"Nunca pensé que presentaría el buque insignia de Canal Sur"
Eva González. Presentadora de 'Se llama copla'.
La presentadora sevillana se reincorpora a las noches de Canal Sur tras grabar el programa infantil de 'MasterChef' que emitirá La 1 en diciembre
Su sonrisa llena desde hace siete año la noche de los sábados en Canal Sur. Eva González acaba de incorporarse a su programa estrella, a Se llama copla, producido por Caligari, un lugar que asegura ha sido su escuela en la televisión y donde se siente arropada por sus compañeros, a los que considera su segunda familia.
-Su regreso a Se llama copla le va a suponer un toque de esperanza a un momento tan delicado como el que está atravesando ahora tras la muerte de su padre ¿Cómo ha sido el reencuentro con sus compañeros?
-Llevo dos semanas reincorporada y la verdad es que volver con mis compañeros me ha dado mucha alegría. Llevamos juntos siete años y eso crea unos lazos importantes. Somos una pequeña familia. Siempre me hace mucha ilusión empezar una nueva temporada de Se llama copla porque aquí estoy haciendo lo que me gusta.
-Y encima dando cuerpo a un programa que se ha convertido en el referente de la cadena…
-Claro, jamás pensé que estaría tanto tiempo presentando un programa y, mucho menos, que fuera el buque insignia de una cadena como Canal Sur. Para mí ha sido como un sueño.
-En esta ocasión se ha incorporado un mes largo más tarde que el resto de sus compañeros por problemas de agenda. ¿Lo ha echado de menos?
-Imagínate. La primera vez que puse la tele y vi el programa pensé que faltaba algo. ¡Que se han olvidado de mi…! (risas) Pero era realmente incompatible hacer la copla mientras grababa MasterChef júnior. Aunque debo decir que Mike lo ha hecho genial. Formamos un buen tándem.
-En sus siete años al frente del concurso ha visto muchos cambios, el último, para muchos el más importante, el foro de La Comunidad, una mejora que acerca al programa el sentir de la audiencia de los sábados.
-A mí este tipo de cosas me encantan. Me gusta tener un contacto directo con los fans del programa y, además, Juliana lo lleva fenomenal. Quizá en su origen el formato estaba pensado para gente mayor, pero nos hemos dado cuenta que no es así. Con La Comunidad vemos que hay una generación de jóvenes seguidores que han crecido con el programa y que han creado un movimiento en internet alrededor de la copla. Este año tenemos a concursantes muy jóvenes, como el último en llegar, Raúl, que acaba de cumplir los 18 años, y que suelen arrastrar a un público joven. Ellos son los que aseguran el futuro de este Se llama copla.
-La audiencia del programa, lejos de venirse abajo, ha ido creciendo con los años. ¿Dónde cree usted que radica la clave del éxito?
-La copla, a priori, era un género más bien enfocado a la gente mayor, pero este programa consiguió darle la vuelta y abrirlo a un público de todas las edades. Es un formato con mucho ritmo y realizado por gente joven y eso se nota. Yo, particularmente, no tenía ni idea de copla más allá de la que escuchaba de vez en cuando en mis mayores, pero ahora me encanta.
-Su vuelta ha coincidido con un momento delicado, donde tanto el público como los propios concursantes han puesto en duda el trabajo del jurado…
-El enfrentamiento entre el público y los jueces es un clásico de Se llama copla. La gente tiene mucho poder con sus llamadas y su opinión no siempre coincide con la del jurado. En esta ocasión, además, ese malestar también se extendió a los concursantes. Sólo te diré que la posición de los jueces no es fácil. Yo me pongo en su piel y me da miedo.
-¿Tras todo esto tiempo se ha perdido la naturalidad y espontaneidad de los primeros concursantes?
-A priori parece que los nuevos concursantes llegan con más picardía que los primeros porque conocen bien la dinámica del programa, pero no es así. Llegan con una idea preconcebida del concurso pero cuando empiezan a vivir la experiencia en primera persona, lo ven todo de muy distinta manera. A todos, tanto a los nuevos como a los antiguos, le doy el mismo consejo: que lo vivan a tope, que aprovechen la ayuda que reciben y que no sufran tanto. Aquí es donde pueden empezar a labrarse su futuro.
-Y luego llenan estadios…
-Es una barbaridad el éxito que tienen los concursantes en su gira. Hacen más de 50 galas al año. Vamos, ni Bisbal.
-¿Usted ha ido alguna vez a alguno de estos conciertos?
-Por supuesto, he ido a muchos, pero del que guardo un recuerdo más bonito es del primero que se ofreció en el Estadio Olímpico de Sevilla y lo llenó. Ni Madonna, que había venido hacía poco tiempo entonces a Sevilla, consiguió un lleno tan espectacular como el de mis niños de la copla.
-Lo que está claro es que se está convirtiendo en el Rey Midas. Primero tocó la copla y arrasó y ahora MasterChef, que remontó con las semanas. Y con doble Ondas entre las dos, por cierto.
-Estoy alucinando, de verdad. No puedo creer que cinco años después del Ondas de Se llama copla vaya a llegar el de Masterchef. Es una pasada. Es que verdaderamente en este programa lo están haciendo genial. Han convertido la afición de muchos españoles en un modo de vida. Sin ir más lejos, ahora mientras estoy haciendo esta entrevista estoy hablando desde la cocina de mi casa con el libro de recetas de una de las concursantes delante.
-¿Este programa ha despertado en usted la afición por la cocina?
-Un poco sí. Bueno, antes pensaba que hacía más o menos bien una serie de platos… ahora no lo tengo tan claro. Me hace pensar sobre lo que realmente sabía.
-Pero como el puchero de su madre seguro que no lo hace ninguno de los de MasterChef
-¡No por Dios! Como el puchero de mi madre no hay otro, aunque los de Masterchef hagan cosas muy ricas. Ese puchero de casa me lo tomo sólo yo.
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