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Huelga del taxi en Sevilla

Del "tontaina" de Zapatero al "vacilón" de De la Serna

  • Los taxistas sevillanos deciden continuar la huelga durante una asamblea más reducida que la del lunes, que ha empezado tarde, ha durado dos horas y ha estado plagada de insultos a los políticos

Asamblea de taxistas en Sevilla Asamblea de taxistas en Sevilla

Asamblea de taxistas en Sevilla / Belén Vargas

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Durante casi dos horas, los taxistas sevillanos han decidido esta mañana continuar la huelga indefinida, aunque con unos servicios mínimos del 25%, lo que en la práctica le supondrá una manera de trabajar muy parecida a la de cualquier mes de agosto. La reunión, que ha sido menos multitudinaria que la del lunes, se ha celebrado en un lateral de la estación de Santa Justa y ha empezado tres cuartos de hora tarde porque hubo que esperar a los taxistas del aeropuerto de San Pablo.

Allí, subidos a un banco y con un megáfono que fallaba demasiado, los representantes de las asociaciones del sector han pedido a sus compañeros que se preparen para una lucha que será larga y que se prolongará en el tiempo porque las leyes no se pueden cambiar de un día para otro. Y para resistir hay que aflojar la presión.

Los representantes del sector han ido detallando de nuevo cuáles son sus peticiones: que se transfieran todas las competencias sobre las licencias de transporte a las autonomías, que haya una proporción real de una licencia de VTC (Vehículo de Transporte Concertado, la que utilizan compañías como Uber y Cabify) por cada 30 de taxis, que exista una página web en la que se lleve el control efectivo de todos los trayectos que hacen las VTC y que los coches con este tipo de licencia tengan que regresar a su base tras cada servicio y no puedan estar circulando sin ocupar ni parados en la vía pública.

Unas peticiones que, a día de hoy, tienen difícil encaje. Para ello habría que establecer un cambio normativo que no es sencillo. Si se hiciera vía decreto ley sería fácilmente tumbado en los tribunales. Si se llevara a efecto con una ley orgánica, haría falta una mayoría de tres quintos del Congreso para su aprobación. Una mayoría que el Gobierno actual no tiene. Eso sí, los taxistas esperan un guiño del Consejo de Ministros de este viernes.

El gremio es consciente de la debilidad del Ejecutivo de Pedro Sánchez, y quizás sea esta una de las razones que les han llevado a las calles este verano. Presionando a un Gobierno débil se pueden obtener más cosas. Sin embargo, también conocen los riesgos de tensar la cuerda demasiado.

Uno de los líderes del taxi en Sevilla, el presidente de la asociación Solidaridad del Taxi, Enrique Filgueras, fue muy gráfico, como es habitual en él. “De un Gobierno de izquierdas podemos conseguir algo más que de uno de derechos. Como nos carguemos a este Gobierno lo que nos espera es mucho peor”, dijo Filgueras.

Antes, hizo un repaso de la situación durante los últimos años. Acusó del germen del problema a José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de un Gobierno de izquierdas, que aprobó la ley ómnibus. "El tontaina de Zapatero era muy buena persona, pero ya está... No consiguió otra paga porque no dio con una buena gestoría. Ahora quiere arreglar lo de Venezuela, como lo arregle igual que esto van aviaos".

Del PP tuvo palabras para Íñigo de la Serna, un ministro "vacilón" que se "preocupaba más de cómo le quedaba la raya del peinado y el nudo de la corbata” que de cualquier otra cosa. “Ahora llegamos a este hombre –en referencia a José Luis Ábalos-, al que creo que no debemos apretar ni poner contra las cuerdas porque parece a lo mejor conseguimos algo. Y Ciudadanos no nos quiere ver ni en pintura y a Pablo Casado le estoy oyendo comentarios que me recuerdan a Mussolini, sobre todo en el tema de la inmigración".

Filgueras llegó a reprochar a algunos de sus compañeros que no defendieran a los del aeropuerto, donde su asociación tiene el monopolio, y entre los que hay más de una treintena de imputados por varios delitos, entre ellos el de pertenencia a organización criminal, por decenas de sabotajes y amenazas a los conductores de Cabify. "Al final tira uno un huevo... Y pon, 32 imputados".

El presidente de la Unión Sevillana, Fernando Morales, tuvo una visión distinta de Ábalos, al que calificó de "chulo". Morales negó que pasara el fin de semana pasado en la playa mientras sus compañeros se movilizaban. "Estábamos organizando esto, que la espontaneidad está muy bien, pero no puede valer siempre y esto requiere un tiempo", dijo, en referencia a las marchas improvisadas del fin de semana.

Ambos dirigentes consideraron que la huelga será larga y que en agosto no sirve de mucho mantener un pulso, con las consiguientes pérdidas económicas para los profesionales del sector. "El legislativo se va de vacaciones y no les importamos nada. Sólo les importamos cuando votamos. Demosle un plazo razonable", instó Filgueras.

Como nadie quería desconvocar oficialmente la huelga, y que no se interpretara ese gesto como una rendición, los representantes del sector propusieron un sistema de servicios mínimos para el mes de agosto que no hará demasiado daño ni a los taxistas ni a la ciudadanía, en un mes en el que en Sevilla es temporada baja para el turismo y los desplazamientos se reducen.

La propuesta que salió adelante consiste en una serie de turnos de un día entero en los que trabajará cada letra. Así, cada jornada salen unos 400 taxis a la calle, lo que supone aproximadamente un 25% de la flota. En la práctica, no es mucho menos que un agosto cualquiera, pero los líderes del taxi pueden presumir de que mantienen una “huelga indefinida” y que no se rinden.

Eso sí, si se desconvocara en Madrid o en Barcelona, los taxistas de Sevilla levantarían inmediatamente la huelga. “En Sevilla es muy fácil hacer una huelga, lo difícil es estar en Madrid o en Barcelona, acampados con la familia”, se encargó de recordar Filgueras, quien también dijo que cada vez se ven más huecos.

Los taxistas de Dos Hermanas y del Aljarafe se han unido a esta huelga. "Pero, por favor, respetadnos. Si nos veis llevando a alguien al Hospital de Valme, estamos haciendo servicios mínimos igual que ustedes", expuso el representante del sector en Dos Hermanas. "Tranquilo", le respondieron algunos de sus compañeros de la capital.

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