Algunos fármacos y el alcohol causan la mayoría de hemorragias digestivas

Las úlceras gastroduodenales tienen una mortalidad de entre el 5% y el 10%, ya que suelen aparecer en pacientes mayores cpn afecciones renales o cardiovasculares

Los avances en endoscopia y los tratamientos han mejorado el abordaje de los problemas gástricos.
Redacción

11 de marzo 2010 - 01:00

Las hemorragias digestivas constituyen en la actualidad una causa relevante de morbilidad en España. En concreto, tienen una mortalidad que ronda el 10%. Según un estudio llevado a cabo en Andalucía, el consumo de antiinflamatorios no esteroideos y el alcoholismo crónico son los motivos principales de estas lesiones graves, que además suponen unos costes hospitalarios muy elevados. Por ello, con el fin de evitar las intervenciones urgentes y disminuir la mortalidad, se ha creado el I Consenso Nacional sobre el Manejo de la Hemorragia Digestiva por Úlcera Péptica. Un proyecto elaborado por 15 expertos españoles con la ayuda del Centro de Investigación en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas cuya presentación tuvo lugar recientemente en Córdoba en una reunión organizada por AstraZeneca. "Está demostrado que la hemorragia digestiva es la complicación más frecuente de la úlcera péptica y que su alta incidencia se justifica por el uso cada vez más generalizado de antiinflamatorios y la presencia de una bacteria en el estómago, el Helicobacter pylori, sin olvidar el envejecimiento de la población", asegura Ángel González, facultativo de la Unidad de Hemorragias Digestivas del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

"Aunque se sigue mejorando el pronóstico global de estos enfermos sangrantes, la problemática continúa, ya que en ocasiones la falta de protocolos consensuados a la hora de actuar entre las distintas especialidades implicadas, la edad y la comorbilidad cardiorrenal de los pacientes provocan que el porcentaje de mortalidad no descienda tanto como se desearía", afirma González. En cuanto al tratamiento de la hemorragia digestiva, "el papel de la endoscopia es incuestionable, ya que logra un mejor control del sangrado, reduce las tasas de persistencia y recidiva hemorrágica, así como la necesidad de intervención quirúrgica y el porcentaje de mortalidad", señala el doctor González. "Gracias a las actuales modalidades de tratamiento endoscópico, se ha logrado reducir la incidencia de recidiva hemorrágica de las lesiones de alto riesgo hasta un 15 o 20%", apunta. Asimismo, se ha demostrado que la administración de altas dosis de Inhibidores de la Bomba de Protones (IBP), asociada al tratamiento endoscópico de la úlcera sangrante, "mejora los resultados de éste, reduciendo aún más el riesgo de resangrado y de intervenciones quirúrgicas; además, en los pacientes de alto riesgo, también disminuye la mortalidad", destaca este especialista.

Por último, la creación de unidades especializadas en la asistencia de estos enfermos mejora el enfoque asistencial. En Andalucía existen dos: una en el Hospital Reina Sofía de Córdoba y otra en el Virgen del Rocío de Sevilla.

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