Claves de 2019 en Sevilla Las doce uvas de la ciudad

  • El vuelco político andaluz y la celebración de generales marcan el primer semestre del año de una ciudad donde cada vez tiene más fuerza el sector terciario y en la que urge la ampliación del Metro.

La Sevilla de 2019 La Sevilla de 2019

La Sevilla de 2019

El alcalde, Juan Espadas, comienza cinco meses de soledad hasta las elecciones, sin apoyos a la derecha ni a la izquierda, y con el agravante de haber perdido el gobierno ‘amigo’ de la Junta, una situación que augura una ciudad bloqueada. Las claves del nuevo año para Sevilla, a continuación en doce uvas...

1. Año de elecciones locales

Juanma Moreno. Juanma Moreno.

Juanma Moreno. / EP

Los sevillanos votarán en mayo una nueva corporación municipal. Desde las primeras elecciones municipales, celebradas en 1979, la ciudad ha conocido gobiernos con representantes de hasta cuatro partidos distintos (PA, PSOE, PP e IU), pero nunca se han celebrado unas elecciones con la Junta de Andalucía controlada por formaciones de centro-derecha (PP y Cs), mucho menos con un presidente avalado en su investidura por una nueva derecha pura y dura (VOX).

Es previsible que el futuro presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla, se vuelque especialmente en la recuperación de la Alcaldía de Sevilla, perdida por los populares traumáticamente en mayo de 2015, una derrota que abrió una profunda crisis en el PP sevillano.

Moreno Bonilla, catalán de nacimiento y criado en Málaga, no ha sido especialmente bien tratado por determinados sectores de la ciudad, por lo que estará marcado de cerca por los socialistas, deseosos de inaugurar cuanto antes el discurso de la confrontación y, por supuesto, el de los agravios entre provincias. No les queda otra estrategia mientras salen de su particular estado de coma.

2. El alcalde, en soledad

Juan Espadas y Susana Díaz Juan Espadas y Susana Díaz

Juan Espadas y Susana Díaz / Belén Vargas

El socialista Juan Espadas repetirá como candidato. Nadie lo ha dudado nunca. Tiene la buena imagen de un señor equilibrado y honrado, pero que ahora carece del favor de la Junta, administración amiga durante 36 años. Ha tardado muy poco en conocer el efecto de la alianza andaluza entre Cs y el PP: el bloqueo a la ampliación del tranvía en el consejo de gobierno de la Gerencia. Se trataba del proyecto estrella de Espadas. Y se ha quedado solo: sin apoyos a la derecha ni a la izquierda.

Espadas arrancará el año en soledad. Era previsible por la proximidad de las elecciones, pero no lo era que fuera hasta el punto de quedarse sin el gobierno aliado de la Junta. La soledad será mucho más intensa de lo previsto. Tendrá que recurrir a la imaginación para denunciar los bloqueos a los proyectos y, por supuesto, al presupuesto.

El PP, por lo pronto, ya le ha presentado unas cuentas alternativas. Al alcalde le esperan meses de sufrir una operación política de acoso y derribo. Durante años ha gozado de mucha tranquilidad, generada por la bisoñez de los dos grupos de la izquierda radical (Participa Sevilla e IU) y porque el PP estaba abierto en canal por sus disputas internas.

En el nuevo contexto político andaluz, el PP ya no está sólo. Puede pactar con dos partidos (Cs y Vox), lo que multiplica sus opciones de alcanzar la Alcaldía en la capital o, visto de otra manera, aumenta las posibilidades del PSOE de perderla en favor de alguna de las otras formaciones de la derecha.

La valedora de Espadas está en horas bajas; el sanchismo querrá desgastarla cuanto antes

La valedora de Espadas, la otrora todopoderosa Susana Díaz, está en horas bajas y tendrá que reinventarse en su papel de jefa de la oposición, donde el PSOE carece de experiencia al no tener ningún precedente en Andalucía. Susana Díaz, salvo sus años de destierro como diputada nacional, no ha conocido otra cosa que el poder, ora orgánico, ora institucional. El sanchismo querrá desgastarla cuanto antes, porque tampoco están garantizados muchos meses en la Moncloa, y querrá hacer lo mismo con algunos de sus destacados aliados, caso del alcalde de Sevilla.

Las dos referencias alternativas del PSOE sevillano son el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Espadas, mientras, tendrá que buscar con rapidez las primeras pruebas de que el presidente Moreno olvida a Sevilla.

Los socialistas procurarán que el PP sufra cuanto antes los síntomas del síndrome Pérez Touriño, el socialista que gobernó en Galicia tras Fraga y perdió el crédito en una sola legislatura, como le pasó a Zoido en la Alcaldía de Sevilla, que sólo disfrutó un mandato.

El PSOE tendrá que alentar una suerte de miedo escénico en los populares para que pierdan el gobierno cuanto antes. Un factor clave es que un Ejecutivo de coalición (que necesita del apoyo específico de una tercera opción) es más fácil de desestabilizar que un gobierno monocolor. El presidente Moreno tendrá que convivir más pronto que tarde con ese riesgo.

3. El Metro, que todo lo justifica

Inicio de las obras del Metro. Inicio de las obras del Metro.

Inicio de las obras del Metro. / Juan Carlos Muñoz

No hay otro proyecto más importante para la ciudad. Recuérdese que su promesa fue usada por Rojas Marcos en 1999 para darle la Alcaldía al PSOE de Monteseirín y quitársela al PP de Soledad Becerril. El Metro lo justifica todo. La reivindicación de nuevas líneas del suburbano es vital para la ciudad, más allá incluso que los túneles de la SE-40. Sevilla sin Metro es menos capital, se empequeñece como ciudad. Todos los proyectos son pedreas en comparación con la necesidad de tener una gran red de Metro que conecte el centro con los barrios y, a su vez, todo la capital con el anillo metropolitano, además de contar con las líneas de tranvía ya previstas.

Casi 30 años le costó a Sevilla tener una primera red. Y aún no se ve la segunda en el horizonte, bien por la crisis económica, bien porque ha faltado impulso político por parte de una Junta de Andalucía que nunca ha querido pecar de favorecer a la capital.

Después de que el PP y Cs hayan echado para atrás el proyecto de ampliación del tranvía, Moreno Bonilla y Marín deben presentar antes de mayo un proyecto creíble de nueva línea de Metro para la ciudad para que sus candidatos a la Alcaldía puedan presentarse con los deberes hechos.

4. El aeropuerto, pequeño y oxidado

Aeropuerto de Sevilla. Aeropuerto de Sevilla.

Aeropuerto de Sevilla.

Cada día hay más pruebas de que se ha quedado pequeño para el elevadísimo número de usuarios. Sigue careciendo de conexión ferroviaria con la estación de Santa Justa, lo que deja a miles de viajeros cautivos de la mafia del taxi. La tarjeta de presentación de la ciudad no puede ser un aeródromo deficientemente conectado con una ciudad donde el turismo se ha disparado y no paramos de asistir a los anuncios de nuevas aperturas de hoteles de cinco estrellas. Sevilla y el turismo crecen, pero hay infraestructuras básicas que se quedan oxidadas.

5. La paz en el PP

Beltrán Pérez y Virginia Pérez. Beltrán Pérez y Virginia Pérez.

Beltrán Pérez y Virginia Pérez. / Belén Vargas

Alcanzar, por fin, el Palacio de San Telmo supone el fin de la guerra descarnada que ha sufrido el PP de Sevilla durante tres años, al margen de que puedan producirse algunos coletazos. La Junta, con su ristra de cargos y colocaciones, trae la paz. La presidenta provincial, Virginia Pérez, ha dado sobradas muestras de carácter y saber aguantar los envites. El antiguo frente cospedalista (Zoido, Bueno y Tarno) tendrá que adaptarse a la nueva realidad. El ex alcalde Zoido se queda en Madrid tras haberse presentado como número uno al Parlamento de Andalucía. Beltrán Pérez experimenta estos días por primer vez lo que supone luchar por la Alcaldía con el viento interno a favor.

6. La izquierda radical

Susana Serrano Susana Serrano

Susana Serrano

Podemos e IU tienen que aclarar si acudirán juntos o por separado a las elecciones municipales. El experimento andaluz de Adelante Andalucía (Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo) no ha dado el resultado esperado. En el fondo ha sido un fiasco. Por el momento no están confirmados como candidatos ni Susana Serrano (Participa Sevilla) ni Daniel González Rojas (IU). En el horizonte hay posibles nombres como el del ex-Defensor del Pueblo Andaluz, el cura Chamizo, o el portavoz de Facua, Rubén Sánchez.

La complejidad de los procesos para tomar decisiones internas no hace fácil las apuestas, crisis de ámbito nacional aparte que siempre reducen fuerza a la marca electoral. A Podemos le urge en Sevilla concentrar el voto de izquierda, arrebatárselo a un PSOE en crisis tras la debacle del pasado 2 de diciembre. Ciudadanos también querrá pescar en el caladero de la socialdemocracia.

7. La crisis de Ciudadanos

Albert Rivera y Juan Marín. Albert Rivera y Juan Marín.

Albert Rivera y Juan Marín. / Efe

El partido naranja busca un candidato solvente para la Alcaldía de Sevilla. Javier Millán no sólo no saca rédito del auge de Albert Rivera en España, sino que tiene al grupo municipal dividido y sumido en una cadena de despropósitos. Millán está ninguneado por Albert Rivera, quien ha acudido dos veces a Sevilla y en ninguno de los dos foros ha estado el todavía portavoz municipal, y, además, ha sido sorprendido cuestionando con dudoso gusto a sus propios compañeros de partido. El jefe de gabinete del grupo político tuvo que ser expulsado de un Pleno, un hecho insólito en el Ayuntamiento. Y, además, Cs se alió con IU y Podemos en la polémica de los árboles, un pacto contra natura que no hizo especial gracia a los dirigentes del partido.

8. La irrupción de VOX

Francisco Serrano Francisco Serrano

Francisco Serrano

Está por ver si el empuje demostrado por el partido de Santiago Abascal en las andaluzas se traduce en un buen número de concejales en el Ayuntamiento. Al grupo parlamentario que lidera Francisco Serrano le basta casi con no cometer grandes fallos hasta mayo. El apoyo a VOX procede de votantes cabreados con el PP y de jóvenes arrastrados por las arengas épicas de Abascal.

El desafío de Vox es impedir que su mensaje sea caricaturizado en buscar caras (incluso asesores) que combinen la mesura en las estrategias y los mensajes, a riesgo de meter la pata en la primera rueda de prensa en la que traten de forma indebida asuntos delicados como la inmigración. En cómo defender los postulados que le han llevado al éxito en las andaluzas sin incurrir en excesos o excentricidades verbales estará la clave para que el partido de Abascal siga creciendo y el PP no logre frenar su ascenso.

Francisco Serrano está descartado para ser el candidato a la Alcaldía. Se centrará en su labor como portavoz del grupo parlamentario que tendrá la llave de los presupuestos. El partido necesitará un rostro atractivo para entrar con fuerza en el pleno municipal.

9. La agenda social y los pelotas de turno

La Sevilla de las ocho y media de la tarde, la que se constituye y reúne al calor de la hoguera de las vanidades del acto de cada día, se adaptará con rapidez a la nueva corte del presidente Moreno. Los pelotas de turno cambiarán la camisa roja del PSOE por la azul del PP. Nacerá un neoliberalismo de toda la vida con gotas de naranja recién exprimida de Ciudadanos.

Las jubilaciones de los relaciones públicas de las empresas de siempre, sumadas a los posibles cambios que se barruntan en las fundaciones de mayor renombre, pueden abrir paso a una nueva oficialidad de la ciudad en esa diplomacia del canapé donde siempre juegan las especulaciones sobre los índices de la importancia de cada caballito del tío vivo social.

10. Las cofradías, revueltas

Francisco Vélez Francisco Vélez

Francisco Vélez / Juan Carlos Muñoz

Los hermanos mayores eligieron a un nuevo presidente el pasado noviembre, el abogado Francisco Vélez, tras la dimisión de Joaquín Sainz de la Maza. Vélez es un gestor con muchos años de experiencia en la institución.

Se enfrenta a grupos de presión, como la jornada del Martes Santo que exige seguir haciendo la carrera oficial en sentido inverso, y a asuntos de especial trascendencia como la seguridad en la Madrugada o el exceso de procesiones fuera de temporada.

En su contra juega que no tiene especial sintonía con la actual curia y, además, tiene que dedicarle tiempo a su despacho profesional al mismo tiempo que a un Consejo de Cofradías que cada vez exige más atención.

11. Hoteles y hostelería

Sevilla vive (y sufre) el boom del sector servicios. El centro de la ciudad se colapsa en las fechas principales, hasta el punto de que el recorrido del tranvía (ya de por sí corto)ha de ser reducido temporalmente. Los hoteles de cinco y cuatro estrellas se multiplican, los apartamentos turísticos (legales e ilegales) se reproducen como champiñones, mientras el gobierno tiene pendiente una regulación que, por fuerza, ha de impulsar la Junta de Andalucía.

12. La noria, entre el ralentí y el vértigo

Así es la ciudad, una noria en constante movimiento, a veces con una velocidad pausada y otras de vértigo, pero siempre girando, en ocasiones sobre los mismos asuntos con meros cambios de enfoque.

A la ciudad le siguen costando ciertos cambios, sobre todo los relativos a las grandes infraestructuras, pero se deja llevar con suma facilidad por las corrientes dominantes del mundo globalizado:la despersonalización del comercio y el boom del turismo que termina por ahuyentar a los vecinos de siempre, dos males que convierten el principal escaparate de la ciudad, el conjunto histórico declarado, en un parque temático de Sevilla sin sevillanos.

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