El Sevilla decide desde lo mental y lo físico

El equipo de Matías Almeyda pasó del desequilibrio que generó Carmona a tener superioridad numérica con un retoque de posiciones

Así jugaron los futbolistas del Sevilla el derbi ante el Betis

Alexis anota, de espectacular testarazo en plancha, el 2-1 para los sevillistas. / Antonio Pizarro

El Sevilla, un poco como hace una semana en Getafe, se vino arriba y acabó mejor que el Betis en un derbi de mucha tensión que no estaba jugando mal pese a ir perdiendo, pero en el que demostró tener mayor madurez mental y también física que su rival. Los cambios de Matías Almeyda, esta vez desde el autobús, le dieron otro aire al equipo, que cambió de estructura y basculó hacia la izquierda con un 4-4-2 y un lateral largo en esa zona –Oso– que fue lo que a la postre cambió la dinámica.

El desequilibrio de la primera parte llegó sobre todo en la banda de Carmona y Juanlu, quienes junto a Azpilicueta formaron un trío que las pasó canutas con los movimientos de Abde. El del Viso, que volvía al once tras dos partidos en el banqullo, estuvo nefasto y apareció de forma negativa en los dos goles.

Pero pese a ello, los rojos ya dieron un paso adelante en la fase final de la primera parte para, con la entrada de Oso y Ejuke, dominar los 50 minutos siguientes y acabar más fuerte que su rival, incluso pudiéndose llevar la victoria en ese mano a mano de Akor Adams, si bien también el Betis tuvo su oportunidad en el tiro al poste de Abde.

Defensa

Al sistema defensivo le costó asentarse. Inició como habitúa, con el 3-5-2 en el que las persecuciones en zona acababan desordenando el bloque. Pellegrini, además, le cambiaba los terrenos a sus jugadores para generar el caos en el rival. También aparecían dos déficits añadidos en la elección de Alexis Sánchez junto a Akor Adams por su falta de físico en la actualidad para siquiera molestar la salida de balón del rival, y en la ausencia de Batista Mendy, que obligaba a Agoumé otra vez a jugar en una posición en la que le cuesta por su falta de motor.

Pero donde se generaba el desequilibrio era en la banda de Abde ante un incapaz Carmona, que ya ha demostrado que no sabe defender en situaciones de posición. Así llegó el primero, mientras en el segundo una salida en falso suya volvía a dejar la defensa desprotegida por ese flanco.

La reestructuración de Almeyda fue pasar a línea de cuatro, con lo que ya pudo dominar el centro del campo al igualar en número con la disposición del Betis. En el tramo final, además, recuperó balones con relativa facilidad. Al Betis, con mucha ansiedad, le duraban poco las posesiones y eso era la señal clara de que había llegado mucho peor mental y físicamente al final.

Ataque

Igual que costó ajustar el partido en defensa, también los dos golpes recibidos y el ímpetu del Betis en el inicio, descuadraba lo pensado en ataque. Alexis no era capaz de hacer de pegamento y Agoumé, muy atrás en otras tareas, no podía tampoco acercarse a los puntas. Aun así hubo momentos en los que el equipo se estiró y Akor Adams logró retener algunos balones.

Pero todo cambió con la salida de Oso y Ejuke y la reestructuración táctica. Almeyda dejó un lateral corto (Azpilicueta) que por momentos podía volver a hacer línea de tres con la vigilancia por fuera de Juanlu, y un lateral largo con el alicantino que se alternaba con Ejuke como extremo cuando éste se metía hacia dentro. Y ahí cambió el guión de la película, porque Antony se fue desquiciando poco a poco teniendo que retroceder y, el Sevilla fue el que acabó teniendo superioridad numérica por dentro. La energía que sí pedía a voces el equipo arriba entró con Isaac, cuyo ímpetu también fue fundamental.

Virtudes

Algunos verían más fe y orgullo que otra cosa, pero lo que tuvo el Sevilla fue una tranquilidad mental que resultó un impulso.

Talón de Aquiles

El coladero de Carmona.

Uno por uno

Vlachodimos Esta vez no se hizo tan grande y encajó dos goles en los que, eso sí, no tuvo responsabilidad. En la segunda parte tuvo menos llegada el Betis y apareció más en jugadas de continuidad.

Azpilicueta No empezó cómodo con el agujero que creaba Carmona. También estuvo blando en la entrada de Adbe en el 1-0. Después, de lateral mejoró, pero acabó otra vez con problemas.

Gudelj Le da empaque y equilibrio a la defensa a su manera. Más que Nianzou. Además rozó un balón lo justo en el tiro de Abde que pudo ser el 3-2.

Kike Salas Un segundo tiempo magnífico, robando muchos balones y mostrando su jerarquía de atrás adelante.

Carmona No pudo entrar peor en el once. Le dio vida al Betis. Intervino para mal en los dos goles. En uno permitiendo la entrada de Abde y no ser capaz de cortarle la trayectoria y en otro yendo a presionar a la nada y dejando el hueco libre. Fue sacrificado.

Agoumé No tiene motor para desempeñar el rol que le encomendó Almeyda de inicio. Con Mendy dio un paso adelante y el equipo lo agradeció.

Juanlu Con altibajos y jugando en tres posiciones distintas.

Sow Como todo el equipo, mejor y más suelto en la segunda mitad.

Suazo Impreciso, superado...

Alexis Sánchez La calidad está, pero el físico no. Estaba siendo una sombra hasta que metió ese cabezazo que enganchó el Sevilla al partido.

Akor Adams Enredado como siempre en el fuera de juego, alternando buenas acciones con otras desesperantes. Tuvo el triunfo en ese mano a mano.

Oso Cambió el partido. Fue un cuchillo y contagió al resto.

Ejuke Estiró el once a su forma.

Isaac Un zurdazo que vale oro. Para el equipo y para él.

Januzaj También ayudó.

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