Sevilla reúne a más de 700 expertos de todo el mundo para reivindicar el arte de amamantar
Una pediatra del Hospital Macarena preside el XIII Congreso Español de Lactancia Materna, organizado por la IHAN, la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia
Sevilla impulsa la lactancia materna desde las aulas de FP
La ciudad de Sevilla se convierte desde este jueves en el epicentro del debate científico y social sobre la lactancia materna. Más de 700 profesionales sanitarios de toda España y de distintos países se dan cita el Palacio de Exposiciones y Congresos, Fibes, en el XIII Congreso Español de Lactancia Materna, organizado por la IHAN, la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia, entidad sin ánimo de lucro promovida por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF.
La elección de Sevilla no es casual. Para la organización, que celebra este encuentro cada dos años, la sede se concibe casi como un reconocimiento al trabajo sostenido de una comunidad autónoma. Andalucía, y particularmente Sevilla, llevan años impulsando políticas y prácticas asistenciales orientadas a la promoción, protección y apoyo de la lactancia materna y la salud perinatal. De hecho, es la única ciudad que repite como anfitriona. Y acogió la segunda edición y ahora recibe la decimotercera.
Al frente del congreso está la doctora Ana Isabel Jiménez Moya, pediatra experta en lactancia del Hospital Universitario Virgen Macarena y coordinadora de formación de IHAN. Asume la responsabilidad, "y el orgullo", de traer a su ciudad una cita que considera estratégica para consolidar un cambio cultural profundo en la atención materno-infantil.
"Los congresos los hacemos cada dos años y la sede se elige casi como un premio a la comunidad que lleva tiempo trabajando en promoción, protección y apoyo a la lactancia", explica. "Para la IHAN ha sido un honor que Sevilla acoja este congreso, y para mí, imagínate, una gran responsabilidad y un orgullo".
Jiménez Moya subraya que, aunque el encuentro se celebre en la capital andaluza, "es un congreso español", pero reconoce que la organización quiere aprovechar la ocasión para "dar visibilidad a todo el trabajo que se está haciendo en Andalucía, no solo a nivel nacional, sino también ante los profesionales que vienen del extranjero".
Situar a la familia en el centro
El programa reúne a pediatras, neonatólogos, obstetras, médicos de familia, matronas, profesionales de atención primaria y asesoras de grupos de apoyo. Esa pluralidad no es casual. "Lo que aporta esta mirada multidisciplinar es una visión completamente holística", sostiene la presidenta. "En el centro están la madre, el recién nacido y la familia. Y alrededor no solo hay médicos y enfermeras; también hay grupos de apoyo de madres, que dan un acompañamiento de tú a tú fundamental".
A su juicio, la lactancia no puede abordarse únicamente desde el acto clínico. "Estamos intentando que se implique toda la sociedad. Queremos que Sevilla sienta el congreso como suyo", afirma. Esa implicación se ha traducido en campañas visuales en la ciudad y en actividades paralelas, como una exposición fotográfica sobre lactancia en el Parlamento andaluz.
Recuperar la humanización perdida
Uno de los ejes centrales del congreso es la humanización de la asistencia al nacimiento. ¿Por qué sigue siendo un reto? "Porque durante años se perdió la cultura del amamantamiento y la asistencia al parto se volvió excesivamente tecnológica", reflexiona Jiménez Moya. "Parir no es una enfermedad. Es de las pocas cosas que no son patológicas y por las que una mujer acude a un hospital. Y, sin embargo, muchas veces se ha tratado como si lo fuera".
Recuerda cómo la separación sistemática de madres y bebés, la rigidez de horarios y la organización hospitalaria de décadas pasadas transformaron la experiencia del nacimiento. "Los niños estaban en nidos separados, se los llevaban cada tres horas. Todo eso hizo que se fuera al traste un proceso tan natural como parir y amamantar", sostiene.
A ello se sumaron factores sociales y económicos. "Empezaron a comercializarse las primeras leches artificiales como si fueran mejores, las mujeres nos incorporamos al trabajo fuera de casa sin políticas de conciliación suficientes… y se enredó todo".
Frente a ese modelo, la IHAN pone el foco en la calidad asistencial y en la formación de los profesionales. "Nuestro objetivo es que los sanitarios atiendan de manera humana, respetuosa y basada en la evidencia. Si los centros cumplen las fases de acreditación IHAN, obtienen un galardón reconocido internacionalmente. Y eso es garantía de calidad".
Los retos urgentes
En el ámbito de la salud pública, la presidenta del congreso no duda al señalar el principal desafío. "Las políticas de conciliación, sin ninguna duda", afirma rotunda. Recuerda que las recomendaciones internacionales apuestan por lactancia exclusiva hasta los seis meses y complementada hasta los dos años o más. "Con bajas tan limitadas, es muy difícil sostener eso. A las mujeres se nos exige muchísimo".
El programa abordará también la disminución de las tasas de lactancia exclusiva y las dificultades en colectivos vulnerables. "Hay una mesa social que a mí me encanta, que habla de la lactancia en grupos más vulnerables, como las mujeres en prisión. Son realidades que también forman parte de la salud pública".
Entre las ponencias destaca la conferencia inaugural, dedicada al impacto de la maternidad en el cerebro. "La neurociencia es que hay un cambio en la arquitectura cerebral. No es que nos pongamos tontas, es que nos volvemos absolutamente focalizadas en la supervivencia de nuestro hijo", explica.
Si hay un elemento que Jiménez Moya reivindica con especial énfasis es el papel de las redes de apoyo. "La lactancia es arte e instinto", afirma. "El instinto lo traen mayoritariamente los bebés. Pero las madres necesitamos recuperar el arte, y eso se aprende de madre a madre".
Por eso, los grupos de apoyo ocupan un lugar destacado en el congreso. Y en esa misma línea se enmarca el impulso a la iniciativa Sevilla ciudad amiga de la lactancia. La propuesta implica facilitar que las mujeres puedan amamantar en espacios públicos sin trabas, crear entornos acogedores en universidades o comercios y promover actividades educativas. "Se trata de un compromiso de ciudad para proteger y normalizar la lactancia", resume.
El encuentro ofrece modalidades adaptadas a estudiantes, residentes, profesionales y madres de grupos de apoyo. "No tenemos financiación de la industria y somos una asociación sin ánimo de lucro. Este congreso no está hecho para ganar dinero", subraya. Además, todas las ponencias se colgarán en abierto en la web de la IHAN tras su celebración. "Nadie se va a quedar sin acceder al contenido", garantiza.
Con el lema Acompañar y sostener el arte de cuidar la lactancia materna, el congreso aspira a ir más allá del debate técnico. "Hay mucho ambiente de oxitocina", sentencia Jiménez Moya.
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