Sevilla FC | Muere José Antonio Reyes

La fatalidad une a Reyes con el ex bético Alonso Larios, compañero en sus inicios

  • El futbolista de Hinojos, de la cantera del Betis y que luego sería compañero de Messi en el Barcelona B, también falleció en un accidente de tráfico en 2009

Alonso Larios y José Antonio Reyes, en la foto de 1999. Alonso Larios y José Antonio Reyes, en la foto de 1999.

Alonso Larios y José Antonio Reyes, en la foto de 1999. / David Guevara

El fallecimiento de José Antonio Reyes este sábado en un accidente de tráfico en la autovía Sevilla-Utrera une en la fatalidad al ex futbolista del Sevilla con el ex bético Alonso Larios, un jugador con quien coincidió siendo muy joven como pareja de ataque en las selecciones sevillana, andaluza y en la española y que también falleció en un suceso automovilístico, concretamente en Hinojos, de donde era natural, en agosto de 2009.

Reyes y Larios vivieron muchos partidos juntos y llamaron poderosamente la atención del mundo del fútbol cuando apenas tenían 15 años. Ojeadores de los grandes clubes ya seguían a estas dos sensaciones en 1999. Entonces, Reyes, aun siendo un niño, ya era medio famoso. Había dado el salto al filial de Manolo Jiménez sin pasar por la categoría juvenil y nos presentaba, en una entrevista para Diario de Sevilla, a su pareja de ataque y su mejor amigo, Alonso Larios.

“Lo que más me sorprende de Alonso es que se lleva los 90 minutos corriendo. Es muy pesado y no hay quien lo pare”, aseguraba Reyes en el campo de tierra de la Renfe, donde se celebraba un entrenamiento de la selección sevillana. El bético era, si cabe, más goleador que el sevillista. Llevaba más de 50 goles aquella temporada y los que lo veían a diario destacaban su instinto asesino escondido en un cuerpo que no parecía muy dotado para el fútbol de élite.

“Nos buscamos los dos en el campo, pues somos bastante rápidos y nos entedemos muy bien”, decía el de Hinojos, un jugador que, a diferencia de Reyes, no era conocido por aquel entonces. “Él se lo merece. Es un fenómeno y va a llegar a Primera División. Yo lo único que puedo hacer es gastarle bromas y decirle que no quiere nada con los pobres. De todas formas, se porta bien y suele invitarme”, decía el onubense. Y es que Reyes, aun siendo un adolescente, ya había firmado un gran contrato con el Sevilla para ahuyentar a los clubes que lo seguían.

Pero en realidad, vigilaban a los dos. Alonso Larios firmó por el Barcelona B años después y allí en La Masía fue compañero de Leo Messi. Pero no se adaptó, volvió al Betis, jugó en el filial y acabó volviendo a su pueblo y a equipos de la zona. Siendo jugador de La Palma, en Primera Andaluza (hoy División de Honor), falleció en un accidente de tráfico cuando circulaba a las siete de la mañana solo por la A-481, en Hinojos, localidad en la que cada año desde entonces se celebra un torneo de fútbol memorial en su nombre.

Antonio Paredes, entrenador de la selección andaluza, definía a ambos augurando que llegarían muy lejos: “Son dos futbolistas de mucha clase. Reyes necesita de mucho espacio, porque tiene un recorrido asombroso, y Alonso es un goleador muy vivo en el área. Sin duda, los dos van para futbolistas de élite porque tienen unas cualidades innatas, sobre todo Reyes. Se entienden a la perfección y cuando juegan juntos son dignos de ver”.

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