España no escarmienta
TVE es la única que triunfa con la retransmisión de Eurovisión, seguida por 5,3 millones de espectadores.
Se veía venir. Más que de un sueño, los de Morfeo hicieron ayer que España se despertara de una auténtica pesadilla. La de Eurovisión. De nuevo el fracaso español ha sido rotundo y, al más puro estilo Remedios Amaya (volvemos a repetir batacazo eurovisivo con la cantante descalza), los representantes españoles han dejado al país, con solo ocho puntos, en el penúltimo puesto de la tabla, sólo con Irlanda con una peor puntuación.
Si se tiene en cuenta que este año el número de participantes era mayor al de ediciones anteriores, hay que decir que la actuación de Raquel del Rosario y su grupo ha sido la que ha quedado en el peor puesto de la historia de España en el festival (el 25). Otras actuaciones dignas de olvidar, como las que protagonizaron Soraya Arnelas o Las Ketchup quedaron en la cola, pero nunca en un puesto tan bajo como el de este año, y hasta el fenómeno Chikilicuatre supo sacar más jugo de esta convocatoria y quedó en el puesto 16.
España no consigue dar con la tecla del éxito y cada año, con excepciones honrosas como el décimo puesto alcanzado por Pastora Soler el pasado año o el séptimo conseguido por Rosa López en 2002, se conforma con bucear en los últimos puestos de la tabla y confía en una remontada que nunca llega. Y es que hay que remontarse a finales de los 60 (hace concretamente 43 años) para recordar la última victoria española en esta cita.
La única que este año ha sacado tajada de Eurovisión ha sido Televisión Española, que consiguió que La 1 liderara la jornada del sábado con un 17% de share y se convirtiera en la cadena más vista en la franja de máxima audiencia, con un 29,9% de cuota de pantalla. Y es que el festival, aunque parece que no atraviesa por uno de sus mejores momentos, fue seguido por más de 5,3 millones de espectadores, alcanzando su minuto de oro a las 23,51 minutos (en plena votación), con 6.961.000 espectadores. Es significativo que más de 16 millones de espectadores siguieran la gala en algún momento y que casi 4,8 millones arroparan a El sueño de Morfeo durante su intervención. Hay que tener en cuenta, no obstante, que el festival ha perdido más de 1,1 millones de espectadores respecto al pasado año, cuando logró reunir a más de 6,5 millones de espectadores y alcanzó el 43% de share.
En cuanto a los ganadores de esta edición hay que decir que se cumplieron todos los pronósticos y el Only Tearsdrops con tonos celtas de Emmelie Forest dio a Dinamarca el triunfo con más de 281 puntos, seguida del joven representante de Azerbaiyán, Farid Mammadov, que consiguió la segunda posición con 234 y la ucraniana, Zlata Ognevich y su Gravity, en tercera posición con 214 puntos.
También te puede interesar
Lo último