Huelva, tu destino

Moguer, ciudad de la poesía

Platero EScultura, una de las esculturas basadas en 'Platero y yo', en este caso pertenece al capítulo 'Idilio de abril'.

Platero EScultura, una de las esculturas basadas en 'Platero y yo', en este caso pertenece al capítulo 'Idilio de abril'.

No cabe duda de que Moguer es una de las localidades onubenses con una oferta turística más variada y de mayor calidad.

A la gran riqueza monumental del municipio, con edificios tan singulares como los conventos de Santa Clara y San Francisco, la iglesia arciprestal de La Granada, o el antiguo castillo almohade, se suman sus playas vírgenes de Mazagón, sus espacios naturales, sus tradiciones centenarias y una completa programación cultural que convierte a Moguer en destino obligado para quienes desean disfrutar del encanto de una ciudad abierta al mundo.

Entre esa gran oferta cultural destaca especialmente la intensa relación de Moguer con la poesía, una relación sin duda marcada por la figura del Nobel Juan Ramón Jiménez que encontró en los paisajes, los personajes y las tradiciones de su pueblo natal motivos de inspiración permanente para su obra poética.

Por su fuera poco, Moguer es cuna del Premio Nacional de Literatura Francisco Garfias, poeta, periodista, crítico de arte, una figura señera de la literatura española de la segunda mitad del pasado siglo de la que estamos celebrando este año el centenario de su nacimiento.

Pasear por esta ciudad cargada de referencias literarias, de rincones y monumentos que han inspirado a estos grandes autores, y poder visitar los espacios en los que se mantienen vivos su memoria y su legado, es un verdadero lujo para los amantes de la literatura.

Pasea por los escenarios que vieron nacer la poesía onubense

Una de las visitas imprescindibles es la Casa-Museo Zenobia - J. Ramón Jiménez. Se trata de la la hermosa casa que habitó el Nobel hasta su juventud, en la que siguen vivos el recuerdo de su figura y el de su esposa y compañera. Los objetos, muebles y enseres que se exponen en sus salas nos trasladan al universo creativo de uno de los mejores poetas líricos de la historia.

Interior de la Casa-Museo Zenobia - J. Ramón Jiménez. Interior de la Casa-Museo Zenobia - J. Ramón Jiménez.

Interior de la Casa-Museo Zenobia - J. Ramón Jiménez.

También destaca la Casa Natal de Juan Ramón. La vivienda en la que nació el autor de Platero cuenta también con interesante material museográfico que nos descubre el Moguer que vio nacer y crecer a Juan Ramón.

Fachada de la casa natal de Juan Ramón Jiménez. Fachada de la casa natal de Juan Ramón Jiménez.

Fachada de la casa natal de Juan Ramón Jiménez.

Otro de los lugares más señalados es el Museo Platero EScultura. Todo el centro histórico de Moguer, declarado Bien de Interés Cultural, está jalonado de magníficas esculturas inspiradas en capítulos de la universal obra del Nobel, un recorrido obligado para disfrutar del encanto de la ciudad de la mano de su hijo más ilustre.

Platero EScultura, pieza inspirada en el capítulo 'Darbón'. Platero EScultura, pieza inspirada en el capítulo 'Darbón'.

Platero EScultura, pieza inspirada en el capítulo 'Darbón'.

Finalmente, nadie puede irse de Moguer sin haber visitado la Sala Garfias. En la planta alta de la casa-natal de J. Ramón se recrea la casa en la que nació y murió el Premio Nacional de Literatura Francisco Garfias. Infinidad de objetos de arte, muebles de época, pinturas y otros muchos objetos de gran valor artístico, componen un espacio lleno de encanto que nos permite adentrarnos en la vida y obra de este gran autor literario.

Uno de los espacios disponibles en la Sala Garfias. Uno de los espacios disponibles en la Sala Garfias.

Uno de los espacios disponibles en la Sala Garfias.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios