Sevilla FC

La fatiga, un enemigo silencioso

  • La confección del plantel y factores como el sobreesfuerzo empiezan a pasar factura.

  • Jesús Navas, en espera de evolución; Escudero, baja.

Jesús Navas salió tocado en el pubis en el encuentro ante la Lazio. Jesús Navas salió tocado en el pubis en el encuentro ante la Lazio.

Jesús Navas salió tocado en el pubis en el encuentro ante la Lazio. / Antonio Pizarro

El Sevilla suma 45 partidos oficiales, una auténtica barbaridad teniendo en cuenta la exigencia con la que hoy día el deporte de alta competición obliga a emplearse. Ello acaba repercutiendo en el físico de los futbolistas, sometidos a esfuerzos demasiado exigentes que a menudo nuestro entendimiento no alcanza a valorar suficientemente más allá de lamentar cuando un jugador resulta lesionado por el mayor o menor perjuicio que su baja médica puede causar en el rendimiento global de un grupo competitivo.

Ello, contando con que los entrenadores tratan de gestionar esa acumulación de esfuerzo con sus decisiones, acaba repercutiendo en la musculatura de los futbolistas, que en esta época del año empieza a protestar si no lo ha hecho antes.

En el Sevilla, al margen de las lesiones fortuitas que han castigado bastante a la plantilla (como las fracturas óseas sufridas por Gonalons, Nolito y Mercado y las subluxaciones en el codo de Escudero o Amadou), las dolencias y lesiones musculares han mermado bastante al grupo que dirige Pablo Machín.

En última instancia, en el duelo ante la Lazio, vuelta de los dieciseisavos de final de la Europa League, dos hombres se sumaron a la amplia nómina de jugadores que empiezan a notar la fatiga muscular que se produce como fruto del cansancio acumulado.

Jesús Navas, Carriço, Kjaer, Aleix Vidal, Gnagnon, Munir..., han sufrido ya una o más lesiones musculares

El Sevilla se apresuró a anunciar que Jesús Navas no sufre daño muscular en el aductor que se lastimó en el último tramo del encuentro ante la Lazio. El palaciego se resintió tras la caída de un salto por un balón en juego y, según explica el parte médico ofrecido por el club, su evolución sera clave para ver si puede ser utilizado por Pablo Machín en el encuentro de este sábado ante el Barcelona en el Sánchez-Pizjuán.

Para ese encuentro, además, es seria duda Sergio Escudero, quien tuvo que ser sustituido a los cinco minutos de juego tras romperse en una arrancada de velocidad en la que el vallisoletano se quedó clavado tras sufrir un pinchazo. El Sevilla informó ayer que el lateral tendrá que someterse este viernes a pruebas de imagen para ver el estado de su musculatura, pero todo indica, por las muestras de dolor en el momento de la lesión, que no podrá ser alineado por Pablo Machín frente al Barcelona.

Pero en este punto de la temporada y cuando las competiciones por eliminatorias se endurecen con rivales de nivel, las lesiones por fatiga muscular empiezan a hacer aparición, cebándose en jugadores sensibles para ser víctimas de estas dolencias. Futbolistas veteranos por pura inercia de degeneración muscular, futbolistas que han sufrido largos periodos de inactividad por lesiones o simplemente porque están forzando en apoyos antinaturales por lesiones en otros puntos.

El caso es que el vestuario del Sevilla puede hablar de un largo rosario de lesiones musculares no fortuitas. Aleix Vidal, con varios episodios en el isquiotibial; Jesús Navas, en el sóleo (una lesión que ya indica su carné de identidad); Kjaer, con sus problemas también en la isquiotibial y toda la musculatura lumbar y de la zona posterior del muslo; las dolencias de Munir y Gnagnon, un jugador cuyo regreso se está alargando demasiado fruto de otro problema muscular; sin olvidar a Carriço, quien hoy viernes se va a someter a unas pruebas médicas para buscar el origen de sus molestías físicas que no le desaparecen.

En el Sevilla hay jugadores que superan los 3.000 minutos de juego ya desde que comenzó la temporada y Machín debe gestionar todo eso con las carencias de una plantilla que han impedido los relevos oportunos y que obliga a determinados futbolistas a jugar fuera de sitio y realizar funciones a las que no están acostumbrados. Por ejemplo, no hay que ser muy listo para pensar que Banega forzó ante el Eibar la quinta amarilla para poder estar disponible ante l Barcelona, pero todas esas situaciones acaban siendo engañosas a la larga y lo que vienen a demostrar es que la planificación en lo que se refiere a los recuros puestos en mano del entrenador no fue la correcta.

La suerte ha sido que estas lesiones musculares –y las fortuitas– han respetado a jugadores fundamentales en el esquema como Vaclik (ojo con esa rodilla), Sergi Gómez, Banega, Franco Vázquez, Sarabia, Ben Yedder o Andre Silva.

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