El derbi del Sevilla Nuevos registros, mismo lunar

  • El Sevilla renunció a la posesión y a la presión y volvió a sufrir en el lateral

Análisis táctico. Análisis táctico.

Análisis táctico. / Departamento Infografía

Un derbi es un partido especial, de los que merecen una vuelta de tuerca, así que Lopetegui le dio un giro a su modelo con nuevos e interesantes registros que sirvieron para llevar la partida de ajedrez allá donde quiso. Eso, y la reestructuración que hizo desde el banquillo, fueron las notas positivas desde el punto de vista táctico, pero también se repitieron viejos defectos, sobre todo en ese gran problema que la plantilla tiene desde que Monchi cerró su planificación en el lateral derecho. En general, en los dos costados sufrió el Sevilla, como ante el Atlético, y volvió a recibir un gol con un centro de un costado a otro, del de Jesús Navas al de Reguilón, superado en el salto. Rubi ya lo había advertido en la preparación del choque y juntó a Canales con Álex Moreno para crearle superioridad al palaciego, con el ex rayista en carrera y el cántabro en juego aéreo, donde Morata y Diego Costa, en duelos desiguales con el veterano internacional, hicieron daño. Después, metió a Tello fresco para tratar de pillar al Sevilla por ese costado y a Joaquín por el otro lado. Lopetegui, ante eso, tuvo que gastar un cambio con Gudelj y cerrar el pasillo con Koundé.

Pero no todo iban a ser aspectos negativos. El guipuzcoano exploró nuevos registros al cambiar su dibujo. Retrasó a los extremos y los abrió mucho para que con ese 1-4-1-4-1 De Jong tuviera más aire y más metros para pelearse con los centrales y las llegadas fueran más en ataques verticales. No salió el plan completo porque Óliver Torres no entendió bien ese juego de doble interior junto a Banega, pero se vio una dimensión nueva del holandés.

Defensa

La primera línea de presión se retrasó bastantes metros. Si el Betis esperaba esa presión atosigante –e histriónica incluso– tras la pérdida, el Sevilla dio un paso atrás y esperó, mandando a De Jong a guerrear en solitario.

El problema llegaba cuando el Betis lograba superar esa línea de cuatro y buscaba las bandas. Navas se vio superado en varias fases del partido, midiendo mal y yendo muy alocado a la presión, mientras que Reguilón andaba nervioso en el otro ala, llegando tarde a los cruces y con deficiencias a la hora de cerrar. Ello provocó desequilibrios que acabaron, un día más, en incendios y que obligaron a Lopetegui, como ante el Atlético, a sacar a Jesús Navas del lateral.

Ataque

El Sevilla renunció a la posesión (un pobre 45,2% en el global del partido) optando por el repliegue, también debido a que se adelantó en el marcador en los dos periodos. Pero, al margen de eso, jugó a otra cosa diferente a lo que habitúa. Los extremos fueron extremos puros, de ahí que el esfuerzo de Nolito tuviera más mérito, y De Jong no se encontró tan ahogado, ofreciendo un gran trabajo, guste más o guste menos.

Virtudes

Personalidad, dirección de equipo, mente fría, jugar con el resultado siempre... Un acierto la maniobra en el primer gol buscando para el golpeo de una falta lateral rápidamente la perspectiva contraria para obligar a la reorientación de las marcas. De ese caos sacó tajada Ocampos.

Talón de Aquiles

Carencias en los laterales que hacen gastar un cambio. Otra vez.

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