El Arzobispado de Zaragoza reconoce que pagó 60.000 euros a un diácono que renunció
El Arzobispado de Zaragoza confirmó ayer el pago extraordinario de 60.000 euros netos a través de la nómina de noviembre al diácono Daniel Peruga, que solicitó "por propia voluntad" mediante una instancia dirigida al Papa la pérdida del estado clerical y la dispensa de la obligación del celibato. Después de que el miércoles trascendiera que el arzobispo de Zaragoza Manuel Ureña no renunció al cargo por motivos de salud, sino que fue la Santa Sede la que le obligó a ello tras conocer que había pagado 60.000 euros a un diácono (más otros 45.000 euros a la Agencia Tributaria), el Arzobispado envió una nota de prensa en la que confirma el pago al joven de 60.000 euros netos.
El Arzobispado, que no aclara en la nota las razones por las que se le pagaron estos 60.000 euros, insistió en que el papa Francisco aceptó la renuncia de Manuel Ureña al frente de esta diócesis por motivos de salud. Las mismas fuentes explicaron que este diácono inició su vinculación con la archidiócesis de Zaragoza durante el curso 2006-2007 al ser admitido como seminarista y que solicitó su baja a principios de noviembre "por propia voluntad". "Ya en su condición de diácono y en los primeros días de noviembre de este año, solicitó por propia voluntad, a través de una instancia dirigida al Santo Padre, la pérdida del estado clerical y la dispensa de la obligación del celibato".
Sobre la existencia de una supuesta relación de acoso entre el párroco de Épila, Miguel Ángel Barco, y el diácono, Daniel Peruga Martí, como publicaron los medios de comunicación, el Arzobispado de Zaragoza anunció que ha iniciado las investigaciones necesarias para el esclarecimiento de estos supuestos hechos y de la determinación de las responsabilidades a las que hubiera lugar.
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