Calle Rioja

El expreso solidario de Anantapur

  • Solidaridad. La Fundación Vicente Ferrer inauguró su oficina en Sevilla cerca de la estación de Santa Justa, con presencia del sobrino y director de la organización que lleva su nombre.

ESTAS tres mujeres participaron en un doble rito iniciático. Dolores de Pablo-Blanco, delegado de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Sevilla, Ana Mata, vicepresidenta de la Diputación Provincial de Málaga, e Inma Aragón, directora de Igualdad y Participación de dicha corporación, fueron invitadas por Jordi Folgado, sobrino de Vicente Ferrer y director de la Fundación que lleva su nombre, a una puja, nombre indio de una ceremonia consistente en partir un coco sobre una piedra y derramar su contenido entre aromas de incienso.

Sevilla y Málaga son las dos ciudades en las que la Fundación Vicente Ferrer tiene presencia para captar voluntarios y divulgar las acciones desarrolladas en el Estado indio de Anantapur, donde prestan servicio a una población de más de dos millones de personas. "En la India, 400 millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza", se lee en un mensaje de Imanol Arias, que se salió del papel de Alcántara en Cuéntame para interpretar a Vicente Ferrer en una película rodada en la India.

La víspera de la inauguración, Jordi Folgado y Rafael Carmona, director de la oficina de la Fundación en Sevilla, cenaron con un centenar de voluntarios en el restaurante indio Mahal, en la calle Torneo. Folgado explicó la columna vertebral de la intervención en ese país: a través de líneas de microcréditos se ha hecho una inmensa tarea mediante la cual se han erradicado enfermedades endémicas, se han incrementado exponencialmente los niveles de escolarización y se han conseguido estándares de partos seguros en los hospitales.

A la delegada de Asuntos Sociales y sus dos invitadas malagueñas les esperaba otra sorpresa en el interior de la nueva sede. Después de una danza étnica interpretada por la cordobesa Beatriz Crespo, con músico de ese país, Dolores de Pablo-Blanco y las representantes de la Diputación de Málaga fueron ataviadas con sendos chales de la India que se trajo Concha Gutiérrez desde Siddharta, tienda de ropa oriental y exótica en Aracena.

Se congregaron numerosos curiosos en la calle José Laguillo para asistir al ritual de la inauguración y ver el interior de la oficina. Cuenta con una modesta pero completa biblioteca sobre el artífice de este milagro superlativo, incluido por supuesto el libro Un pacto de amor (Espasa Calpe), en el que Anna Ferrer (Essex, Inglaterra, 1947) evoca su vida junto a su esposo y compañero de tareas Vicente Ferrer, vidas que se cruzaron en 1968.

A la inauguración asistieron Javier Zumárraga, delegado de Zonas de Actuaciones Especiales, y Jesús Prieto, director de la Fundación Kanuté. Al ritual del coco con el incienso se sumaron otros voluntarios como Teresa Garrido, colaboradora de Jerez, que fue amiga personal de Ferrer. María Pujol fue la que rompió el coco con más rotundidad. Esta deportista se estrenó como embajadora de la Fundación Vicente Ferrer en una maratón femenina que se celebró en Mallorca. En las Baleares empezó a prender la mecha de esta llama solidaria.

La nueva embajadora de esta causa en el sur de la India ha sido campeona de España de triatlón, subcampeona del mundo en los campeonatos universitarios y participó en las pruebas selectivas para participar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Esta voluntaria trabaja como entrenadora personal.

La Fundación Vicente Ferrer está a doscientos metros de la estación de Santa Justa. Como la India y China son fronterizas, la nueva oficina tiene por vecino al restaurante chino King Do, un negocio que llegó a Sevilla en 1986 y se adaptó a las costumbres locales: además de las especialidades chinas, tienen surtido de tapas y televisan los partidos del Betis y el Sevilla.

En la puerta de la Fundación colocaron una oración india para atraer los buenos designios. Y las iniciales RDT (Rural Development Trust), iniciativa de desarrollo rural con la que la Fundación se presenta jurídicamente en la India. Vicente Ferrer no es sólo un héroe cinematográfico gracias a la interpretación de Imanol Arias. En la puerta, junto a los cocos de los que después dieron cuenta, los viandantes veían un retrato del bienhechor realizado por un pintor malagueño. Dentro de la oficina, otro Vicente Ferrer retratado por Adrián Torres, artista de Conil que ha estado en la India y ha colaborado con la Fundación. "Allí pintó un colegio y un centro de parálisis cerebral", dice Jordi Folgado.

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