Fumar marihuana en la adolescencia causa la pérdida de capacidad intelectual

Un estudio demuestra que quienes se inician desde muy jóvenes en el consumo de cannabis sufren un déficit importante en la edad adulta · El descenso del cociente puede llegar a ser de hasta 8 puntos

Una fumadora de marihuana, junto a una planta de cannabis.
Una fumadora de marihuana, junto a una planta de cannabis.
Naomi Seck (Afp) / Washington

29 de agosto 2012 - 05:01

Una nueva investigación publicada el lunes en Estados Unidos sugiere que fumar marihuana de forma regular desde la adolescencia podría inducir a una pérdida de capacidad intelectual de forma permanente en la edad adulta.

Los investigadores compararon el cociente intelectual de 1.000 neozelandeses a los 13 años y luego a los 38, alguno de los cuales eran fumadores regulares de cannabis y otros no.

Los resultados fueron sorprendentes: se registró un descenso en el cociente intelectual de ocho puntos para aquellos que comenzaron a fumar como adolescentes y mantuvieron el hábito de forma persistente a los 20 y 30 años, según afirmó la encargada principal de la investigación, Madeline Meier, psicóloga de la Universidad Duke. "Esto constituye una gran diferencia", explicó.

"Como media el cociente intelectual debería permanecer estable a medida que una persona envejece", afirmó.

Para las personas que participaron en el estudio y que nunca habían fumado marihuana su cociente intelectual subió entre unas décimas y un punto.

"Sabemos que el cociente intelectual es determinante en el acceso de una persona a la educación universitaria, en el ingreso económico a lo largo de su vida, en el su acceso a un trabajo y su rendimiento en el mismo", afirmó Meier.

"Alguien que pierde ocho puntos de su cociente intelectual en su adolescencia y en su veintena puede estar en desventaja con respecto a sus compañeros de la misma edad en la mayoría de los aspectos de la vida, y en los años venideros", reconoció la investigadora.

El descenso en el cociente intelectual no se puede atribuir a posibles diferencias en la educación o por el abuso de otras sustancias, como alcohol y otras drogas, afirmó.

Aquellos que comenzaban a fumar cannabis como adolescentes y continuaban de forma habitual también obtenían peores resultados en algunos tipos de pruebas como de memoria o en su habilidad para centrarse en algo y pensar con rapidez, incluso cuando se ajustaban los resultados en relación a las habilidades naturales de cada uno de los individuos.

Aquellos que lo dejaron o espaciaron el uso de marihuana en el año anterior a la prueba de los 38 años todavía mostraban los mismos déficits.

Sin embargo, para aquellos que fueron fumadores habituales pero que comenzaron a fumar como adultos, la capacidad intelectual no se vio mermada. Esta es una distinción clave, según afirmó Meier.

"Para el cerebro humano, la adolescencia supone el momento más crítico y vulnerable en el desarrollo del mismo", afirmó Meier.

"Los jóvenes que fuman a menudo a edades excesivamente tempranas pueden estar interrumpiendo los procesos normales clave para el desarrollo del cerebro" y dañándolos de forma permanente, explicó.

El estudio no determinó cuánta marihuana se fumó o con qué frecuencia fumaban los consumidores habituales.

Los que mostraron déficits fueron aquellos identificados por los investigadores como "dependientes del cannabis" durante entrevistas periódicas entre los 18 y 38 años.

Más investigación podría ayudar a determinar si dejar el cannabis durante más de un año podría significar que "la capacidad perdida pudiera ser recuperada", afirmó Meier. "No estudiamos esto pero es definitivamente posible".

Sin embargo el fondo de la cuestión es que los resultados, dijo, muestran que "el uso de cannabis o de marihuana en la adolescencia no es saludable, sino perjudicial".

El estudio fue publicado el lunes en la revista de los Anales Nacionales de la Academia de Ciencias (PNAS).

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