En corto

La media veda moyatosa

  • Mas que gobernar, los de Moreno Bonilla lo que quieren es no molestar, pasar de puntillas; vivir desapercibidos.

Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía

Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía / M. G. (Sevilla)

El gobierno andaluz es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Mas que gobernar, los de Moreno Bonilla lo que quieren es no molestar, pasar de puntillas; vivir desapercibidos. Son un dechado de talante y moderación con políticas en amables tonos pastel como los jerséis del presidente. Por aquello del qué dirán los cesantes, no cierran ni un chiringuito ni medio del enjambre mangante que crearon sus predecesores socialistas. De meter mano en el ente RTVA, tres cuartos de lo mismo. Allí prefieren que los sindicatos campen a su aire imponiendo ceses como los de Álvaro Zancajo o Pepe Arenzana. Ahora con el COVID, verdadera prueba de fuego de un gobernante, no terminan de poner el huevo en las medidas realmente eficaces para el aislamiento de la población infectocontagiosa. Ante la duda, que paguen el pato los hosteleros, parecen decir en sus cábalas sanitarias, total: son pocos y cobardes. La ultima idea parida en el comité de expertos de San Telmo ha sido la de prohibir el alcohol de alta graduación a partir de las seis de la tarde. Antes de esa hora se puede usted poner como Las Grecas.

Para no ser demasiado radicales y severos han levantado la mano con el vino y la cerveza; es lo que tienen las políticas de centro, que aprietan pero poquito. Imagino que irán por los botellones juveniles repartiendo catavinos porque beber directamente del gollete de una botella de Rioja o Jerez es más propio de personajes de Caballero Bonald que de la juventud consentida por el ente autonómico. Hasta ahora teníamos entendido que el alcohol mataba al microbio dichoso pero parece que no es así y que el trasiego espirituoso con alterne en local al uso es una bomba en materia infecciosa.

En cambio, apretarse unas litronas en un parque es menos dañino, según los barandas de la cosa. Son estas políticas “pescadohervido”, las que desconciertan al personal. Y es que en el mundo del centrismo no cabe aquello del “porra adentro o porra afuera”; todo son matices y medias tintas. O medios tintos, que en estos temas nuestro gobierno regional siempre ve la botella medio llena. Y mientras nuestros taberneros andan buscando un árbol donde colgarse el gobierno se solidariza con la contraetiqueta de la botella, que parece redactada en la mismísima Génova 13 : “Beba con moderación”.