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"Estuve más cerca de ser difunto que de ser alcalde"

  • Dejó todos los carnés menos el del Betis. Cambió las clases de Economía por las de Espiritualidad. Dirigió la campaña de las primarias que Monteseirín le ganó a Borbolla. Ha presentado su libro 'Consciencia'.

Emilio Carrillo, en su despacho de la Diputación. Emilio Carrillo, en su despacho de la Diputación.

Emilio Carrillo, en su despacho de la Diputación. / José Ángel García

Tocó el poder con las manos y se ocupa del gobierno de la mente. Emilio Carrillo (Sevilla, 1958) fue delegado de casi todo, ha presentado su libro número 56 y su blog El Cielo en la Tierra tiene cuatro millones de visitas.

-¿Qué diferencia hay entre conciencia y consciencia?

-La primera vez que hablé de eso, en el libro Buscadores, el diccionario de la Academia no las diferenciaba. Ya sí. Consciencia es la capacidad de conocer la realidad que nos rodea y también la capacidad de conocernos a nosotros mismos. La conciencia es plasmar eso en la vida cotidiana.

-¿No le gustaba la realidad y decidió conocerse a sí mismo?

-Si uno no se conoce a sí mismo, el conocimiento de la realidad está demasiado condicionado por las opiniones de los demás.

-Nunca tuvo tantos electores como visitas en su blog...

-Jamás. Éstos son más coherentes. En el ámbito político, no siempre se aplican las ideas en la vida cotidiana; hay gente que condena el maltrato y tiene comportamientos machistas con su señora.

-¿No volverá a la política?

-Para mí es un ciclo concluido.

-Una izquierda moderada y una derecha moderna lo avalaron como alcaldable. ¿Es cierto?

-Entre 2006 y 2008 fue así, eso se barajó. Creo que las cosas son al final como tienen que ser.

-Ya fue candidato en el 79 en la lista municipal del Pecé...

-En 1981 dimitió Amparo Rubiales, corrieron la lista y me tocaba a mí. Surgió la tendencia eurocomunista de Santiago Carrillo y yo no comulgaba con la dirección del partido. También es verdad que estaba preparando oposiciones y las llevaba muy bien. De hecho las aprobé un año después.

-¿Quién le llama en el 99?

-Me llamó Alfredo (Sánchez Monteseirín). Cuando era presidente de la Diputación, me llamó para que le dirigiera la campaña de las primarias al Ayuntamiento de Sevilla y le ganamos a Borbolla.

-¿Borbolla le guarda rencor?

-Espero que no. Nuestra relación ha sido cordial, como buenos béticos que somos.

-¿Lo sigue siendo?

-Tengo el carné número 125. Es el único carné que no he dejado.

-¿Dónde vivían?

-En la barriada Elcano, Astilleros, hoy subsumida por Los Bermejales. Sevilla terminaba en el campo del Betis y la fuente de la Palmera.

-¿Los Bermejales es una de las páginas negras de su gestión?

-Fue un error cómo se acometió y el fin no justifica los medios. Pero era un plan de dos mil viviendas de Protección Oficial que estaba estancado por los asentamientos.

-Ha vuelto a la Diputación...

-Tomé posesión el 3 de diciembre de 1982, el mismo día que Felipe González como presidente del Gobierno.

-Presidió la Red Iberoamericana de Municipios y ahora trabaja para 105 municipios...

-Se está gestando el 106. El Palmar de Troya. La segregación de Utrera está muy avanzada.

-Será muy mediático...

-Catedral grande tiene.

-¿Urbanismo era la patata más caliente de todas las áreas?

-Con mucha diferencia sobre el resto. Se elaboró el PGOU, fue el boom inmobiliario. Urbanismo ahora debe ser muy aburrido. Estuve en Urbanismo de 2003 a 2008. Me fui y explotó la burbuja.

-¿Le gustan las 'setas'?

-Me gustan y el efecto está conseguido. Se trataba de dar un golpe en la mesa para evitar la degradación de la zona. Presidí el jurado internacional que eligió al ganador entre 72 proyectos.

-¿Tiene nostalgia de esos años?

-En 2009 dejé la política y en 2010 la Universidad. En 2015 me llamaron de la Universidad de Barcelona para enseñar una asignatura que se llama Espiritualidad en la vida cotidiana. Cuarenta horas al año. El perfil del alumno son jóvenes que han pasado por una enfermedad rápida, un accidente de tráfico, la muerte de un familiar.

-¿Vivió la vida más allá de la vida, título de uno de sus libros?

-El 29 de noviembre de 2010, de cuatro a seis de la tarde, viví una experiencia cercana a la muerte.

-Ha estado a punto de ser alcalde y de ser difunto...

-Estuve más cerca de ser difunto que de ser alcalde.

"Lo de Los Bermejales fue un error cómo se acometió y el fin no justifica los medios"

-¿Sigue con la música de Bach?

-El 95% de la música que oigo es de Juan Sebastián Bach. Del cinco restante, cuatro por ciento de Karl Philippe Bach, su hijo, el resto Mozart y Beethoven.

-¿Y Melendi?

-No lo computo. No sé si es hombre o mujer.

-¿Qué lección sacó del tránsito?

-Yo quería dejar la política y la Universidad por una necesidad interior, para verme más libre. El problema eran los flecos. Juan Espadas me pidió que le echara una mano en la campaña electoral; la Universidad me pedía que siguiera impartiendo el máster; el Betis, que colaborase con Gordillo. El problema es el nudo gordiano de Alejandro Magno. Cortarlo del todo. De noviembre de 2010 a septiembre de 2011 estuve encamado. Cuando volví, nadie se acordaba de mí. La Universidad encontró un sustituto, se celebraron las elecciones municipales y Gordillo dejó la presidencia del Betis.

-Tiene un libro titulado 'Dios'...

-No tengo ningún credo religioso. Mi referencia es la Teosofía, la sabiduría de todas las religiones.

-Ni credo ni túnica de nazareno.

-Salí tres veces con el Silencio, pero la túnica la tengo guardada en el armario.

Obrero. Emilio Carrillo, padre de tres hijos (Emilio, Paula, Andrés), hijo predilecto de Guayaquil, Iguazú, Santa Cruz de la Sierra, visitando una obra en su época de delegado de Urbanismo.

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