Villarreal-Sevilla FC Sergio Domínguez: "El descanso idóneo mínimo es de 72-84 horas"

  • El preparador físico, que estuvo en el Sevilla entre 2003 y 2017, mimó a Kanouté y ganó los tres títulos con Emery, analiza el estrés físico y anímico de los futbolistas ante el programa de partidos de LaLiga

Sergio Domínguez dialoga con el involvidable Reyes en octubre de 2013. Sergio Domínguez dialoga con el involvidable Reyes en octubre de 2013.

Sergio Domínguez dialoga con el involvidable Reyes en octubre de 2013. / Manuel Gómez

Solamente 67,5 horas habrá tenido de descanso el Sevilla entre el partido del Barcelona y el de hoy en Villarreal. Julen Lopetegui, siempre reivindicativo, se ha quejado ante la prensa. Pero LaLiga sigue a su ritmo, dando prioridad a la parrilla televisiva. Sergio Domínguez, preparador físico que mimó y palió los problemas físicos del gran Kanouté de los seis títulos y trabajó con Unai Emery en el trienio de plata entre 2014 y 2016, analiza la situación. Tiene experiencia. En su penúltima temporada en Nervión, el Sevilla alcanzó el hito de 63 partidos en la temporada 15-16, la del título en Basilea ante el Liverpool y la final de la Copa del Rey ante el Barcelona en el Vicente Calderón sólo cuatro días después.

-¿Cuál es el descanso ideal entre partido y partido en alta competición?

-Se puede considerar un descanso idóneo al menos 72-84 horas, dependiendo de la carga acumulada, del período de la temporada y del perfil del jugador. No es lo mismo jugar jornadas intersemanales a final de temporada que al principio. El aspecto físico es importante pero el desgaste mental al que se ven sometidos los futbolistas es muy alto, sobre todo con la obligación de cumplir los objetivos que cada club tiene marcado, y eso puede derivar en un patrón de recuperación no adecuado para la demanda en los equipos de élite. Por ello, cuando se está a este nivel, cuantos más parámetros fisiológicos se controlen, mejor. Es muy importante disponer de información objetiva sobre el estado físico y mental del jugador, y así decidir de forma conjunta entre el servicio médico y el cuerpo técnico qué es lo más adecuado para mantener el nivel de rendimiento del equipo. Hoy en día los clubes disponen de tecnología y profesionales idóneos para llevar a cabo este control y acertar lo máximo posible en la toma de decisiones.

-¿Se puede comparar la secuencia de partidos de ahora, en esta competición exprés programada por LaLiga, con la secuencia de partidos intersemanales que equipos como el Sevilla tienen en Europa?

-Está claro que en algunos casos podrían tener ciertas similitudes, pero hay un detalle clave como es viajar al extranjero. Al competir en Europa, te puedes ver en la situación de viajar a países en los que tienes 3-4 horas de vuelo, y todo eso te condiciona a la hora de planificar. Muchas veces hay que hacer noche el jueves y volar el viernes a la mañana, teniendo el domingo partido. Y si encima toca fuera de casa en Liga, imagina los detalles que hay que controlar para ayudar a la recuperación del jugador. Por eso, en este tipo de situaciones es importante tener un calendario adaptado a la demanda competitiva de cada equipo.

-¿Cómo fue aquella temporada 2015-2016, la de los 63 partidos oficiales?

-Recuerdo la temporada 2015-16 en el Sevilla FC, jugando las tres competiciones hasta el final. Con tantos partidos intersemanales, el hecho de jugar el domingo a las 21:00 en lugar de a las 19:00 era un detalle más relevante de lo que parecía. En esas circunstancias, dos horas son importantísimas, pues se dispone de tan poco margen entre partido y partido que ese descanso adicional que te proporciona el calendario se agradece en la planificación de recuperación de los jugadores. A este nivel cada detalle que se controla es muy importante.

-¿Cuáles son las claves físicas, nutricionales o anímicas para ese descanso mínimo entre partido y partido?

-A nivel físico, hay aspectos clave que influyen en el rendimiento del jugador como pueden ser la hormona cortisol (asociada al estrés) y la enzima creatin kinasa CK (indicadora del daño muscular) que ven aumentadas sus concentraciones después de los partidos, y para las cuales se deben tomar las medidas oportunas para que se reduzcan en el menor tiempo posible y vuelvan a sus niveles basales. Para ello, es idóneo tener un buen protocolo de recuperación post partido lo más individualizado posible adaptado a las características de cada jugador. En cuanto a nivel nutricional durante un partido de fútbol, los niveles en los depósitos de glucógeno muscular se ven mermados por el tipo de demanda condicional que requiere un deporte intermitente como el fútbol. Para ello es necesario reponer esa pérdida de sustrato energético lo antes posible y suministrar al jugador las bebidas o suplementos nutricionales adecuados a su perfil.

-Pero no se puede olvidar tampoco el estrés anímico... Jugar en Villarreal menos de 70 horas después de un esfuerzo titánico ante el Barcelona...

-El aspecto mental para mi juega un papel muy importante a la hora de planificar el desarrollo de la semana de trabajo. El estrés al que se somete el jugador es muy alto, y todo ello repercute de forma negativa en la recuperación post partido. Para ello es fundamental establecer, por ejemplo, estrategias para tener una buena calidad del sueño. Se ha demostrado que un inadecuado patrón de sueño por debajo de 8 horas hace que el jugador baje sus prestaciones. Algunas de las consecuencias podrían ser la disminución de la concentración, la atención y el aumento en el tiempo de reacción, aspectos claves para tener un desempeño óptimo en el campo. Hay que pensar que la velocidad a la que se juega en el fútbol profesional hace que el tiempo que necesita el jugador en su toma de decisión se reduzca mucho y tenga que pensar con mayor rapidez. Si el jugador está fatigado a nivel mental, puede derivar en que sus acciones sean más imprecisas, o a que no tenga esa frescura para anticipar acciones rivales, y todo ello puede ir asociado a un menor rendimiento no sólo físico sino técnico táctico.

-¿De qué manera afecta el calor de verano al rendimiento de los equipos en un escenario de partidos cada tres o cuatro días?

-Con la disputa de los partidos a temperaturas mas altas de lo habitual por las circunstancias que nos ha tocado vivir, el rendimiento de los equipos puede verse condicionado, y más atendiendo a la congestión de encuentros por semana con el desgaste que ello conlleva. Ante altas temperaturas, el organismo genera mecanismos con el objetivo de eliminar el calor. El aumento de la sudoración conlleva la pérdida de líquidos y sales minerales. Es muy importante concienciar al jugador de la necesidad de hidratarse siguiendo las pautas que les marque el servicio médico y el área de nutrición.

-¿Eleva el riesgo de lesión ese cúmulo de partidos y con esta climatología pese a los cinco cambios y las pausas de hidratación?

-Las pausas de hidratación (cooling breaks) son medidas a las que la FIFA ya recurrió para reducir los efectos de las altas temperaturas durante el Mundial de Brasil de 2014. Con el paso de las jornadas y con la elevada temperatura a la que se van a tener que enfrentar los equipos en lo que queda de temporada, el hecho que se hayan implementado estas medidas ayudan a gestionar mejor los esfuerzos de los jugadores y favorecen la reducción de incidencia lesiva, aunque evidentemente hay que controlar más parámetros.En este periodo de congestión de encuentros, el papel de la recuperación post partido y la gestión de la carga van a jugar un papel fundamental para mantener un rendimiento óptimo y reducir el riesgo y la severidad de las lesiones.

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