Sevilla

El Valme implanta un plan para 'humanizar' cuidados

  • El programa se basa en acompañar al enfermo crítico hasta su nueva ubicación en el hospital

Profesionales atienden a un paciente crítico. Profesionales atienden a un paciente crítico.

Profesionales atienden a un paciente crítico. / h. u. v.

La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Valme ha implantado "el alta asistida, un programa desarrollado por los profesionales de enfermería que apuesta por la seguridad y la humanización de los cuidados en pacientes especialmente vulnerables, como consecuencia del estado crítico de su enfermedad", explican fuentes hospitalarias. El programa se basa en el acompañamiento del paciente que recibe el alta en cuidados intensivos, hasta su nueva ubicación en el área de hospitalización, por parte del equipo asistencial formado por el enfermero y el auxiliar, que se ha encargado de sus cuidados.

El ingreso en una UCI supone un evento "traumático y estresante", tanto para los pacientes como para sus familiares. Durante el ingreso, se producen una serie de alteraciones psicológicas y emocionales que pueden prolongarse tras el alta. Precisamente, el traslado intrahospitalario está considerado como uno de los indicadores de calidad de enfermería en el enfermo crítico.

Las estancias largas en Cuidados Intensivos pueden causar estrés y cuadros de ansiedad

El supervisor de la UCI del Hospital Universitario de Valme, Manuel Montes, explica que "después de superada una enfermedad crítica, la estancia prolongada en una unidad de cuidados intensivos puede provocar en los primeros días pos-uci cuadros de ansiedad, sensación de desatención, miedo e incluso puede motivar el reingreso en la unidad".

Además, los profesionales han destacado el riesgo de producirse el "fenómeno de la dependencia del equipo", cuyo sentimiento es directamente proporcional al tiempo de ingreso y suele ocurrir cuando se alarga en el tiempo la fase de resolución de su evento para poder abandonar la UCI. La seguridad de sentirse vigilado y protegido, con el convencimiento de una respuesta rápida y efectiva si algo va mal, se transforma en estado de ansiedad extendido al paciente y a su familia.

El programa asistencial incluye a pacientes de UCI con ingreso prolongado (más de 20 días). De la práctica de esta nueva dinámica también se beneficiarán pacientes que presenten desorientación y/o agitación, junto con imposibilidad de familiares para estar presentes en el momento del alta o bien que se necesite transmitir información directa a los enfermeros de la unidad de destino.

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