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Sevilla - Sporting | la crónica

Cuesta abajo..., aunque con frenos (0-0)

  • El Sevilla pierde la tercera plaza al no ser capaz de marcarle ningún gol a uno de los tres peores equipos de la Liga.

  • La escuadra de Sampaoli sí ofreció síntomas de mejoría tras el descanso y debió ganar al Sporting.

Un momento del Sevilla-Sporting Un momento del Sevilla-Sporting

Un momento del Sevilla-Sporting / Antonio Pizarro

Nueva decepción para el Sevilla de Jorge Sampaoli, esta vez ante uno de los tres peores equipos de la Primera División, y sigue la sensación de caída al vacío del conjunto del argentino. Sin embargo, la segunda parte de este choque ante el Sporting sí dejó algún síntoma de recuperación, es decir, la cuesta abajo continuó, aunque dio la sensación de que existen unos frenos para ese alarmante descenso. Porque el Sevilla hizo méritos de sobras tras el intermedio para haber sumado los tres puntos a su casillero y haber roto la mala racha sin triunfos que empieza a provocarle cierta ansiedad incluso. Vitolo, Jovetic, N’Zonzi, Iborra..., todos lo intentaron de diferentes maneras, pero se toparon esta vez con la negativa de la diosa Fortuna para haber batido a Cuéllar.

Porque el fútbol es así, igual que otras veces la buena suerte se alió con la escuadra nervionense a lo largo del presente curso, en esta ocasión fue justo lo contrario, al menos en el segundo periodo porque en el primero su fútbol volvió a ser plano, carente de la más mínima agresividad para buscar al rival y hacerle daño a través de un uno contra uno, de un desmarque en ruptura, de ir de verdad a un remate de cabeza, de robarle la pelota en la zona más cercana a Cuéllar. Son los diferentes caminos para tratar de destrozar a un adversario visiblemente inferior en su nivel futbolístico, pero la escuadra de Sampaoli debió pensar que bastaba con mover la pelota de un lado a otro con parsimonia, con el único objetivo de asegurarla y no provocar una contra mucho más dañina. El resultado global fue un primer acto tedioso y carente de un juego auténtico.

Sampaoli había apostado por una defensa en la que esta vez estaban sólo cuatro integrantes y a la que trataba de proteger por delante Kranevitter, aunque con escaso éxito. N’Zonzi, mientras, iba más arriba y sobre todo ayudaba a Mariano en sus subidas por el costado derecho; Nasri actuaba por libre siempre con un trote cansino y con escasas opciones de sorprender al rival por la tardanza en meter la pelota en las zonas de auténtico riesgo; Vitolo percutía por la izquierda para que Ben Yedder y Correa jugaran algo más arriba, aunque siempre intercambiando posiciones con sus compañeros. Ésa era la idea, aunque tal vez se echaba en falta la presencia de Franco Vázquez para tratar de enlazar todo el juego de ataque en el lugar de un Correa que amaga mucho más que pega en la actualidad.

El Sevilla, pues, se fue al vestuario con el escaso balance de una llegada de Nasri en el minuto 10, saldada con un disparo endeble y otro intento de Ben Yedder ya en la recta final. Poco, muy poco, de esa manera tan artificiosa no se le hace daño ni siquiera a un Sporting que está eternamente en los puestos de descenso por deméritos propios.

Restaba, sin embargo, un periodo entero por delante y había un factor que podía tener un peso decisivo a la hora del desenlace final del litigio. Éste era el fortísimo calor y el Sporting se había vaciado en una presión muy arriba, tratando de impedir la circulación del balón. Los asturianos partieron con esa intención para replegarse completamente si no lo conseguían e intentar salir con velocidad en las contras cuando recuperaban la pelota. Sólo lo lograron por la vía de Burgui, aunque el desastroso Vicandi estuvo a punto de darles el premio gordo cuando entendió que su auxiliar le estaba indicando un derribo de Lenglet a Carlos Castro. ¡Lo que le decía era que el delantero rojiblanco estaba en un clarísimo fuera de juego! Fue uno de esos momentos cómicos que tiene el fútbol, sobre todo cuando el encargado de impartir justicia transmite que no se entera absolutamente de nada.

Y después del descanso ya se iba a ver un Sevilla completamente diferente desde el minuto uno. Los blancos salieron con otra marcha, con Vitolo en la derecha y Correa en la izquierda para que Nasri se juntara más a Ben Yedder hasta que llegaran las permutas de futbolistas. En ese tiempo hasta trazaron una contra vertiginosa, algo que resulta realmente milagroso en este tramo del curso. Ben Yedder sacó un balón en la posición de lateral derecho, Correa le dio continuidad y Vitolo se internó con una carrera larga. El disparo del canario mereció acabar en las redes sportinguistas, pero el paradón de Cuéllar fue impresionante al llegar al poste en un tiro duro y colocado.

Se le había escapado al Sevilla la opción de ponerse por delante y justo después Sampaoli acertó, esta vez sí, con un doble cambio al meter a Jovetic e Iborra por Ben Yedder y Kranevitter. N’Zonzi ya se quedaba solo en la posición de medio centro y los dos recién ingresados ejercían como pareja de delanteros. El Sevilla, desde ese instante, fue el dominador de la situación y resulta complicado de explicar cómo no llegó a batir en ninguna ocasión a Cuéllar a pesar de las constantes pérdidas de tiempo de un Sporting que en esa fase sí se vio desbordado por todos los lados de su defensa.

El balón circuló con más velocidad de un costado a otro y los numerosos centros, sobre todo de Mariano, parecían constantes invitaciones a doblegar la resistencia del Sporting, pero ninguno de los rematadores tuvieron el acierto necesario. Iborra lo pudo lograr en un cabezazo picado con todo a favor en un centro de Correa, después no llegaría a otro de Sarabia por la izquierda. Vitolo también tendría su opción con la testa y otro que dispuso de todo a favor fue N’Zonzi, que se quedó solo antes de escupir un disparo pésimo ante Cuéllar. Muchas opciones, es verdad, también de Jovetic, pero lo cierto y verdad es que el marcador registró un cero a cero ante uno de los tres peores de la Liga. La cuesta abajo, por tanto, continúa para el Sevilla de Sampaoli, aunque se intuye que con frenos.

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