Plan de prevención contra el virus del Nilo

La temporada arranca este año con menos mosquitos que en 2021

Un mosquito Cúlex Perexiguus, el que fue el principal transmisor del Virus del Nilo Occidental durante el brote del año pasado.

Un mosquito Cúlex Perexiguus, el que fue el principal transmisor del Virus del Nilo Occidental durante el brote del año pasado. / Antonio Pizarro

El investigador del CSIC, Jordi Figuerola, lleva cerca de medio centenar de artículos publicados sobre la presencia de Fiebre del Nilo y asesora a la Junta de Andalucía en la confección del plan de actuación. En el CSIC tienen constancia de la transmisión de este virus en humanos en Andalucía desde el año 2010. Pero nunca se habían dado las circunstancias que provocaron los brotes del 2020 que acabaron con siete vidas humanas. 

Sin ánimo de alertar, Figuerola asegura que en condiciones normales no ocurre nada, pero el objetivo es evitar que los mosquitos infectados lleguen a zonas habitadas. Por ello, el científico lo tiene claro: "Las actividades para evitar la proliferación de mosquitos deberían llevarse a cabo durante todo el año".

Pero, ¿en qué punto partimos esta temporada? Figuerola explica que, aunque hacer ahora una predicción es "muy difícil" porque se está al principio del proceso, lo cierto es que, de momento, las capturas indican que hay menos mosquitos que en años anteriores. Lo argumenta con datos. Cada semana se revisan 15 trampas situadas en Coria, Puebla y Palomares del Rio, que recogen todos los mosquitos capturados, se clasifican a nivel de especie y se analizan lotes de hembras de mosquito para detectar la presencia del virus West Nile utilizando técnicas de PCR en tiempo real. En ellas, hasta el momento, se han cogido casi la mitad de mosquitos que el año pasado por estas mismas fechas. "Mientras que en 2021 teníamos 121 mosquitos capturados de las especies que pueden transmitir el virus del Nilo, esta temporada estamos en 76", indica.

Figuerola explica que, una vez se detecta la presencia del virus se informa a la Consejería de Salud y Familias para que pueda tomar las medidas que considere necesarias junto a los ayuntamientos. "En 2021, los primeros mosquitos infectados se detectaron casi cuatro semanas antes que se produjeran los primeros casos en humanos y esa información les permitió a los ayuntamientos de la zona reforzar sus programas de control de mosquitos".

No obstante, "aunque se ha mejorado mucho desde la situación de principios del 2020", dice Figuerola, "es necesario seguir avanzando para mejorar el control y la vigilancia de las poblaciones de mosquitos y de los virus que nos pueden transmitir".

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