El novillero malagueño Jiménez Fortes, herido en Las Ventas

El joven espada fue operado ayer en el séptimo festejo de San Isidro de una cornada muscular ascendente de 20 centímetros y de pronóstico "menos grave"

El novillero malagueño fue cogido ayer en su primer toro en Las Ventas durante la faena con la muleta.
El novillero malagueño fue cogido ayer en su primer toro en Las Ventas durante la faena con la muleta.
Efe · M. Jiménez / Madrid · Málaga

17 de mayo 2011 - 01:00

El novillero Saúl Jiménez Fortes resultó herido ayer de pronóstico "menos grave" durante el transcurso de su primera faena, en el festejo que se celebró en Las Ventas, séptimo de la Feria de San Isidro de Madrid. El cirujano jefe de la plaza de toros de Las Ventas, Máximo García Padrós precisó que la cornada ha sido "muscular, de 20 centímetros con una trayectoria ascendente que interesa el vasto externo de la pierna izquierda, de pronóstico menos grave".

El apoderado del novillero, Julian Guerra, indicó, al término de la operación, que la herida sufrida por Jiménez Fortes, es "extensa, aunque no afecta vasos importantes".

El joven malagueño se lució en un bonito saludo de capote al primer novillo de su lote pero apenas pudo hacer nada en la muleta, ya que el animal, de la ganadería Flor de Jara, se orientó muy pronto, sin obedecer en ningún momento a los engaños y le volteó en dos ocasiones. No obstante, Fortes se mantuvo en el ruedo hasta dar muerte al novillo, y posteriormente, tras saludar una ovación en el tercio, acudió por su propio pie a la enfermería, de donde ya no volvió a salir.

El novillero malagueño, de 21 años es considerado una de las promesas actuales del toreo local y del panorama taurino en general. Hace menos de un mes también resultó herido mientras entrenaba a puerta cerrada en el coso zamorano de Fuentesaúco. Hijo del empresario Gaspar Jiménez, y la torera Mary Fortes, fue el ganador del Festival Internacional de Escuelas Taurinas de Málaga en el año 2007 pero hizo un pequeño parón en su carrera para centrarse en sus estudios. Debutó con picadores en la plaza de Benalmádena en el año 2009. Actualmente su apoderado es Julián Guerra y tanto éste como el matador, han mostrado en numerosas ocasiones la intención del novillero de tomar la alternativa este año. En un primer momento, Guerra adelantó la posibilidad de que el joven diestro pudiera doctorarse en la Feria de Málaga, donde el año pasado ya cortó una oreja, de no ser así si podría aparecer en la La Malagueta.

Jiménez Fortes había templado ayer mucho con el capote en un mecido saludo a la verónica. Pero cambió radicalmente el comportamiento del astado en el último tercio, tanto que nadie puede asegurar ahora con certeza cuándo y de qué manera le metió el pitón entre tantos acosones y desarmes, y alguna que otra voltereta, durante el valiente trasteo.

El otro héroe de la tarde fue Víctor Barrio, que además hizo méritos más que de sobra para cortar la oreja injustamente denegada.

Apuesta fuerte la suya desde el mismo momento que pidió anunciarse con este hierro sabiendo lo que podía haber detrás de su encaste santacolomeño, que por algo lo rehúsan los toreros de arriba. Barrio quiso hacer el gesto después de haber quedado el pasado año como el novillero con mejores espectativas para éste.

Y aunque todavía le aguarda un segundo paseíllo en este mismo ciclo, a pesar del trago que estaba siendo lo de hoy, no volvió la cara en ningún momento, al contrario, sus dos faenas fueron una lección de coraje y valor, orgullo y pundonor, por supuesto también capacidad técnica y notables argumentos artísticos.

El primer espada, Manuel Larios pasó también su particular calvario en los dos novillos de su lote, revoltosos y peligrosos como los que tocaron en suerte a sus compañeros.

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