un sector en conflicto | asamblea de taxistas en la estación ferroviaria

El taxi estalla

  • El líder de los taxistas del aeropuerto endurece el discurso tras los incidentes y exige a su "compadre", el edil de Movilidad, que envíe policías a Santa Justa.

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"Mi padre me decía: 'Enrique, en la puerta de una whiskería o de una sala de fiestas no te pelees, pero en los puestos de trabajo hay que matar'. Y eso se me ha quedado a mí muy claro". Quien así hablaba la tarde del lunes es Enrique Filgueras, presidente de la asociación Solidaridad del Taxi, mayoritaria entre los conductores que prestan servicio en el aeropuerto de San Pablo. Lo hizo megáfono en mano y dirigiéndose a un centenar de taxistas, durante una asamblea celebrada a las seis y media de la tarde en la explanada de la estación de Santa Justa.

Lo hizo después de unas semanas en las que la tensión en el sector del taxi ha ido en aumento hasta estar a punto de convertirse en una espiral de violencia, que empezó con pinchazos de los neumáticos a algunos taxis concertados en la parada del aeropuerto de San Pablo y ha derivado en los últimos días a ataques con ácido a los vehículos de alquiler con conductor de la empresa Cabify y al lanzamiento de excrementos en el domicilio de otro líder del sector, el presidente de Foro Taxi Libre, Juan Martín Caparrós, entre otros incidentes.

Como puede comprobarse en un vídeo grabado durante la asamblea, que acompañan a esta información, el líder de los taxistas del aeropuerto intentó sumar ahora a su causa a los conductores que rinden habitualmente en Santa Justa. Para ello reveló una conversación con el delegado de Movilidad y Seguridad en el Ayuntamiento de Sevilla, Juan Carlos Cabrera, a quien llamó "compadre" y al que le exigió que saque policías "de debajo de la tierra" para la unidad especial de la Policía Local que luchará contra el intrusismo en el sector.

"¿En qué estamos nosotros peleando para Santa Justa y el aeropuerto? El otro día me llamaba el delegado y me decía, oye ya está la unidad del aeropuerto. Y yo le dije no. No te equivoques, compadre, es para el aeropuerto y para Santa Justa... No, es que hay poca gente... Como si la tienes que sacar de debajo de la tierra. Es para el aeropuerto y Santa Justa", dijo Filgueras, que pasó a explicar que lo que pide para la terminal de San Pablo es un sistema similar al que funciona en el aeropuerto de Málaga.

"Las actuaciones tienen que ser las mismas que se hacen en Málaga. Ahí no hay tutía. Yo llego y paro... ¡Oiga usted!... Yo vengo de Benahavís, llevo dos señores que vienen en el vuelo tal y cual... Cuando está todo en regla te abren la barrera, esa famosa barrera que hablaba el otro día Diario de Sevilla. Te la abren con toda la documentación revisada y lista, y ahora es cuando te dan un papelito y puedes entrar a recoger a Fulano y a Mengano. Y si te presentan un papelucho como los que llevan ésos por ahí, te meten 1.501 euros (de multa). Por eso hay que pelear, porque esta gente vienen a por nosotros enfrentándonos". Con "ésos" y "esta gente", el líder del taxi en el aeropuerto se refiere a los vehículos de alquiler con conductor, los coches con licencia VTC, que son los que utiliza Cabify.

Pese a que en el aeropuerto existe en la práctica un monopolio impuesto por la asociación mayoritaria y desde hace años se suceden los sabotajes a otros taxistas, Filgueras intentó en su discurso cambiar el tiro hacia los vehículos de alquiler con conductor. "El enemigo no es otro taxista", llegó a decir, pese a que los taxis que no pertenecen a Solidaridad no han tenido libertad para recoger clientes en los últimos quince años en el aeropuerto de San Pablo. Tampoco se les ha permitido hacerlo a los taxis concertados, una práctica absolutamente legal que ha sido saboteada en innumerables ocasiones, tanto con lanzamientos de huevos como con pinchazos en los neumáticos y otras amenazas.

Precisamente hizo referencia a una guerra vivida en el sector a principios de siglo y cargó, sin nombrarlo, contra el presidente de Foro Taxi Libre, Juan Martín Caparrós, que ha convocado una concentración para el día 13 de febrero y que ha propuesto la implantación del turno rotatorio en el aeropuerto, como establece una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJA) del año 2002. "Por si alguien tenía dudas, se ha equivocado otra vez... El mismo elemento me engañó. Hubo una guerra, me engañó a mí y hubo sangre porque hubo que darle 20 puntos a un tío, y se demostró que era más honrado que el que había metido cizaña 500 veces. Como nos ha pasado, no nos puede volver a pasar", dijo Filgueras.

El representante del taxi en el aeropuerto recordó una de las batallas del sector y defendió su gestión. "¿Os acordáis de las famosas tarjetas de transporte? Pues era legal. Se puede trabajar en Sevilla sin tarjeta de transporte. Es más, se consiguió algo importante, que los compañeros que no la tenían pudieran seguir operando. Ya no la piden en el instituto del taxi. El señor del aeropuerto (en referencia a sí mismo) tiró para delante. Fernando (Morales, el presidente de la Unión Sevillana del Taxi) ha tirado para delante conmigo en un montón de cosas". Sin embargo, la Unión Sevillana no acudió a la asamblea del lunes. "Que esté o no aquí, eso no tiene ninguna importancia", se excusó Filgueras.

El líder de los taxistas lamentó que "algún cabroncete que otro" haya "dicho barbaridades" sobre él y haya puesto en duda su honestidad. Filgueras pidió al Instituto del Taxi que declarara si había un expediente sancionador contra él y el Instituto respondió que no se le había abierto ninguno de este tipo. Como publicó este periódico, el Ayuntamiento de Sevilla mantiene una investigación abierta contra Filgueras por cobro abusivo, si bien todavía no ha habido propuesta de sanción. "No se puede permitir que quien dirige o dirigimos algunas acciones estemos en tela de cuestión. Aquí se sabe que para cargarse Santa Justa hay que cargarse a este (señalando al líder de los taxistas de la estación), para cargarse aquello hay que cargarse a Fernando Morales, y para cargarse al malo... hay que cargarme a mí... ¡Y me van a comer el carajo! (sic)". Tras esta declaración, parte del auditorio aplaudió a su líder.

El abogado de Solidaridad: "Que hable Filgueras"

Este periódico contactó este martes por la tarde con el abogado de la asociación Solidaridad del Taxi, Francisco Vélez, al que se le preguntó su opinión sobre la intervención del presidente de esta entidad en la asamblea de taxistas celebrada el lunes en la estación de Santa Justa, que fue grabada en vídeo por algunos de los asistentes. "Ni siquiera sé si hubo asamblea y si existe un vídeo. Quizás lo mejor es que hable usted con Enrique Filgueras directamente, si él quiere decir algo", fue la respuesta que obtuvo por parte del abogado de Solidaridad. El letrado compareció con Filgueras ante el Instituto del Taxi para pedirle a este organismo que acreditara si pesaba sobre el presidente de la asociación algún expediente sancionador. Durante su discurso en la asamblea, Filgueras anunció demandas contra aquellos que dudaron de su honestidad y leyó el escrito que le ha remitido el Instituto del Taxi. "Yo sé que a alguno le va a dar un disgusto escuchar lo que yo voy a leer", expuso Filgueras, que llegó a autocalificarse como "el más malo" y prometió varias veces repartir copias de este documento entre los taxistas

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