Europa League | La derrota del Sevilla

Un largo viaje de casi seis horas y dos tocados

  • El estado de Kjaer preocupa más que el de Muriel por la carestía de piezas en el sistema defensivo

  • El central danés cojeaba en el largo viaje de vuelta, pero es muy posible que juegue ante el Celta

Kjaer, que forzó en Krasnodar, realiza carrera continua en un entranamiento. Kjaer, que forzó en Krasnodar, realiza carrera continua en un entranamiento.

Kjaer, que forzó en Krasnodar, realiza carrera continua en un entranamiento. / A. Pizarro

La plantilla del Sevilla tuvo ayer una jornada de descanso, merecida y necesaria por el cúmulo de partidos de este tramo duro del calendario previo al segundo parón que termina este domingo ante el Celta. El vuelo chárter que trasladó al equipo desde Krasnodar, con prácticamente todos los disponibles salvo Carriço, aterrizó a las 8:30 de la mañana después de estar viajando toda la madrugada, en un largo vuelo de casi seis horas. No era lo más aconsejable entrenar después de un largo viaje de casi 4.000 kilómetros en esas condiciones y Pablo Machín ya tenía previsto esa jornada libre. Hoy será cuando el equipo se ponga a las órdenes del cuerpo técnico para preparar el encuentro de mañana ante el Celta de Vigo, a las 18:30.

Ni siquiera llega a las recomendadas 72 horas mínimas de descanso el margen que tendrán los profesionales sevillistas entre el momento en que terminó el partido con el Krasnodar, casi las once del noche del jueves, y el momento en que Nervión retomará la competición liguera, las seis y media de la tarde. Son apenas 67 horas y media, y además por medio tienen en sus espaldas los jugadores más de 7.500 kilómetros de vuelo. O sea, que el entrenamiento de hoy no será muy físico, sino que el cuerpo técnico de Pablo Machín preparará una sesión eminentemente táctica con el Celta y su forma de jugar como foco principal.

En teoría, el técnico soriano puede volver a repetir su once tipo, ese equipo base que tan buen resultado le ha venido dando en los partidos anteriores a la derrota en el Cáucaso. La principal duda atañe a Kjaer, que cojeaba durante los traslados desde Krasnodar. El danés estuvo a punto de no jugar el partido, por unas molestias entre el pubis y la espalda. Sin embargo, terminó jugando y esas molestias persisten, si bien todo hace pensar que, tras el debido descanso, estará a punto. También Muriel, otro que terminó tocado y pidió el cambio. En su caso, el regreso de Ben Yedder y Andre Silva al once titular minimiza la inquietud sobre su estado físico. En la zaga, en cambio, hay escasos efectivos...

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