Odysseas Vlachodimos recibe su primer premio como jugador del Sevilla FC
El cancerbero heleno es una de las grandes sensaciones del combinado hispalense
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Decir que Odysseas Vlachodimos es el mayor acierto, y puede que el único, de la dirección deportiva de Antonio Cordón desde que llegara al Sevilla Fútbol Club no es para nada osado. El portero griego, cedido por el Newcastle durante este curso 2025/2026 ha caído de pie en un equipo necesitado de seguridad bajo los palos. La marcha de Yassine Bono fue un varapalo para un club incapaz de recuperarse, ni con Marko Dmitrovic ni con Orjan Nyland. De la mano de Matías Almeyda, que le dio la oportunidad en cuanto pudo, el heleno se ha erigido como uno de los puntales para una afición que ha encontrado en él un clavo al que agarrarse en un curso marcado por la irregularidad.
En este mes de febrero, Vlachodimos ha recibido su primer premio como jugador del Sevilla, al ser galardonado con la parada del mes de LaLiga por su intervención ante Tsygankov durante el duelo ante el Girona del pasado del pasado 8 de febrero. En aquel encuentro, el portero griego fue trascendental no sólo por esa mano al delantero ucraniano, sino por el penalti que detuvo a Cristian Stuani en los últimos compases del encuentro, que sirvió al conjunto hispalense para conseguir un punto frente a un rival directo como es el combinado catalán.
Vlachodimos y un motivo para creer
Si se preguntase a la afición del Sevilla Fútbol Club por los motivos que tiene para creer en la permanencia, uno de ellos sería sin duda Odysseas Vlachodimos. El griego suma cuatro porterías a cero en 21 encuentros de LaLiga, no así en la Copa del Rey, donde encajó el tanto que dejó fuera al conjunto hispalense en el torneo del KO frente al Deportivo Alavés. Pese a haber recibido 32 dianas en contra, la hinchada blanquirroja sabe que la portería es el menor de los problemas de un equipo que ha demostrado ser capaz de lo mejor y lo peor en un curso marcado, una vez más por la inestabilidad económica, societaria y deportiva.
Este premio a Vlachodimos no es sólo merecido por su temporada defendiendo la elástica del Sevilla, sino un reconocimiento a uno de los jugadores más llamativos de la competición desde que aterrizase en la capital hispalense el pasado verano. A sus 31 años, el cancerbero ha pasado por una fase complicada en la Premier League, donde no ha tenido los minutos esperados tras su espectacular irrupción en el Benfica. Mientras en la entidad nervionense sueñan con la permanencia del portero, su futuro está en el aire y no se sabe qué ocurrirá cuando termine la temporada en mayo, momento que será crucial para saber si el griego debe comenzar la mudanza.
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