Celso Ortega celebra sus bodas de plata como matador
El torero portuense quiere conmemorar el veinticinco aniversario de su alternativa toreando una corrida en la Plaza Real
Tal día como ayer, hace veinticinco años, tomaba la alternativa en El Puerto Celso Ortega. A la misma hora, al cabo de ese cuarto de siglo, celebraba su aniversario con la familia, amigos y prensa tentando unas becerras en "El Romero", la finca de la ganadería de García Fernández Palacios.
El tentadero cumplió a la perfección su finalidad selectiva bajo la hospitalaria batuta del ganadero Rodrigo García González Gordon. La faena tuvo la vertiente emotiva, con el matador reverdeciendo laureles. Los aficionados recuperamos las formas toreras de Celso Ortega, ese toreo recio, varonil, de seco desgarro y plantas asentadas que recuerda de continuo que el toreo es lidia.
Un matador que tiene una ilusión: "parece que estoy en activo, y llevo dos años esperando este momento: que llegara mi veinticinco aniversario de alternativa para lo que me he estado preparando, para torear en mi tierra y que sea el colofón justo y merecido de mi carrera".
Pero para eso hay que ponerse de acuerdo con la empresa: "No me he ofrecido a la empresa todavía porque estoy esperando que ellos se den cuenta. La conmemoración la he hecho aquí con los medios de comunicación, os habéis acordado de mí tanto ahora como en la feria en el pregón, y estoy esperando a que salga la prensa y a ver que conocimiento tienen y hablar con ellos para ver que pensamiento tienen".
Estamos casi en tiempo de descuento porque los carteles del verano portuense se están cerrando: "sí, ahora mismo es el momento de cerrar carteles. Pero de los comentarios que hay en la afición de El Puerto y los que estoy escuchando de los presidentes de la plaza y concejales es que no tienen nada cerrado".
Para el a la vez joven y veterano espada anunciarse en el abono sería novedad: "y un aliciente. Estamos pasando un mal momento económico, los festejos se tienen que reducir, es lo lógico y razonable porque la gente no está yendo a los toros por falta de liquidez. En un momento así creo que mi despedida es una novedad y un aliciente para mover al aficionado, que me está demostrando que tiene ganas de que yo pueda estar en una corrida de toros perfectamente. Estoy preparado como habéis visto, puedo ir por delante de una figura y he toreado con la mayoría de figuras, de los que estaban antes y de los que están ahora. Es un aliciente más que puede ofrecer la temporada de El Puerto".
Ortega asegura que no está fuera de cobertura ni mucho menos : "nunca he dejado de tentar, de torear festivales y de estar vinculado con el toro. Vivo del toro, me dedico al tema de embarcarle a empresas y estoy con muchos ganaderos en contacto. No he dejado nunca de entrenar, de hacer vida torera. Por eso me ves delgado y concienciado para un evento de tanta importancia como matar una corrida de toros. Estamos hablando de una cosa seria y para eso tengo el rodaje y el bagaje profesional suficiente para matar una corrida de toros, no solo con dignidad sino como se merece la afición de El Puerto".
Y qué ofrece Celso: "Creo que a la afición le va a gustar que me despida después de veinticinco años. La idea es ser novedad veinticinco años después, para los que me vieron antaño y para los que no han podido verme. He desarrollado con el tiempo muchas cualidades tanto en experiencia como en madurez y en la forma de estar y de ser. La juventud es importantísima pero la edad te hace madurar muchísimo, adquiriendo una profesionalidad que a lo mejor antes no tenías".
Una despedida porque ya lo dejó definitivamente: "Tomé la alternativa demasiado joven, a los 17 años. Llegó un momento en que no lo vi claro, no me entendían las empresas y no estaba a gusto en la cara del toro y lo mejor era quitarse. No estaba a gusto personalmente ni familiarmente ni emocionalmente. Fue una decisión dura y lo dejé definitivamente. Pero ser torero lo seré siempre".
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