Un temporal con una incidencia por minuto
La ciclogénesis explosiva se ceba con Galicia, con fuertes vientos y cortes de luz
El temporal reapareció ayer en Galicia con una incidencia cada minuto y medio sólo en el 112 y rachas máximas de viento de 163,5 kilómetros por hora que provocaron el miedo a salir a la calle en numerosos ciudadanos.
La ciclogénesis explosiva Ulla ha conseguido algo que nadie esperaba en la comunidad gallega: superar a todas sus predecesoras que llevan casi dos meses azotando con fuerza el noroeste español.
En Meteogalicia, según relatan a Efe, no salen de su asombro por los intensísimos vientos que se registraron durante toda la jornada.
En la localidad lucense de Burela, uno de los puntos más al norte de España, el viento batió su récord de 2009 con una racha de 163,5 km/h, cuando el registro anterior era de 151,9.
Allí, la eléctrica Begasa confirmó que casi toda la costa de Lugo, desde Ribadeo a Viveiro, se había quedado sin suministro eléctrico como consecuencia de las fuertes rachas de viento, con el trastorno que conlleva para los vecinos de la zona.
En la provincia de La Coruña la velocidad del aire alcanzó los 157,1 km/hora en Cedeira, 153,6 en Fisterra o 138,3 en Punta Langosteira, donde está el Puerto Exterior, además de los 129,1 en la propia ciudad herculina a las 9 horas de esta mañana.
La lluvia constante y el viento fueron tan fuertes que incluso dos camiones volcaron en las carreteras gallegas y uno de ellos estuvo a punto desde un puente de unos treinta metros entre Ribadeo y Asturias.
El servicio de emergencias 112 gestionó hasta el mediodía de hoy un total de 490 incidencias del temporal de lluvia y viento en tierra y la costa que azota Galicia, como caídas de árboles, vertidos en las carreteras, desprendimientos de cornisas o tejados.
Estas cifras dan un promedio de una incidencia cada minuto y medio, a las que hay que sumar las numerosísimas que han recibido los diferentes servicios de emergencias locales, como las ochenta en seis horas de A Coruña, con una cada cuatro minutos.
No fueron pocos los niños que tuvieron que volver a sus casas después de que sus colegios se quedasen sin techo o de que los responsables de los centros viesen demasiado peligroso continuar con su actividad.
Más dramática es la tormenta invernal Pax, que ahora vira hacia el noroeste de Estados Unidos y que ha dejado a su paso por el sur y el este del país al menos una veintena de fallecidos, la mayoría a causa de accidentes de tráfico relacionados con el temporal, y ha colapsado el tráfico aéreo con la cancelación de más de 6.500 vuelos.
La situación de miles de afectados por las inundaciones en Inglaterra se agravó ayer con la llegada de otro temporal de lluvia y viento. Los dos meses de 2014 son los más lluviosos de los últimos 250 años en el Reino Unido.
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