medio ambiente

Una fuga en una tubería cubre de aceite de girasol la dársena del río

  • Una mancha blanca y viscosa recorre el río desde el Muelle de la Esclusa hasta el Puente de Triana a causa del derrame

  • La Autoridad Portuaria asegura que no supone ningún peligro

Una gran mancha de aceite cubre desde el pasado domingo la dársena del río Guadalquivir desde el Muelle de la Esclusa hasta el puente de Triana como consecuencia de una fuga producida en una de las terminales del Puerto de Sevilla.

Algunos curiosos piragüistas tocaban ayer con sus palas esta viscosa sustancia blanquecina que se acumula principalmente en los márgenes del río y se propaga por gran parte de la dársena a lo largo de unos 10 kilómetros. "Es más escandalosa que peligrosa", explicaba un técnico de la Autoridad Portuaria que examinaba ayer la extensión de la mancha a su paso por Marqués de Contadero. "Es aceite de girasol, que al emulsionar con el agua forma esa masa blanca, como si fuera una mayonesa".

Una embarcación de los bomberos de Sevilla recorría ayer también el río examinando el vertido. "¿Necesitáis ayuda?", preguntó uno de los hombres al técnico de la Autoridad Portuaria. "No, todo está controlado. Gracias", contestó éste. "Vale, pero si va a más, avisarnos", insistió el bombero.

Imagen de la mancha de aceite a la altura de Los Remedios. Imagen de la mancha de aceite a la altura de Los Remedios.

Imagen de la mancha de aceite a la altura de Los Remedios. / belén vargas

El incidente se produjo el pasado domingo, a la altura del Muelle de la Esclusa. Durante una operación de descarga de aceite de girasol de una embarcación a un tanque de líquido situado en la terminal portuaria, se produjo una fisura en la tubería que estaba en tierra y que conectaba el navío con el tanque de almacenamiento, produciéndose una filtración a la dársena, según explicaron fuentes del Puerto de Sevilla.

La institución aseguró que no es más que aceite de girasol, una sustancia "no tóxica, no peligrosa y biodegradable a corto plazo, es decir, reversible de forma natural" y negó que se haya afectado el cauce natural del río. "No ocasiona ningún peligro para la vida humana, ni para la flora y la fauna de la dársena", recalcó.

A pesar de que es biodegradable a corto plazo -"en unas dos semanas desaparece"-, la Autoridad Portuaria de Sevilla y el operador logístico que movía la mercancía vertida, "dispusieron inmediatamente los medios necesarios para contener la sustancia y proceder a la limpieza de la dársena", según explicaron fuentes del Puerto de Sevilla. Así, ambas entidades pusieron en marcha tras el accidente su Plan Interior Marítimo (PIM), que reúne los procesos de actuación necesarios ante este tipo de situaciones en la dársena.

También se han activado otras medidas de seguridad como el despliegue de barreras de contención para controlar la sustancia, además de iniciar las labores de limpieza con material absorbente. Debido a que se trata de una capa superficial y con poco cuerpo, su eliminación más efectiva es por absorción. "Se lanzan al río una especie de telas o sacos especiales que absorben el aceite y limpian el agua", explicaba el técnico de la Autoridad Portuaria a los bomberos que navegaban por el río.

Ayer por la tarde, había tres embarcaciones trabajando en la dársena para el acopio del aceite de girasol y su limpieza. A lo largo de la jornada se trabajó "activamente" en los puntos más afectados de la dársena, como la zona de los clubes y la Torre del Oro, indicó la Autoridad Portuaria. El domingo se colocó una primera barrera de contención a la altura del puente del V Centenario y otra después en el Puente de las Delicias, pero el viento ha provocado que se extienda el vertido más allá de las barreras. El Puente de las Delicias, el muelle de Tablada, el Club Náutico y la Torre del Oro son las zonas con mayor concentración de aceite.

La Autoridad Portuaria prevé que los trabajos de limpieza finalicen hoy. Una vez limpia la dársena, se establecerá un retén de vigilancia para controlar el estado de ésta.

Las manchas de aceite están localizadas "exclusivamente" en la dársena del río Guadalquivir que recorre la ciudad, no se ha extendido por el cauce natural del río. La huella del aceite alcanzaba ya ayer al mediodía el puente de Triana, a unos 10 kilómetros del lugar del accidente. El viento ha ayudado a que el aceite se propage con más rapidez hacia el norte.

"Es asqueroso", manifestaba una mujer que observaba junto a su marido la mancha. "Me lo ha dicho mi hija esta mañana, que lo ha visto en Twitter, y como los dos estamos jubilados y sin nada que hacer, hemos venido a cotillear", continuaba la señora. "Es una pena que tengamos un río en la ciudad y tenga tanta mierda. Que los chiquillos, cuando se caen de la cucaña, en la Velá de Santa Ana, salen con el bañador negro".

Varios peces flotaban ayer muertos entre el Palacio de San Telmo y la Torre del Oro. Muchos estaban atrapados en la capa viscosa del aceite, que los arrastraba hacia el norte. La Autoridad Portuaria insiste en que la muerte de estos animales no se debe al vertido, ya que éste no es peligroso ni tóxico.

Por precaución, algunas instalaciones deportivas suspendieron el lunes y el martes sus actividades en el río, en especial aquellas que iban dirigidas a niños. Los piragüistas más experimentados entrenaban ayer con normalidad en la dársena, aunque lo hacían por la margen izquierda, la más cercana a Triana, ya que en la derecha se acumulaba la mayor parte del aceite vertido, especialmente en las plataformas flotantes y alrededor de las embarcaciones turísticas atracadas. "Llevamos dos días suspendiendo el cursillo de iniciación de piragüismo", señaló Manuel Iglesias, responsable del área de deportes del Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla. "Estamos en contacto continuo con el Puerto y sabemos que no es tóxico, pero los niños pequeños tienen un mayor riesgo de perder el equilibrio y caerse de la piragua, y pueden mancharse y llenarse de aceite, así que estos días están dando clases en tierra".

El Real Club de Labradores y el Club Náutico de Sevilla también han suspendido sus actividades acuáticas hasta que la calidad del agua mejore. Otros clubes de piragüismo, sobre todo los situados a partir de Triana y el Puente del Cachorro hacia el Alamillo, han continuado sus actividad con normalidad, al igual que las instalaciones del Instituto Municipal de Deportes (IMD) con actividades acuáticas.

Desde el Puerto de Sevilla admiten que, al ser aceite de girasol, "una sustancia que no peligrosa", no han dado ninguna instrucción para que se interrumpan las actividades.

La Autoridad Portuaria asegura que abrirá una investigación para profundizar en las causas del incidente y tomar medidas al respecto, "como está establecido en el Plan Interior Marítimo".

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