Muere una joven tras caer por una ladera de 20 metros al ceder una valla en la que se apoyó

El marido de la joven, presa de la desesperación, se lanzase ladera abajo para tratar de socorrer a su esposa

Los excursionistas habían llegado al final de la ruta
Los excursionistas habían llegado al final de la ruta / SEPA
C. C.

18 de julio 2022 - 11:17

Una joven, de nacionalidad portuguesa, ha fallecido este domingo tras apoyarse en una de las vallas que limitan el camino hacia el cauce del río Cares (Asturias) y despeñarse por unos 20 metros de altura. La mujer participaba junto a su marido y un centenar de personas en una agradable jornada por los Picos de Europa.

El suceso habría tenido lugar al llegar al final de la ruta del Cares, que habían comenzado hacia la una de la tarde en Posada de Valdeón, y que habían completado a un ritmo pausado a causa del intenso calor que hacía ayer en la zona, que ayer «no estuvo especialmente concurrida», indicó un testigo y ha recogido El Comercio.

En ese momento, la mujer se apoyó en una de las vallas que limitan el camino hacia el cauce del río y esta cedió, cayendo la infortunada joven al cauce del Cares muy cerca del puente La Jaya, desde una altura «de más de veinte metros», según indicó un lugareño que acudió a la zona de inmediato.

Ladera abajo

Los acompañantes avisaron al 112 en cuanto pudieron reaccionar. No evitaron, así, que el marido de la joven, presa de la desesperación, se lanzase ladera abajo para tratar de socorrer a su esposa. Cuando los equipos de salvamento llegaron a la zona, varios de los compañeros de la pareja la habían sacado del río a la orilla y le estaban realizando maniobras de reanimación cardiopulmonar.

De inmediato se movilizó al equipo de rescate del SEPA, a bordo de la aeronave medicalizada. Una vez en la zona, se ejecutaron dos operaciones de grúa de entrada, en las que se desplegaron algo más de 35 metros de cable, para dejar al médico-rescatador y un bombero-rescatador. Estos monitorizaron a la afectada y continuaron con las maniobras de reanimación, pero finalmente nada se pudo hacer para salvar la vida de la accidentada.

El propietario del Hostal Poncebos, Ramiro Campillo, indicó que «esto se veía venir. En la ruta están todas las vallas echadas al suelo o en malas condiciones. Algunas con la madera podrida, y otras, como estas, que aunque tienen bien la madera tienen un anclaje de hierro que maldito sea el ingeniero que lo diseñó, muy malo y que tiene una chapa detrás que se suelta y la valla se sale de su sitio». Por eso mismo, Campillo advierte de que «las vallas, como están, dan una falsa seguridad. Como para poner valla por toda la ruta, sería un matadero», se lamenta.

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