Sevilla

Los últimos templos restaurados en Sevilla con ayuda de la Junta de Andalucía

  • La consejería de Cultura aportó fondos para las primeras fases de Santa María la Blanca y Santa Catalina

  • La administración autonómica recuperará la comisión mixta con los obispo para colaborar en la rehabilitación de los bienes de la Iglesia

Teodoro Falcón, catedrático de Arte de la Hispalense; Manuel Mateo, párroco; Luciano Alonso, consejero de Cultura; monseñor Asenjo, arzobispo de Sevilla; y Óscar Gil, arquitecto, en la foto tomada el 22 de enero de 2013 cuando Santa María la Blanca abrió sus puertas tras la primera fase de las obras. Teodoro Falcón, catedrático de Arte de la Hispalense; Manuel Mateo, párroco; Luciano Alonso, consejero de Cultura; monseñor Asenjo, arzobispo de Sevilla; y Óscar Gil, arquitecto, en la foto tomada el 22 de enero de 2013 cuando Santa María la Blanca abrió sus puertas tras la primera fase de las obras.

Teodoro Falcón, catedrático de Arte de la Hispalense; Manuel Mateo, párroco; Luciano Alonso, consejero de Cultura; monseñor Asenjo, arzobispo de Sevilla; y Óscar Gil, arquitecto, en la foto tomada el 22 de enero de 2013 cuando Santa María la Blanca abrió sus puertas tras la primera fase de las obras. / Juan Carlos Muñoz

"A la persona que viene a Andalucía a admirar nuestro gran patrimonio le da igual quién es el titular". Estas palabras de la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, resumen la filosofía que tiene el ejecutivo andaluz para recuperar la comisión mixta con la Iglesia cuyo fin era el de colaborar en la rehabilitación del patrimonio religioso.

El grueso del patrimonio de Andalucía lo conforma edificios y bienes que son propiedad de la Iglesia, un hecho que es especialmente significativo en Sevilla, donde el principal monumento, el más visitado cada año, es la Catedral, que se mantiene en perfecto estado gracias a los ingresos que proporciona la visita cultural.

Sevilla atesora, además, un sinfín de monumentos religiosos que son unos de los principales focos de atracción para los turistas. El Salvador, la Magdalena, templos mudéjares de tanta relevancia como Santa Ana, San Gil, San Andrés, San Lorenzo, y tantos otros. Conventos con una impresionante relevancia histórica y artística: Madre de Dios, San Leandro, Santa Paula, Santa Inés, Santa María de Jesús, que celebra sus 500 años en 2020... todos ellos, además del vasto patrimonio que se extiende por la provincia, no pueden mantenerse exclusivamente con los esfuerzos de la Iglesia, que tiene que atender también su labor asistencia, educativa y pastoral; y con la cada vez mayores aportaciones de los fieles.

Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado de Urbanismo del Ayuntamiento; Francisco Ortiz, vicario general de la Arhidiócesis de Sevilla; y Bernardo Bueno, delegado territorial de Cultura en Sevilla, durante la firma del convenio para restaurar Santa Catalina en 2009. Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado de Urbanismo del Ayuntamiento; Francisco Ortiz, vicario general de la Arhidiócesis de Sevilla; y Bernardo Bueno, delegado territorial de Cultura en Sevilla, durante la firma del convenio para restaurar Santa Catalina en 2009.

Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado de Urbanismo del Ayuntamiento; Francisco Ortiz, vicario general de la Arhidiócesis de Sevilla; y Bernardo Bueno, delegado territorial de Cultura en Sevilla, durante la firma del convenio para restaurar Santa Catalina en 2009. / Jaime Martínez

La ayuda de las administraciones es vital para rehabilitar y mantener en buen estado un patrimonio que es capaz por sí mismo de generar importantes ingresos para la sociedad en la que se asienta. El programa del 1,5% Cultural del Ministerio de Fomento del Gobierno de España; y la comisión mixta Junta-Iglesia, se revelan como vitales para avanzar en la recuperación del patrimonio religioso.

La comisión técnica Junta-Iglesia para tratar todos los aspectos relacionados con la conservación y restauración del rico patrimonio histórico mueble e inmueble de propiedad eclesiástica,fue creada en el año 1986 durante presidencia de José Rodríguez de la Borbolla, y fue disuelta en el año 2013 siendo consejero Luciano Alonso, aunque desde años antes no se reunía.

Los últimos templos que se beneficiaron en Sevilla de esta colaboración para su rehabilitación fueron Santa María la Blanca, Santa Catalina, Santa Ana y los Descalzos de Écija.

Obras en las cubiertas de Santa Catalina. Obras en las cubiertas de Santa Catalina.

Obras en las cubiertas de Santa Catalina. / José Ángel García

El 4 de abril de 2010, Santa María la Blanca, el templo de las tres religiones, cerró sus puertas debido al mal estado de sus cubiertas. Comenzaba así una restauración que se realizó en tres fases. La primera sirvió para arreglar las techumbres y la espadaña. Con un presupuesto de 650.000 euros, la Junta de Andalucía corrió con el 80% y la Archidiócesis con el resto. La segunda fase fue la obra civil de restauración interior y exterior. Su coste, de más de 300.000 euros, fue asumido por la Iglesia. La tercera y última fase, la recuperación de la espectacular decoración barroca, también fue asumida por la Archidiócesis, ascendiendo la inversión a 409.000 euros.

La iglesia de Santa Catalina también contó con la ayuda de la Junta de Andalucía para la primera fase de su restauración, correspondiente a la rehabilitación de las cubiertas y la financiación de proyectos. De los 1,1 millones necesarios, la Junta se comprometió a aportar 405.150 euros.

Parte de estas cantidades quedaron pendientes de abonarse en su momento. La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía abonó en el año 2013 más de 340.000 euros que adeudaba al Arzobispado de Sevilla de acuerdo a los convenios firmados para distintas actuaciones de restauración. 

Santa María la Blanca en obra. Santa María la Blanca en obra.

Santa María la Blanca en obra. / Juan Carlos Vázquez

La colaboración de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía fue determinante también para la restauración de las 15 tablas de Pedro de Campaña del retablo principal de la iglesia trianera de Santa Ana. Los trabajos, en cuya financiación también colaboraron el Ayuntamiento, la Fundación Cajasol y el Arzobispado, contaron con un presupuesto de 422.713 euros.

La Junta también jugó un papel importante en la rehabilitación de la iglesia de los Descalzos de Écija, una restauración que fue distinguida con el prestigioso premio Europa Nostra.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios