tribuna de opinión

No todos son iguales ante el cáncer

  • Los pacientes oncológicos parten de una situación inmuno-depresiva que los hace más vulnerables ante cualquier situación de riesgo

Una recaudación para investigar el cáncer. Una recaudación para investigar el cáncer.

Una recaudación para investigar el cáncer.

HOY, 4 de febrero, se celebra el Día Mundial contra el Cáncer y, en nuestro país, la AECC quiere recordar a todos la situación que están atravesando los miles de pacientes oncológicos y familiares, a los que la pandemia ha venido a complicar aún más su ya difícil situación. Al margen de la emergencia sanitaria por el parón que han sufrido muchas de las campañas de detección precoz, y el frenazo en muchos proyectos de investigación frente a la emergencia del Covid, los pacientes de cáncer están siendo afectados de una manera especialmente dura, por los efectos que la pandemia tiene sobre su delicada situación.

El cáncer puede afectar a cualquiera, y nadie está fuera de sus posibles efectos, pero no todos pueden combatirlo con las mismas posibilidades, no todos somos iguales frente al cáncer, y mucho menos ahora. Los pacientes oncológicos parten de una situación inmuno-depresiva que los hace más vulnerables ante cualquier situación de riesgo, pero especialmente sensibles desde el punto de vista emocional. Y estamos ante un momento emocionalmente muy difícil. Si todos tenemos temor al contagio, el paciente oncológico lo tiene aún más, y esto le lleva a tomar todo tipo de precauciones, que finalmente acabarán por aislarlo por encima de lo soportable, y enfrentarse a cuadros psicológicamente difíciles de superar.

En la primera parte de la pandemia, más del 34% de las personas con cáncer han sufrido algún proceso de ansiedad y depresión, y en el pasado mes de noviembre este índice había subido al 41%. Es lógico que, en abril, el barómetro del CIS indicara que el índice de preocupación sobre la pandemia era mucho mayor entre los pacientes con cáncer (67%) que en la población general (59%). Esta situación de ansiedad se centra en cuatro aspectos fundamentales: la contaminación informativa, el miedo al contagio, las dificultades con las pruebas y la incertidumbre generada en las últimas semanas con la gestión de las vacunas, y especialmente la situación económica La cantidad y variedad de información a la que nos enfrentamos, no siempre veraz, alimenta el miedo y la inseguridad ante esta pandemia. Sería excelente que la sociedad diera muestras de madurez y tratásemos de corregir toda la infoxicación que estamos generando.

El temor a contagiarse genera que muchas personas hayan renunciado a realizar pruebas diagnósticas que son el primer paso para una curación eficaz. Y las dificultades en la realización de pruebas, unido últimamente a la incertidumbre en la gestión de las vacunas, genera todavía mayor ansiedad en las personas afectadas por procesos oncológicos, y por tanto en situación inmunodepresiva. Desde hace tiempo, la AECC dentro de sus prioridades, en la misión que nos planteamos como asociación, incluye el acompañamiento y el apoyo de psiconcólogos, que se ha revelado como una de las mejores terapias para luchar contra esta enfermedad. Tenemos que recuperar esta confianza, y existen fórmulas que estamos ensayando desde la AECC para seguir acompañando a estas personas en su lucha. Para ello, la legión de voluntarios que nos apoyan son el engranaje fundamental, a través del que poco a poco iremos recuperando la normalidad.

El país está sufriendo una crisis económica sin precedentes en la historia y, lógicamente, en el caso de las personas enfermas de cáncer la situación para ellos y sus familias están siendo devastadoras. Y aquí es donde vemos que, aunque el cáncer es igual para todos, no todos somos iguales ante el cáncer. En el 46% de los casos la situación económica de la familia ha empeorado debido a esta crisis: Se ha producido un grave recorte de ingresos por la pérdida de empleos del propio paciente o de sus familiares, sin que el nivel de gastos necesarios para hacer frente a esta enfermedad se haya reducido. Tenemos que tener en cuenta que el cáncer genera una serie de gastos que no siempre están cubiertos por el sistema sanitario. Deberíamos reflexionar en el impacto que el cáncer tiene en el empleo, y como debe reaccionar la empresa y la administración ante las contingencias que tiene que afrontar un paciente frente a su situación laboral.

Más del 34% de las personas con cáncer han sufrido procesos de ansiedad y depresión

Gracias a Dios cada día es mayor el índice de recuperación frente a procesos oncológicos. La investigación, la detección precoz y unos hábitos de vida cada vez más saludables lo están haciendo posible. Pero el 65% de las personas diagnosticadas con cáncer tienen más de 50 años, lo que supone una dificultad añadida, cuando después del duro proceso de recuperación, tiene que volver a reincorporarse a la vida laboral. Si ha conseguido preservar su puesto de trabajo, la clave estará en afrontar la reincorporación con las garantías físicas y mentales para estar al nivel de exigencia que el puesto de trabajo le exija. Y en este punto es donde la empresa debería establecer protocolos para garantizar la incorporación en las mejores condiciones. Pero si no lo ha podido preservar, o simplemente, si se trata de un trabajador autónomo, las dificultades se incrementan notablemente, y el paciente, o el familiar del paciente que también se ha podido ver afectado, se enfrenta a un reto difícil de superar.

Y es aquí donde las administraciones deberían articular programas de apoyo para lograr amortiguar lo más posible este impacto. Desde la AECC seguimos luchando cada día para sensibilizar a la sociedad de esta incansable lucha, para acompañar a los pacientes y sus familiares en su día a día, y para apoyar y complementar al sistema de salud y a la investigación que nos permite albergar esperanzas. Todo ello gracias a la cantidad de socios que con su aportación sostienen las actividades de nuestra asociación, y en Sevilla, con más de 800 voluntarios y 52 juntas locales, qué con su trabajo desinteresado y solidario, nos permite llegar cada día a más rincones. Seguimos luchando. Es necesario un acuerdo contra el cáncer. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios