Las Cigarreras gana metros en la capilla para la casa de hermandad y los almacenes
Urbanismo
La reforma contempla un espacio para la tienda de recuerdos y el aumento de la altura para que los pasos puedan ser expuestos
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El complejo que se está construyendo en la antigua fábrica de Altadis de los Remedios va más allá de un hotel de máxima categoría, un espacio multifuncional en el edificio conocido como El Cubo, una pasarela con el nombre de Princesa Leonor o una plaza pública de 4.000 metros cuadrados. El proyecto incorpora cesiones de suelo y edificaciones. Destaca la donación de la iglesia a la hermandad de Las Cigarreras, que ampliará su casa de hermandad y los almacenes.
La Gerencia de Urbanismo ya ha concedido la licencia de obras necesaria para la reforma y ampliación de la sede canónica de la cofradía del Jueves Santo. “El encargo trata de redistribuir y ampliar la zona administrativa y la sala de cabildos de la casa de hermandad, además de reformar el espacio de almacenes anexo a la capilla”.
En la memoria a la que tuvo acceso este periódico, el arquitecto apunta que “se aumenta la altura debido a los requerimientos del propio uso del edificio: alojar los pasos procesionales y enseres que, actualmente, no se podían guardar en la propia sede canónica de la Hermandad de las Cigarreras. En la capilla se pretende añadir un espacio para la tienda de recuerdos de la hermandad en la entrada de la capilla, además de un armario para enseres en el coro”.
La capilla, consagrada al culto público en 1965, fue diseñada por el arquitecto Mariano García Morales con una estética funcional de los años 60. Adosado al templo, se encuentra una sala de exposición inaugurada en 2012, donde se exhibe gran parte del patrimonio artístico de la hermandad; unos almacenes y la casa de hermandad. La parcela cuenta con acceso peatonal desde la calle Juan Sebastián Elcano.
Urbanismo concede la licencia de obras para iniciar los trabajos en la sede canónica
“En la zona de la casa de hermandad, aunque no se introducen nuevas instalaciones de agua o saneamiento, sí que se modifican los aparatos sanitarios y se crean otros nuevos. Tanto en el caso del almacén como en la casa de hermandad, la reforma que se plantea requiere el desmontaje de la cubierta actual, para elevarla, y la redistribución interior de sus espacios, facilitando así el almacenamiento de enseres y pasos procesionales”, detalla el arquitecto Juan Carlos Sánchez Oliver. La altura máxima que se tomará como referencia para no excederla será la altura de la sala de exposiciones, anexa a la capilla. También se mejorará la iluminación natural de las estancias y la accesibilidad de las zonas de uso público de la sede canónica.
En el caso de la capilla, se modificarán algunas particiones y se instalará un sistema de climatización en todo el recinto. Se pretende, también, llevar a cabo una instalación de placas fotovoltaicas, convenientemente integradas arquitectónicamente. En cuanto a materiales y acabados, se mantendrá el tratamiento original de la fachada, caracterizado por el ladrillo caravista en su tono natural, conservando así la imagen y coherencia estética del conjunto existente.
La actuación propuesta en cuanto a materiales y acabados se limita a intervenciones puntuales destinadas a mejorar la integración compositiva y el comportamiento funcional de los paramentos consistentes en dos medidas: enfoscar y pintar en color blanco las superficies situadas entre dos o más huecos alineados horizontalmente; e incorporar un alero individual o común a cada ventana que contribuya a la protección frente a la radiación solar y a la lectura arquitectónica del alzado.
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