Paisaje urbano El antes y el después de la Avenida de la Constitución y la calle San Fernando

  • Comercios, oficinas y sedes administrativas de la Avenida, Puerta de Jerez y calle San Fernando ordenan su publicidad y rebajan la contaminación visual

Vista general de la Avenida de la Constitución. Vista general de la Avenida de la Constitución.

Vista general de la Avenida de la Constitución. / Juan Carlo Vázquez

La Avenida de la Constitución luce una nueva cara. Uno de los retos que ha afrontado la Gerencia Municipal de Urbanismo en el último año ha sido la reordenación de un enclave monumental que hoy cuenta con otra estética. Hace un año se aprobaron unos nuevos criterios para regular los elementos publicitarios de los comercios, que han tenido que adaptarse por obligación a estas normas, en un enclave muy afectado por el aumento del turismo. Una afluencia de visitantes que ocurre en otras ciudades, alienta la aparición de rótulos, carteles y, en ocasiones, cachivaches de todo tipo en una vía ya de por sí saturada de veladores y espacios reservados para el tranvía y el carril bici que acaba “vulgarizada”.

El objetivo es proteger el paisaje urbano en un entorno que está declarado patrimonio de la humanidad. No es preceptivo, sino fruto de una decisión política y del trabajo del equipo técnico de Hábitat Urbano. Y no ha sido fácil. La nueva normativa afectaba a 106 establecimientos de la zona y el Ayuntamiento ha tenido que intervenir de forma subsidiaria en 65 casos. El resto se ha adecuado a los nuevos criterios de manera voluntaria.

De momento, 14 meses después de la puesta en marcha del plan, quedan cinco establecimientos que ya no cuentan con elementos publicitarios que incumplan la normativa, pero que todavía no han instalado los elementos en sus fachadas acordes con lo establecido.

El proceso arrancó con una fase de adecuación voluntaria, en la que actuaron menos de la mitad de los comercios, y luego Urbanismo intervino retirando los elementos publicitarios directamente. “No cabe duda de que la imagen de este entorno se encontraba alterada y afectada de forma negativa”, explica Antonio Muñoz, delegado de Hábitat Urbano, quien aclara que el fin no es otro que eliminar la contaminación visual y el desorden existente en estos espacios.

335 elementos incumplían la norma municipal y 106 establecimientos han tenido que adaptarse este año

En concreto, un estudio previo a la aplicación de esta medida detectó que el 82% de los elementos publicitarios existentes en la Avenida de la Constitución, la Puerta de Jerez y la calle San Fernando no se ajustaba a la ordenanza municipal. Entre ellos, se encontraban entidades bancarias, despachos, oficinas, bares y comercios y sedes administrativas, como es el caso del Servicio Andaluz de Salud, con gran un rótulo verde en la fachada justo frente la Catedral. No se trata de eliminar la publicidad, sino de hacerla compatible y respetuosa con los valores patrimoniales de un enclave definido por la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias. Por ejemplo, la Oficina de Turismo situada junto al Archivo de Indias ha recuperado un rótulo en cerámica sevillana.

En paralelo, el pasado invierno Urbanismo ha ampliado esta iniciativa para acabar con la excesiva contaminación visual existente también en el barrio de Santa Cruz, la calle Hernando Colón y la Plaza del Salvador. “La respuesta de los comerciantes y hosteleros de dichos espacios a esta acción del Ayuntamiento está siendo francamente buena”, confirma Muñoz. En estos momentos, el 70% de los establecimientos de Santa Cruz y de la Plaza del Salvador ya han solicitado licencia de legalización de rótulos, toldos o expositores, así como también lo han hecho el 23 % de los de Hernando Colón.

Las actuaciones forman parte de una estrategia que contemplaría una ordenanza de paisaje

Estas actuaciones forman parte de un plan más global. La Comisión Ejecutiva de Urbanismo aprobó hace ahora dos años un plan de trabajo para la protección del paisaje urbano, con un diagnóstico previo que contaba con un presupuesto de 72.000 euros de licitación y que sirvió de base a la elaboración de una ordenanza para la regulación del paisaje de la ciudad. La idea era que no se redujera al casco antiguo, sino que se realizara una evaluación amplia sobre los distintos elementos que intervienen en el paisaje y en el patrimonio. En concreto, la intención es revisar los principales hitos paisajísticos patrimoniales (Giralda, Torre del Oro...), las principales vías de acceso, fachadas urbanas significativas, con especial atención al río, bordes urbanos e itinerarios metropolitanos, las vistas más significativas y también el mobiliario urbano y las ocupaciones de la vía pública.

Geógrafos y urbanistas apoyan una ordenanza ya apuntada por el gobierno municipal para regular el paisaje urbano, que es mucho más que el patrimonio.

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