Sociedad

Las españolas recelan de los anticonceptivos hormonales y prefieren el preservativo

  • Hay un 7% de mujeres expuestas a un embarazo no deseado al no usar ningún método barrera

Preservativos. Preservativos.

Preservativos. / Javier Alonso

El preservativo sigue siendo el anticonceptivo preferido por las mujeres españolas y tres de cada diez recurren a ellos en sus relaciones sexuales. Perdura el recelo hacia los métodos hormonales y se observa un ligero descenso en el uso de la píldora, opción elegida por el 17% de las mujeres.

Son algunas de las principales conclusiones de la Encuesta nacional sobre Anticoncepción 2018 (Hábitos de la población femenina en relación al uso de métodos anticonceptivos), elaborada por la Fundación Española de Contracepción (FEC) con preguntas a 1.800 mujeres de entre 15 y 49 años.

Los jóvenes se inician en el sexo a los 16 años

Los datos reflejan que, un año más, la edad de inicio en las relaciones sexuales entre los jóvenes está en los 16 años -tres años antes que la edad en la que lo hicieron la generación de sus madres-, y en esa primera relación el 96,7% de las chicas usaron un método anticonceptivo.

La presidenta de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), Paloma Lobo, ha explicado los resultados de esta encuesta según la cual el preservativo sigue siendo el método más utilizado, seguido por la píldora combinada, la ligadura de trompas (5,4%), la vasectomía (4,3%), los DIU hormonal y de cobre (4,3%), el anillo vaginal (2,9%) y el implante (1%).

El 72% de las mujeres usa anticonceptivo

Entre ese 28% se encuentran las mujeres embarazadas, las que quieren tener un hijo, las que por edad o alguna patología no pueden quedarse embarazadas o las mujeres lesbianas. No obstante, hay un 7% de mujeres expuestas a un embarazo no deseado al no usar ningún método barrera.

Lobo ha instado a los profesionales sanitarios a informar y recomendar con más frecuencia los métodos reversibles de larga duración, como el implante o los DIU -opción que sólo eligen un 9,8% de las mujeres-, ya que presentan una gran efectividad, puesto que, una vez implantados, la mujer no debe intervenir y no hay riesgo de olvido, algo que sí ocurre con la píldora, el anillo vaginal o el parche.

Estos métodos de corta duración, por los que opta el 21% de las españolas, exigen que haya una actuación diaria, semanal o mensual de la mujer para que funcionen correctamente, con la consecuente posibilidad de olvido.

Según Lobo, poco a poco estos métodos de larga duración van cobrando fuerza entre las mujeres españolas y, mientras que opciones como la de la píldora han bajado cuatro puntos con respecto a la anterior encuesta de 2016, los de larga duración han aumentado ligeramente y han alcanzado porcentajes que hace unos años "eran impensables" en España.

Las más jóvenes, las que más usan el preservativo

Por edad, aunque el preservativo es el más usado en todas las franjas, son las más jóvenes las que más lo usan, mientras que la píldora es más frecuente entre las mujeres de 15 a 29 años, el parche semanal y el anillo mensual entre los 20 y 39 años, y los implantes entre los 20 y 34 años.

Los datos de la encuesta reflejan que el uso de los métodos reversibles de larga duración empiezan a llegar a las mujeres más jóvenes.

Se trata de una buena noticia, según Lobo, que ha recordado que la edad media del primer embarazo en España está en los 32 años y la de inicio en las relaciones sexuales en 16, por lo que hay un periodo muy largo de tiempo en el que se necesita anticoncepción eficaz y esos métodos son los mas seguros.

No obstante, los DIU se usan en mujeres más mayores, a partir de los 30 años, mientras que las que no usan ningún método se sitúan en los dos extremos (entre 15 y 19 años y a partir de los 45). Por otra parte, tres de cada diez mujeres consultadas ha recurrido en alguna ocasión a la píldora del día después, frente al 14% de hace siete años.

El presidente de la FEC, José Ramón Serrano, ha reclamado a las autoridades que cumplan con la Ley de salud sexual y reproductiva y garanticen que los niños y jóvenes accedan a una correcta educación sobre salud sexual.

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