"Un buen médico es el que gestiona el fracaso; en el éxito está cualquiera"
Los invisibles · Federico Alonso Aliste.
Creció en un pueblo que ya había pasado el esplendor de la mina y buscó el subsuelo de su curiosidad científica en el ojo humano dando luz a la oscuridad.
Es un médico de pueblo, como Santiago Ramón y Cajal o Severo Ochoa. Federico Alonso Aliste (Villanueva del Río y Minas, 1964) fundó hace quince años la clínica Tecnolaser Clinic Vision.
-¿Lo que no se ve despierta morbo?
-Lo importante es lo que se ve. La vista es lo más cercano que tenemos al sistema nervioso central.
-¿Los Evangelios son un tratado de oftalmología?
-La estrella era Santo Tomás, el incrédulo, que tenía que ver.
-¿En su territorio científico hace falta creer para ver?
-En el campo de la Oftalmología la tecnología va muy por delante de las expectativas del ser humano. Se están consiguiendo visiones de un cien por cien.
-¿Qué parte del ojo ve, qué parte del ojo mira?
-El ojo mira y el cerebro es el que ve, el que trasciende la mirada.
-¿Existe la vista cansada porque la vista es la que trabaja?
-La vista es de todos los sentidos el que más trabaja. Es uno de los primeros órganos vitales que aparece, ya está en el seno de la madre cuando nos estamos formando. Y, sin embargo, es el que más tarda en desarrollarse. Con 12 años sigue ese desarrollo.
-¿El primero en nacer y el último en morir? En las películas, al fallecido le tapan los ojos...
-No se sabe si lo que queda es visión o son matices de colores.
-¿Cómo surge su vocación?
-Yo quería hacer Cirugía y Medicina de la Familia. Estuve trabajando en un hospital de Puerto Real en Medicina Interna y en Infecciosos, me tocó la época más dura del Sida. Hice el MIR, roté y elegí la especialidad de oftalmología. Tenía una parte médica, otra quirúrgica y otra elegante.
-¿Acertó con la elección?
-Yo creo que sí. Un buen médico no es el que gestiona el éxito, sino el que gestiona el fracaso. El que acompaña al paciente en un proyecto fallido. Para mí la Medicina está en el fracaso; en el éxito está cualquiera.
-Estamos en la época del ojo del halcón para compensar el defecto visual de la persona...
-En los barcos existe el ojo de buey y hubo una época de endiosamiento de los médicos en la que se habló del ojo del águila como fórmula de una supervisión que no se llegó a conseguir. El águila tiene cuatro veces más agudeza visual que nosotros.
-¿Dónde se refugia?
-Mi afición fuera de la Medicina es la Medicina. Y la lectura, sobre todo novelas de intriga política histórica. Me fascina la historia de Roma. Todo lo que nos parece nuevo ya pasó en Roma. Los escraches los inventó Clodio a Cicerón, al que temían en el foro y él le temía a su mujer. Los Graco ya defendían a la plebe y hubo crisis de régimen en el paso de la República al Imperio. No hemos cambiado mucho en los últimos dos mil años. Seguimos con las mismas virtudes y defectos.
-¿Marca nacer en un pueblo?
-En un tiempo, Villanueva del Río y Minas fue uno de los pueblos más importantes de la provincia. Tenía casinos, los ingenieros franceses trajeron la primera pista de tenis de España, los Maristas crearon una escuela social sólo para hijos de los mineros.
-¿Usted pasó por la mina?
-De una forma colateral. La familia de mi madre viene de Zamora, a raíz de un tío-abuelo sacerdote al que destinaron como sacerdote de la mina. Un hombre de sotana negra y una biblioteca moderna con más de mil libros. Era antiguo en la vestimenta y moderno en el pensamiento. Se llamaba Aniceto, a él le debo mi pasión por la lectura. Yo leía a Marcial Lafuente Estefanía, quería saber cuánto medía un vaquero de seis pies, y aquel cura de la familia me dio a leer la primera novela, una biografía novelada de Churchill.
-¿Prefiere ojear u hojear?
-Los periódicos y los libros, mejor en papel que pantalla de ipod.
-En francés mirar es regarder, volver a guardar...
-La memoria visual es mucho más duradera que la verbal.
-¿Los ciegos sueñan en imágenes?
-Los que han visto antes. Los demás, es difícil saberlo.
-El Siglo de Oro con quevedos...
-En los siglos XVI y XVII escribían en la miseria, con poca luz, con una vela, incluso en la cárcel. En las situaciones más dramáticas, uno saca lo mejor de sí mismo.
-¿Quién inventó las gafas?
-En la Edad Media hubo algún precedente. La primera cirugía refractiva la inventaron los romanos, que dormían con bolsitas de plomo sobre los párpados para cambiar su curvatura. Los chinos siempre han ido por delante de la cultura occidental en las lentes.
-¿Qué le falta por ver?
-Lo más cercano. La gente de Sevilla debería seguir a cualquier extranjero y compartir su asombro, lo que nunca vemos.
-Tecnolaser cumple 15 años...
-El 15 es la niña bonita y la pupila es la niña de los ojos.
-¿Seríamos perfectos con un espejo retrovisor?
-Si pensáramos menos en nosotros mismos, no seríamos perfectos, pero la sociedad sí.
-¿Qué es la córnea?
-Una cúpula triangular que está en la parte anterior del ojo, donde están las imágenes. El ojo es una cámara fotográfica en la que el objetivo sería la córnea; el zoom que enfoca y desenfoca, el cristalino, donde se forman las cataratas; el carrete, la retina; y el revelado lo haría el cerebro.
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