El juez deja libre al líder ultra del Betis investigado por la agresión homófoba
El instructor le impone la prohibición de entrar en el término municipal de Sevilla mientras continúe la investigación judicial
El juez que investiga una supuesta agresión homófoba ha puesto en libertad a un joven que fue detenido en relación con estos hechos, un líder del grupo ultra Supporters Gol Sur, afín al Real Betis Balompié, y que se hallaba en prisión provisional desde el pasado 25 de noviembre.
Un auto dictado el pasado miércoles por el juez de Instrucción número 2 de Sevilla, Carlos Mahón, ha decidido ahora poner en libertad al detenido, aunque le ha impuesto además de la obligación de comparecer cada 15 días ante un juzgado una medida cautelar de mayor gravedad. En concreto, el juez le ha prohibido la "entrada y estancia en el término municipal de Sevilla", y también le impide acercarse a la víctima a una distancia inferior a 300 metros y comunicarse con ella por cualquier medio, todo ello mientras se tramita la causa judicial y bajo el apercibimiento expreso de incurrir en un delito de desobediencia o quebrantamiento de condena en el caso de que no respete la medida cautelar impuesta.
La decisión del juez de dejar en libertad sin fianza al sospechoso ha contado con el informe favorable de la Fiscalía de Sevilla, que anteriormente se había opuesto a la excarcelación, y a la medida tampoco se opuso la acusación particular que defiende a la víctima.
La Policía Nacional detuvo al líder del grupo ultra el 24 de noviembre, aunque los hechos se remontan a octubre pasado, con la acusación de homicidio en grado de tentativa, por haber agredido brutalmente a un joven en una zona de ambiente gay del centro de Sevilla. Según la Policía, el agresor habría actuado al creer que la víctima era homosexual, aunque el agredido confirmó posteriormente que no lo era y dijo que fue agredido porque simplemente su atacante pensó que lo era.
En su declaración como investigado, el sospechoso negó el supuesto carácter homófobo de la agresión, ya que, según explicaron fuentes del caso, el incidente se produjo como consecuencia de una "discusión" que estaría motivada por un comentario que la víctima realizó al pasar junto al agresor. Las mismas fuentes indicaron que la víctima habría hecho un comentario sobre un supuesto consumo de drogas por las personas que acompañaban al detenido, lo que derivó en la agresión.
Según la Policía, la víctima recibió un fuerte puñetazo en la cara y el agresor habría intentado después rematarlo con una botella.
La detención del líder ultra del Real Betis se produjo muy cerca de la comisaría del distrito Centro, ubicada en la Alameda de Hércules, y según fuentes policiales, el sospechoso opuso una fuerte resistencia a su arresto, en el que tuvieron que intervenir varios agentes, algunos de los cuales resultaron lesionados.
La agresión no está vinculada a ningún partido de fútbol ni a ningún incidente entre aficiones, si bien la Policía entiende que podría tratarse de una agresión homófoba. El caso fue declarado como un delito de odio, una figura jurídica de reciente creación en la que se incluyen todas aquellas conductas que atenten contra los derechos humanos. El Ministerio del Interior define como delitos de odio "todas aquellas infracciones penales y administrativas cometidas contra las personas o las propiedad por cuestiones de raza, etnia, religión, edad, discapacidad, orientación o identidad sexual, por razones de género, etcétera", aunque el imputado niega que este caso tenga dichos elementos.
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