Diez juegos para una Navidad en familia
Juegos de azar, de intuición, de conocimiento, habilidad o destreza musical; todos para pasar un rato divertido y conocerse mejor.
Los diez mejores juegos de mesa para niños y adultos
Si por algo se caracteriza la Navidad es por pasar tiempo con la familia y amigos. Personas con las que compartimos nuestro día a día y personas a las que no podemos ver habitualmente por vivir lejos de ellas y en estos momentos aprovechamos para reunirnos y sentir su cariño más allá de las frialdad de los mensajes de móvil o las llamadas de teléfono. Habitualmente nos reunimos en torno a una mesa, estos últimos años con mayor precaución por la pandemia que nos toca vivir, y hacemos planes juntos, tanto dentro como fuera de los hogares.
Algunos no se pierden el discurso del Rey, otros preparan juntos la cena de Nochebuena y los más pequeños están deseando jugar a todas horas. Para ellos, y apelando a que durante unas horas se olviden de los dispositivos móviles, electrónicos y digitales, hemos preparado esta lista de diez juegos para una Navidad en familia. De padres a hijos, de nietos a abuelos. Actividades todas para conocerse mejor y hacer que estas fiestas sean muy especiales.
Juegos de mesa para jugar en familia
Lo más rápido y tradicional en la mayoría de hogares, además de ver en televisión el especial de Navidad con canciones de ayer, hoy y mañana, es echar mano de los juegos de mesa que seguro tenemos en casa. El parchís, la oca, el bingo o el monopoly son clásicos de esta cita en la que no pueden faltar los piques y alianzas entre los diferentes miembros de la familia y la figura del gafe, al que todo le sale mal durante las partidas.
El mentiroso
El mentiroso, además de un típico juego de cartas, tiene una versión de juego en familia bastante divertida. Consiste en que cada miembro de la familia escribe tres aspectos o hechos que le han pasado en su vida y el resto de participantes tiene que adivinar cuál de ellos es mentira, haciéndole una pregunta cada una. Un juego divertido y sorprendente que ayuda a conocerse mejor.
Adivina la palabra
En un entorno plenamente navideño, escuchando villancicos y comiendo turrón y polvorones, uno de los participantes debe pensar (y anotar para no hacer trampas) una palabra relacionada con la Navidad. El resto debe hacer preguntas hasta conseguir adivinar la palabra secreta. Así, se van turnando los participantes y al final de una determinada serie de rondas el que más aciertos lleve gana.
Búsqueda del tesoro
Este es un juego pensado sobre todo para los más pequeños de la casa. Un adulto esconde varios objetos o prendas navideñas por las habitaciones en las que nos encontremos y los niños deben organizarse, mediante pistas y un 'mapa del tesoro', para encontrarlos. El número de cosas que se deben esconder debe ser proporcional al número de niños que participen en el juego, para que todos tengan oportunidad de encontrar algún objeto y no pasen enfadados un día tan especial.
Las historias encadenadas
Uno de los juegos que más risas suelen producir en las reuniones familiares es el de las historias encadenadas. El juego consiste en completar una historia con frases de todos los participantes. La persona de mayor edad en la mesa escribe una frase de inicio y de mayor a menor el resto de personas irán añadiendo frases a la inicial sin dejárselo ver al resto. En función del número de personas que participan puede hacerse una, dos o tres rondas de frases. El más pequeño de la mesa termina leyendo el resultado final y, casi siempre, provocando carcajadas entre todos, al más puro estilo teléfono 'escacharrado'.
Juegos de mímica
Escribe en varios papeles por ejemplo diferentes películas, personajes conocidos, de la Navidad o lo que pienses que puede ser divertido y que todos conocen. Dóblalos y cada participante debe coger uno. Mediante la mímica y de uno en uno deben conseguir que el resto de los jugadores adivinen lo que pone en su papel.
¿Quién soy?
Se trata de un quién es quién grupal, con grandes dosis de humor. Un clásico de la Navidad que ameniza la reuniones cuando todos los participantes se muestran dispuestos a perder la vergüenza y colaborar a favor de obra. El juego consiste en colocar sobre la frente de uno de los participantes el nombre de un personaje famoso, actual o histórico, sin que él pueda ver el nombre, y deberá adivinarlo haciéndole preguntas al resto de amigos o familiares. "¿Soy deportista? ¿Futbolista? ¿Juego en el Betis? ¿Capitán? ¡Joaquín!".
Karaoke
Sin ninguna duda, cantar villancicos es uno de los juegos más divertidos de Navidad para niños y mayores, así que el karaoke se presenta como un acierto seguro en lo que a propuestas de juegos se refiere. Eso sí, intentando mantener la distancia entre todos y cantando con mascarilla como medida de prevención contra el Covid. Por parejas, en grupo o en solitario, en plan Sergio Dalma en Eurovisión. Con las nuevas tecnologías y las plataformas como YouTube existen canciones suficientes en las que sólo aparece la música para ponerle tú la voz y disfrutar en familia.
Juego de las canciones
Siguiendo con las apuestas musicales, e intentando reducir el ruido para los vecinos y el riesgo de exposición al virus, tenemos también la propuesta del juego de las canciones, en el que al puro estilo televisivo debemos acertar una canción únicamente con el tarareo de uno de los miembros de mi equipo. Este juego exige poner unas normas estrictas para no terminar discutiendo cada respuesta y la validez de la misma. Si vale con decir parte de la letra de la canción, el título de la misma o el cantante que la protagoniza.
El juego de los objetos invisibles
Por último, os proponemos un juego para ejercitar la memoria de pequeños y mayores. Se trata del juego de los objetos invisibles. Seleccionamos cinco objetos navideños con varios detallitos (color, forma, accesorios...). Los mostramos durante 15 segundos y posteriormente los tapamos. En 1 minuto debemos escribir en un papel todas las cosas que recordamos de los mismos y ver qué equipo ha tenido más aciertos.
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