El Papa agradece la "magnífica acogida" pese a los graves problemas de seguridad

La Jornada Mundial de la Juventud es inaugurada con una misa en la playa de Copacabana mientras el Ejército brasileño alerta que el Pontífice podría haber sido víctima de un ataque

Varios jóvenes peregrinos esperan, ayer, para retirar el material para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro.
Agencias Río De Janeiro

24 de julio 2013 - 05:01

El papa Francisco agradeció ayer a través de su cuenta en la red Twitter "la magnifica acogida" que le brindó Río de Janeiro, a donde llegó el lunes para participar en la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

"¡Gracias! ¡Gracias! Gracias a todos ustedes y a todas las autoridades por la magnifica acogida en tierra carioca", escribió el papa Jorge Mario Bergoglio. "Hoy comenzamos una semana estupenda en Río. Que sea una ocasión para profundizar nuestra amistad con Jesús Cristo", apuntó el Papa argentino.

La XXVIII Jornada Mundial de la Juventud fue inaugurada de forma oficial ayer con una misa en la playa de Copacabana, en la que no se esperaba la presencia del Pontífice.

Francisco llegó a Río de Janeiro tras unas doce horas de viaje desde Roma y luego recorrió las principales calles de la ciudad en medio de fervientes multitudes de jóvenes que se agolparon para verle. Hizo un primer trayecto entre el aeropuerto y el centro de la ciudad en un automóvil cerrado, pero abrió la ventanilla para saludar a los fieles, que llegaron a arremolinarse alrededor del vehículo y frenaron la comitiva durante algunos minutos.

Un error en el trayecto hizo que el automóvil del Papa quedase atrapado en un atasco, que los jóvenes de decenas de países que se han concentrado en Río de Janeiro para la JMJ aprovecharon para acercarse y hasta tocar a Francisco, en medio de la desesperación de su equipo de seguridad.

Luego, hizo un corto paseo en un Papamóvil traído desde Roma para la ocasión y finalmente fue recibido por la jefa de Estado, Dilma Rousseff, y decenas de autoridades nacionales y regionales.

El ministro de la Secretaría de la Presidencia, Gilberto Carvalho, admitió que el papa Francisco quedó atrapado en uno de los atascos propios de la capital fluminense debido a un "error" en el trayecto, por el cual su comitiva demoró casi quince minutos para recorrer unos 500 metros en pleno centro carioca.

Aunque se vivieron momentos de tensión y se llegó a temer por la seguridad del Pontífice, el portavoz vaticano, Federico Lombardo, le restó importancia al hecho.

La versión del coronel del Ejército brasileño Diógenes Dantas, encargado de la Seguridad en grandes eventos, fue distinta tras asegurar que el papa Francisco quedó expuesto a posibles ataques y indicar que si hubiera habido un vándalo infiltrado entre las decenas de personas que rodearon el vehículo cerrado en el que se desplazaba el Pontífice, podría "haber lanzado una piedra o algo peor".

"La salida de los agentes de seguridad fue correcta pero hubo un punto débil en la seguridad del Papa. Eso debe ser evaluado y corregido. Si hubiese habido un vándalo infiltrado entre los fieles, podría haber lanzado una piedra o algo peor", aseguró Dantas al diario brasileño O'Globo, al tiempo que apuntó que el riesgo hubiera sido mayor si el recorrido hubiera sido divulgado previamente.

Por su parte, el teniente coronel de la Policía Militar, Milton Correa da Costa, señaló que el papa Francisco se encontraba en una situación de "vulnerabilidad" y de "riesgo" pues al ir con la ventanilla bajada podría haber sido "víctima de un ataque a muy corta distancia". A su juicio, hubo una "falta de coordinación" y un "número insuficiente de agentes".

Mientras, cuatro heridos y siete detenidos es el saldo inicial de un enfrentamiento entre policías y manifestantes cerca del Palacio de Guanabara, donde tuvo lugar la ceremonia oficial de bienvenida del Papa, en la que participaron la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y otras autoridades.

Un policía sufrió quemaduras en el tórax tras recibir el impacto de un cóctel molotov y fue trasladado "con urgencia" a un hospital, según informó la Policía Militarizada de Río de Janeiro por su cuenta de Twitter.

Un fotógrafo de la Agencia AFP y otro de Globo recibieron impactos de objetos en la cabeza, y un manifestante resultó herido por causa de un tiro con una bala de goma en la pierna, según la propia Policía Militar.

Los agentes detuvieron a tres personas por llevar cócteles molotov, una por tirar piedras a los uniformados y una quinta por desacato. Además, arrestó por "incitar a la violencia" a dos personas que transmitían en vivo por internet la protesta, miembros de un grupo llamado Mídia Ninja.

Esos dos detenidos son Felipe García y Felipe Goncalves de Assis, según la Policía, que divulgó sus fotos por Twitter.

La Policía dispersó con balas de goma y gas lacrimógeno a los manifestantes tras el enfrentamiento, ocurrido en una de las calles bloqueadas por los efectivos para impedir la llegada al Palacio, que es la sede del Gobierno regional.

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