Larry King dice adiós

El presentador pone punto y final a su carrera tras 25 años al frente de su programa de la CNN, por el que han pasado casi todos los líderes mundiales.

Larry King dice adiós
Larry King dice adiós
Chris Melzer (Dpa)

Nueva york, 30 de junio 2010 - 17:38

Si dos políticos hablan durante una hora de libre comercio, podría sonar a la tumba en cuanto a cuotas de pantalla. Pero nada de eso sucedió en noviembre de 1993. En el plató de CNN discutían el vicepresidente estadounidense Al Gore y el fallido candidato a la presidencia Ross Perot sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta) y más de 11 millones de hogares siguieron el debate. El récord de audiencia se mantuvo 13 años. ¿Y quién fue el moderador de esta hora estrella? Larry King. Desde hace 25 años, su programa se emite diariamente, en todo el mundo, desde el mismo lugar. Pero ahora, a sus 76 años, uno de los rostros más famosos de la televisión ha decidido poner punto y final.

Al parecer, fue un anuncio publicitario el artífice de su nombre artístico, en 1957. Como Lawrence Harevey Zeiger resultaba muy complicado para su emisora de radio, el periodista se buscó un nombre. Sobre su mesa había un anuncio de King's Wholesale Liquor, y el joven de entonces 16 años decidió llamarse Larry King. Cuando en 1985 CNN incluyó su programa, ya era tan famoso que él mismo le dio nombre: Larry King Live.

King apuesta por el reconocimiento: su viejo micrófono plateado lleva décadas acompañándolo sobre la mesa, aunque no lo utilice. Tampoco faltan sus gafas negras ni sus tirantes sobre una camisa con las mangas remangadas. Un poco encorvado, Larry King aparece en su propio salón y presenta con voz cascada a sus invitados: por allí pasaron tanto presidentes como reyes, millonarios, líderes financieros o actores. El simpático, joven y algo torpe Al Gore y el escarmentado Ross Perot fueron sólo dos de las decenas de miles de invitados. Los líderes de Israel, Jordania y los territorios palestinos, desde Isaac Rabin al rey Hussein o Yassir Arafat, conversaron con él igual que lo hizo el jefe de Estado libio, Muammar al Gaddafi. Michael Jackson se quejó del mundo, Céline Dion rompió en llanto por la catástrofe de las inundaciones en Nueva Orleans en 2005 y Jerry Seinfeld reaccionó indignado cuando King le preguntó si su espectáculo finalmente sería cancelado. "¿Cancelado? ¿Yo? ¿Sabe quién soy yo?", preguntó el cómico. "Claro", respondió King, "el joven judío de Brooklyn, ¿no?"

También el propio King es un joven judío de Brooklyn. Se casó ocho veces, como Elizabeth Taylor, y con algunas dos veces, también como Elizabeth Taylor. No conoció a su primer hijo hasta que éste tenía 30 años. A su sexta mujer le pidió matrimonio ya en la primera cita. Y con su octava esposa -Shawn es la madre de los dos más jóvenes de sus cinco hijos- tuvo una batalla pública por el divorcio antes de que se reconciliaran.

King no fue nunca un hombre de preguntas duras, sino un conversador. Sabía cómo "disparar", pero rara vez hacía daño. El martes comenzó su programa anunciando "una noticia personal" que le gustaría compartir. "He hablado con CNN y les he dicho que quiero terminar Larry King live en otoño, y han aceptado generosamente", señaló. Eso le dará más tiempo para su mujer y para ir a jugar al béisbol con sus hijos. "Estoy muy orgulloso de que según el libro Guiness seamos el espectáculo que más tiempo ha estado en un canal a una misma hora", dijo King, aunque últimamente la audiencia casi se había reducido a la mitad. "Seguiré formando parte de la familia CNN y haré algunos especiales sobre temas importantes nacionales e internacionales, pero ha llegado la hora de colgar los tirantes".

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