Las columnas de la Alameda recuperan las rejas contra el vandalismo
Patrimonio
Urbanismo instalará para la base del monumento una réplica de las protecciones del siglo XIX eliminadas en 2007
El vandalismo obliga a recuperar las rejas de las columnas de la Alameda de Hércules que le sirvieron de protección entre 1876 y 2007. Estas nuevas protecciones que se van a instalar serán idénticas en su aspecto a las del siglo XIX aunque, respetando la normativa vigente en materia de seguridad, se realizarán con materiales actuales y respondiendo a las condiciones y necesidades del momento. Tanto los pilares como los barrotes serán de acero y los elementos decorativos de fundición.
En cuanto a la propuesta de intervención y con el fin de proteger de actos vandálicos a las columnas de la Alameda, se propone en el proyecto rodear cada una de ellas con una verja de acero de características similares a las instaladas en 1876 (columnas Sur) y en 1886 (columnas Norte). Respectando la normativa vigente en materia de seguridad, las rejas se realizarán con materiales actuales y respondiendo a condiciones y necesidades del momento, presentando una imagen similar a sus antecesoras. Las rejas deben estar instaladas en tres meses tras una inversión de 72.924 euros (IVA incluido).
Cada una de las verjas que rodean las columnas estará formada por cuatro paños de reja de dos metros de altura por tres metros de ancho unidos por pilares tubulares de acero de 80 milímetros de sección. Los paños de rejas estarán formados por barrotes de acero redondos y macizos de 22 milímetros de diámetro, terminados en punta de lanza con acabado romo y dispondrán, en uno de sus paños, de una puerta que permita el acceso al espacio interior.
En el documento de la Gerencia de Urbanismo se especifica que la separación entre barrotes no será mayor de diez centímetros. Estos barrotes serán pasantes respecto a las pletinas de 40 milímetros que los delimitan, disponiendo en los extremos de elementos decorativos de fundición. Para evitar el acceso de perros a la base de las columnas, se propone reforzar la parte inferior de la reja añadiendo un barrote intermedio de acero macizo de 12 milímetros de diámetro en una altura de 52 centímetros que se intercalará con los barrotes de mayor tamaño y será pasante por la pletina que lo delimita en su extremo superior, con una terminación sobre ella de 12 centímetros con remate en punta roma con el objetivo de dificultar el apoyo o escalar sobre la pletina.
Los técnicos de Urbanismo detallan que la fijación de las verjas se realizará mediante la cimentación de los cuatro pilares que la conforman mediante basamentos de hormigón armado. Tanto los pilares como los barrotes serán de acero y los elementos decorativos de fundición. Para evitar la oxidación de todos los elementos metálicos se proyecta el galvanizado en caliente de los paños de rejas y de los pilares tubulares a los cuales irán atornillados. Sobre esta terminación se propone imprimación sintética antioxidante de secado rápido y dos manos de esmalte sintético a base de resinas acídicas acabado en forja mate.
Las columnas de la Alameda de Hércules recuperaron en verano de 2020 todo su esplendor tras más de dos meses en restauración. La Gerencia culminó con éxito el proceso que se inició dos años antes, cuando se llevó a cabo una limpieza de los dos grupos de columnas, así como de sus esculturas y pedestales, a los que se aplicó también un tratamiento de protección especial con hidrofugante. Sin embargo, entonces no se pudo intervenir ni en los fustes ni en la propia piedra. La empresa especializada Benza Conservación y Restauración llevó a cabo un tratamiento profundo de mantenimiento en las cuatro columnas que ha permitido completar la actuación.
La intervención, realizada con cargo al contrato de mantenimiento de los monumentos públicos, consistió en una limpieza mecánica y química completa de todos los elementos –incluidas nuevamente las esculturas–, y en la aplicación de tratamientos biocidas, y de consolidación y protección con hidrofugante nanotecnológico. Asimismo, se sellaron todas las fisuras y oquedades que se habían ido formando y se resolvieron las patologías posibles detectadas durante los trabajos, como el rejuntado de llagas y la eliminación de costras mediante la proyección de microesferas de vidrio.
También te puede interesar