Paco Lama de Góngora, en solitario, cierra la temporada

El novillero sevillano lidiará seis astados pertenecientes a distintas ganaderías

Lama de Góngora, quien se ha encerrado durante un mes en el campo para el gesto de esta tarde en Sevilla.
Lama de Góngora, quien se ha encerrado durante un mes en el campo para el gesto de esta tarde en Sevilla.
Luis Nieto Sevilla

12 de octubre 2014 - 01:00

Hoy se cierra la temporada sevillana con un festejo en el que Paco Lama de Góngora, novillero del barrio del Arenal, donde está ubicada la plaza de toros, lidiará seis novillos pertenecientes a ganaderías distintas -Daniel Ruiz, Victoriano del Río, Luis Algarra, El Pilar, Fuente Ymbro y El Parralejo-. El festejo comenzará a las cinco y media de la tarde.

El diestro se ha estado preparando especialmente durante un mes, encerrado en el campo y su última aparición en público tuvo lugar el pasado miércoles en un encuentro con aficionados y partidarios, en el que practicó una sesión de toreo de salón junto al puente de Triana, en el paseo Marqués de Contadero, al que asistieron numerosos jóvenes y niños.

Lama de Góngora, quien ganó el ciclo de promoción Nuevos Valores celebrado en la Maestranza en 2012, abriendo la Puerta del Príncipe en su clasificación, llega a esta cita tras indultar este año dos novillos: Costurero, de Torrestrella, en la plaza de El Puerto de Santa María y otro, de El Cahoso, en la localidad pacense de Fuentes de León.

En total, ha sumado hasta el momento 16 novilladas, en las que ha cortado 14 orejas. De su temporada, el torero explica que ha ido en progresión y con respecto a los citados indultos dice que con Costurero, de Torrestrella, realizó una faena en la que alcanzó una comunión total con el novillo: "Yo me metí en su mundo y él se metió en el mío. Ese toro me ha enseñado a torear. Lo percibí en el conjunto, en la reunión. Me acompañaba hasta en los remates. Me marcaba terrenos, distancia, altura de la muleta. Además fue en El Puerto, donde desde niño he visto toros con mis padres. Una tarde muy bonita en la que sentí el arte y lo transmití. Y además, brindé a Álvaro Domecq la faena por todo lo que ayuda a los toreros".

Del otro indulto, en Fuentes de León, afirma: "El novillo -de El Cahoso- embistió bien, le di treinta o cuarenta muletazos, pero no fue algo mágico, como lo de El Puerto".

Con respecto a sus actuaciones de la presente temporada en la plaza de Sevilla, analiza que "la primera tarde, me encontraba mal y no le di a Sevilla lo que merece. Estaba en un momento en el que me perdí dentro de mi propio entrenamiento. Soñaba, no dormía obsesionado con el triunfo. Pedí consejo a figuras y me dijeron que tenía que aceptar que hay un proceso de maduración que no se puede acortar. En la segunda tarde de Sevilla le di la vuelta a la tortilla y volví a flotar en la Maestranza". Otra plaza clave donde se examinó este año fue Las Ventas: "Puse toda la carne en el asador desde el primer momento y toreé como siento. Di dos o tres tandas buenas por la izquierda. No era bisutería. Perdí la oreja por la espada. Pero Madrid es lo máximo; el ole que escuché pone los vellos de punta".

En cuanto a esa progresión a la que alude, refiere que "ahora me sirven los entrenamientos y antes los hacía de manera mecánica. Sobre todo he cambiado en mi forma de pensar. Todos los días me veo con un blanco y oro, el traje de la alternativa, la ilusión".

Un doctorado que se prevé el próximo año y en el que como cartel ideal refiere a El Cid y Manzanares o bien José Tomás y Manzanares, con toros de Torrestrella y por supuesto en Sevilla; si bien considera que lo que consiga esta tarde será clave tanto para su doctorado como para el devenir de su carrera.

En referencia a que los seis novillos son del mismo encaste -Domecq-, Lama de Góngora indicaba que "quería algún novillo de encaste diferente, pero parece ser que no querían venir los ganaderos a los que se les ha propuesto. Se ha buscado esa variedad, pero no ha podido ser".

En definitiva, cierre de temporada con el gesto de un diestro local ante seis novillos de distintas ganaderías y que el propio Lama de Góngora ha definido como "un reto fuerte y duro, pero es el momento de dar el salto".

stats