Final Sevilla - Inter de Milán

Catorce años no es nada para Jesús Navas

Catorce años no es nada para Jesús Navas

Catorce años no es nada para Jesús Navas / Ina Fassbender (Efe)

El mismo futbolista enjuto y mágico que sirvió a Antonio Puerta el gol que le cambió la vida al sevillismo dibujó, catorce años y cuatro meses después, otro pase que valió una final continental, el que aprovechó Luuk de Jong para fusilar de cerca a De Gea. De aquel recordadísimo 27 de abril de 2006 al 16 de agosto de 2020, Jesús Navas.

Un dorsal de leyenda que aún se enfunda camiseta y calzón y que aún regatea con habilidad al implacable defensor que es la decadencia. Porque el palaciego saltará esta noche a la hierba de Colonia después de haber jugado un partido colosal, otro más, ante un señor equipo como de nuevo es el Manchester United. Sus endiabladas andanzas desarmaron a los legendarios diablos rojos.

Quien pensara que, después de sus cuatro años en el Manchester City, retornaría a su cubil a disfrutar de un dorado retiro, acomodado a un segundo plano y recogiendo en las peñas y actos sociales los parabienes por su glorioso primer ciclo de blanco, mal conoce la introvertida personalidad de este huidizo ídolo. Volvió para seguir forjando su dorsal de leyenda con carreras, desbordes, centros. Y si se hizo grande, hasta proclamarse campeón del mundo y de Europa, como escurridizo e intensísimo extremo derecha, ha tenido redaños para reinventarse y convertirse en un fantástico lateral, cuando no en un agudo carrilero en defensa de cinco. Con el punto de rudeza y oficio para guarecer su rincón aunque enfrente tenga a Rushford, como se ve en la gran foto de este reportaje.

En primera línea

De la necesidad a veces salen buenas ideas, y eso ocurrió en 2018, cuando se lesionó Corchia y el infausto Vincenzo Montella decidió probar a Navas en su temblorosa defensa. La patente no es del italiano: el invento fue de Pep Guardiola en el Manchester City. Aunque contaba con información privilegiada: según ha confesado el propio jugador, el preparador catalán siguió con atención las coberturas que le hacía a Daniel Alves en aquella banda derecha que torturaba sin piedad a sus oponentes con carreras sin fin.

Navas respondió a Montella, cuajó un gran partido en la vuelta de cuartos ante el Atlético, repitió precisamente ante el chileno Alexis Sánchez en los octavos de la Champions ante el United y su peso en el juego fue tal, que todo el Sevilla descarriló cuando, de nuevo ante el Atlético ya en la Liga, su musculatura hizo crac.

Jesús Navas, el lateral

En la temporada siguiente, con la defensa de tres centrales de Pablo Machín, pasó a jugar de carrilero hasta que, en el tramo final, con Joaquín Caparrós, de nuevo retornó al lateral. Y para Julen Lopetegui ha sido un fijo en un esquema u otro, ora con cinco atrás, ora con cuatro.

De hecho, Jesús Navas ha tomado parte en las 38 jornadas de Liga y ha acabado la Liga como el jugador de campo con más minutos disputados. El sóleo le volvió a protestar, que casi 35 años son casi 35 años y él lleva en la élite desde los 18, pero esta vez no tuvo que parar.

Emulando a Gento

El resto es historia. Y de la mejor: si el gran capitán sevillista alza la sexta Europa League al cielo de Colonia, habrán mediado nada menos que catorce años entre su primer título europeo y el último. Una longevidad deportiva que obliga a revisar casos similares entre lo mejor de lo mejor para reflejar el mérito de lo que hay en juego. Paco Gento, por qué no mirar tan alto. El mejor extremo español de la historia conquistó la primera de sus seis Copas de Europa (el récord aún es suyo) en 1965, con 22 años de edad, y ya la sexta en el 66, con 32. Una década medió. Eso sí, la Galerna del Cantábrico ganó su primera Liga en el 54 (también posee más que ninguno, doce) y su último título 16 años después, la Copa del 70.

Tales son las prestaciones de Navas, también las del Sevilla, que no sería extraño que el palaciego emulara a Gento y tocara plata a lo largo de 16 años con el equipo de sus amores. De momento, el 31 de agosto volverá a la selección como el más veterano a sus 35 años. Luis Enrique la ha llenado de chavales y sabe que Jesús Navas se siente uno más. Para él, catorce años no es nada.

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