucía.

Uno de los puntos débiles de ese ambicioso plan del Ayuntamiento de Sevilla es que destina escaso personal y escaso presupuesto para aplicar el Paces, advierte la Red Sevilla por el clima

Otro paso adelante en este mandato 2019-2023 ha sido crear el área municipal de Transición Ecológica, bajo la dirección política del concejal David Guevara. Gaspar Llanes también tendrá un papel clave en esa oficina para la transición ecológica.

Sin embargo, hay algunos puntos débiles de esta planificación. La Red Sevilla por el Clima, que dirige la doctora en Biología Reyes Tirado, titular del laboratorio de Greenpeace Internacional en la Universidad de Exeter (Reino Unido), señala que uno de los puntos débiles de ese ambicioso plan del Ayuntamiento de Sevilla es que destina escaso personal y escaso presupuesto para aplicar el Paces.

Se cuestiona que el Paces no contabiliza la reducción de emisiones desde 1990/1995, como marca Naciones Unidas

Tirado añade que también se echa en falta que al frente de ellos haya personas con mayor enfoque técnico, ya que los temas relacionados con el cambio climático y la sostenibilidad son “cuestiones que hay que explicar muy bien dentro del Ayuntamiento y fuera”. Por último, la Red se pregunta dónde está ese plan de coordinación entre las diversas áreas (Parques y Jardines, Urbanismo, Movilidad…).

En el Paces de Sevilla, el análisis de las emisiones se hace a partir del año 2005 en adelante, con lo que arroja una bajada de emisiones que se debe sobre todo a la coincidencia con los años de la crisis económica, avisa la Red Sevilla por el Clima

Esta entidad sevillana cuestiona igualmente del Paces que no contabiliza la reducción de emisiones desde 1990/1995, como marca Naciones Unidas. En el caso de Sevilla el análisis de las emisiones se hace a partir del año 2005 en adelante, con lo que arroja una bajada de emisiones que se debe sobre todo a la coincidencia con los años de la crisis económica. Otro punto que se cuestiona es cómo se hace el cálculo de toneladas de CO2 al año que se reducen con cada medida. “El Paces tiene datos inconsistentes y previsiones imprecisas”, lamentó Tirado, que integra el movimiento de entidades por el clima.

Mitigar el cambio climático

Entre las medidas para reducir los efectos del calentamiento global, el Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenible (Paces) 2018 incluye medidas de eficiencia energética en edificios, instalaciones y empresas municipales, en espacios comerciales de la ciudad, en edificios residenciales y en el alumbrado público.

Medidas de mitigación del cambio climático en el Paces 2018. Medidas de mitigación del cambio climático en el Paces 2018.

Medidas de mitigación del cambio climático en el Paces 2018. / Ayuntamiento de Sevilla (Sevilla)

Destacan especialmente las medidas previstas en el capítulo de transportes. Las que más reducción de CO2 generan son la adaptación de edificios para acoger infraestructuras de puntos de recarga para vehículos eléctricos (41.587 t/CO2/año), Ampliación del tranvía desde San Bernardo hasta Santa Justa (3.415 t/ CO2/año), implantación de zonas de bajas emisiones –aún por determinar– (17.730 t/CO2/año), e implantación de un sistema de conducción eficiente en la flota de Tussam (2.200 t/ CO2 /año).

Fuera del transporte, otras medidas importantes son la plantación de arbolado con criterios de mayor captación de CO2 en calles y en espacios verdes (19.000 t/ CO2/año) y recogida de biorresiduo en contenedor de carga lateral (12.818 t/ CO2/año) y aprovechar el biogás de vertedero (9.008 t/ CO2/año).

Medidas de adaptación al cambio climático

Medidas de adaptación al cambio climático en el Paces 2018. Medidas de adaptación al cambio climático en el Paces 2018.

Medidas de adaptación al cambio climático en el Paces 2018. / Ayuntamiento de Sevilla (Sevilla)

Entre las medidas para adaptarnos al cambio climático, el Ayuntamiento se propone que Sevilla sea “referente europeo en políticas contra el cambio climático” en 2020. Este reto cuenta con el apoyo de muchas organizaciones sociales que han lanzado la Alianza Ciudadana por Sevilla Capital Verde Europea 2023 para impulsar esta transformación.

Otras medidas son reverdecer la ciudad y ampliar las sombras, almacenar más agua de lluvia y reutilizar las aguas de plantas de tratamiento, modificar horarios de trabajo ante el calor y crear un clúster empresarial contra el cambio climático y una web.

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