La banda blanqueaba el dinero de la droga en centros de estética
El cabecilla tenía una mansión en Alcalá, una casa en Conil, varios pisos en Sevilla y más de 80.000 euros en joyas.
El clan de los Cantón tenía varias empresas pantalla para blanquear el dinero de la droga. Algunas de ellas eran centros de estética y peluquerías regentados por las mujeres de los integrantes de la banda. También tenían empresas inmobiliarias y bares, puestos todos a nombres de las mujeres, que también han sido detenidas en la operación.
Otra manera de darle salida al dinero era la compra de joyas. La Policía se ha incautado de 38 relojes de lujo de las marcas Rolex, Bulgary, Viceroy o Cartier, entre otras, así como diversas alhajas de oro. Toda la colección de sortijas estaba valorada en más de 80.000 euros, si bien la Policía está todavía a la espera de realizar un peritaje.
También usaban para blanquear la adquisición de coches. La banda solía cambiar de vehículos casi cada año. Aunque para desplazarse habitualmente y no levantar sospechas emplearan utilitarios, también tenían en su poder varios coches de gama alta. Es el caso del BMW 318D Berlina o del Mercedes Clase A 220 CDE intervenidos por la Policía. La relación de vehículos decomisados se completa con un SsangYong Rexton, un Opel Astra, una furgoneta Opel Combo, un Fiat Stylo, un Renault Megane y un Fiat Punto. Se les ha requisado también cuatro motos: una Honda CBR 600, una Honda 125, una Kawasaki Ninja ZX-10R y una Piaggio Beverlu. En cuanto a las propiedades inmobiliarias, el cabecilla disponía de una mansión en Alcalá, una casa en Conil de la Frontera y varios domicilios más en Sevilla.
El material informático decomisado a la banda también era de primer nivel. Tenían tabletas, ipods y ordenadores de primeras marcas, así como cámaras fotográficas y de vídeo. Con algunos de ellos controlaban las imágenes de las cámaras de seguridad que tenían, que también requirieron una fuerte inversión. De hecho, las cámaras perimetrales de vigilancia que tenían cuestan miles de euros. Los investigadores también aprehendieron una escopeta del calibre 12 y una pistola del 6,35, así como cinco rifles de aire comprimido.
De los nueve detenidos, cinco son hombres y cuatro mujeres. La esposa del cabecilla se dedicaba a las labores de blanqueo exclusivamente, mientras que las otras tres se encargaban también de captar clientes de la organización. Dos de los nueve arrestados fueron puestos en libertad con cargos por la propia Policía, antes de pasar a disposición judicial. Son los padres del líder de la banda.
Los otros siete fueron puestos este martes a disposición del juzgado de Instrucción número 10 de Sevilla, que ha dirigido la investigación desde que se abrieron las diligencias, en octubre de 2014. La juez mantiene decretado el secreto de sumario sobre el caso. Los agentes de la Udyco dan por cerrada la operación tras la intervención del pasado sábado, pero no es descartable que a partir de ella, o del análisis de la documentación obtenida por la Policía, surjan nuevas investigaciones en los próximos meses.
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