Las uvas de Nochevieja, entre las principales causas de asfixia y atragantamientos
Los médicos recomiendan trocear la fruta, además de quitarles la piel y las pepitas
¿Qué es la maniobra de Heimlich y cómo realizarla de forma efectiva?
De cara a la tradicional celebración de las uvas en Nochevieja, los médicos recomiendan tener precaución y evitar los atragantamientos y la asfixia siguiendo una serie de consejos y prácticas que pueden salvar más de una vida.
Los facultativos explican que las uvas, por su forma y textura, puede provocar una obstrucción en las vías respiratorias. “Si no se actúa de forma rápida, puede llegar a provocar el fallecimiento”, señalan.
Por este motivo, recomiendan no dar, sobre todo a los menores de 5 años, las tradicionales doce uvas para dar la bienvenida al nuevo año, sino modificar su forma cortándolas en varios trozos, quitándole la piel y las pepitas con el fin de evitar el riesgo de aspiración.
Los especialistas señalan que las uvas tienen un tamaño similar al de la glotis, además al ser frutas ovaladas, relativamente moldeables y con una piel suave y resbaladiza, pueden deslizarse en la boca del niño de forma involuntaria, sin ser masticada, y actuar como tapón en las vías aéreas, impidiendo la respiración.
Pero no solo las uvas son las responsables de los atragantamientos. Entre los alimentos, destacan los frutos secos, los caramelos duros, los polvorones y, entre los objetos inanimados, los juguetes o piezas pequeñas de estos, así como los globos, todos ellos muy presentes en estas fechas, como elementos susceptibles de provocar ahogamientos.
Cómo evitar los atragantamientos
Para evitar atragantamientos con los alimentos, es importante seguir algunas medidas de seguridad alimentaria y tomar precauciones al comer. Algunos consejos que pueden ayudar a prevenir los atragantamientos son:
- Cortar los alimentos en pedazos pequeños y masticar bien los alimentos antes de tragar.
- Evitar distracciones mientras se come, como ver televisión o usar el teléfono móvil.
- Beber suficiente líquido mientras se come para ayudar a tragar los alimentos.
- Evitar comer alimentos que puedan ser peligrosos, como alimentos duros o con espinas, o alimentos que no estén cocidos adecuadamente.
- Evitar hablar mientras se come, ya que esto puede dificultar la respiración y aumentar el riesgo de atragantamiento.
- Enseñar a los niños a comer de manera segura y a tomar precauciones al comer.
Cómo actuar ante una situación de asfixia: la maniobra de Heimlich
Si sientes que te estás atragantando con un alimento, trata de mantener la calma y tomar alguna de las siguientes medidas:
Trata de beber un poco de agua o tomar un trago de una bebida sin gas para tratar de despejar la obstrucción en la garganta.
Si la persona no puede tragar ni respirar se le deben dar unos golpecitos suaves en la espalda con la palma de la mano.
Si ves un atragantamiento es importante buscar atención médica de inmediato y si la persona no puede hablar ni respirar es posible que necesite una intervención médica de emergencia, como la realización de la maniobra de Heimlich.
Para ejecutarlo de forma correcta hay que llevar a cabo estos cuatro pasos:
- Colocarse detrás de la persona a la que hay que realizar la maniobra y abrazarla por la espalda con los dos brazos abiertos.
- Inclinar a la víctima hacia delante para facilitar la salida del objeto causante de la obstrucción
- De pie, en posición vertical ambas personas, colocar una mano cerrada apoyando el puño sobre el abdomen (entre el ombligo y el final del esternón) y la otra recubriendo la primera.
- Presionar rápidamente y con fuerza en ese punto, en dirección hacia dentro y hacia arriba.
Lo que se consigue con esta maniobra es elevar el diafragma mediante compresiones abdominales y hacer que sea el aire de los pulmones el que termine expulsando el elemento que nos impide respirar con normalidad.
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