Transporte

La revolución viaja en tren

  • Renfe ha sabido crear un servicio de alta velocidad alternativo y más ajustado a viajeros frecuentes para el día a día. Más que competir, parece que AVE y el avión se complementan entre Madrid y Málaga.

La alta velocidad se consolida en Andalucía con unas cifras de ocupación espectaculares, por encima de las más optimistas previsiones, tras la inauguración de la línea entre Madrid y Málaga que se suma a la de Sevilla. La nueva conexión ha confirmado que este medio de transporte es clave para los desplazamientos de media distancia del futuro. Lo que no se entiende es que después de la línea creada para la Expo de Sevilla hayan tenido que pasar tres lustros para repetir la experiencia en Andalucía. El sistema se propone como inmejorable incluso para los viajes de larga distancia: ahí está el eje transversal que une las dos capitales término andaluzas y a Córdoba con Barcelona en menos de seis horas. La creación de un nuevo ramal para evitar Madrid ha ahorrado tiempo y ha evitado tráfico en las saturadas instalaciones de dicha ciudad. Cerca de 350.000 personas utilizarán durante 2009 esta línea que atraviesa el país, el doble que en 2008.

Desde que el AVE llegó a Málaga, la noticia fue, una y otra vez, que había conseguido robar pasajeros al avión. Una visión equivocada, porque más que competir, ambos medios de transporte se han complementado. Si no, no se explica que esta línea de alta velocidad haya transportado a dos millones de personas, duplicando tanto el número de usuarios que tenía el ferrocarril convencional, como los pasajeros de los vuelos directos entre Málaga y Madrid. De hecho, Renfe y Air Europa acordaron vender billetes conjuntos para, por ejemplo, llegar a Barajas para pasar unas vacaciones y bajar al sur de turismo de fin de semana o aterrizar en Málaga y visitar Madrid.

La revolución de la alta velocidad ha permitido viajes antes casi impensables y nuevas opciones turísticas tanto para los andaluces como para los madrileños y catalanes. Los empresarios turísticos han visto incrementada la presencia de residentes en Madrid que llegan a Andalucía a pasar simplemente un fin de semana y han creado diferentes paquetes turísticos para conseguir atraer más visitantes. El golf, el clima, la calidad e incluso la oferta cultural de la región han bastado para que el sector sea uno de los que menos haya notado la crisis. Pero ha sido fundamental que, por ejemplo en Málaga, el viaje en tren haya bajado de cuatro horas a dos horas y media gracias al AVE. Un paseo que también afecta a ciudades intermedias como Antequera o Puente Genil, beneficiadas asimismo por el nuevo medio de transporte y con numerosas paradas de los trenes a lo largo del día.

Aunque lejos de centrarse sólo en viajes de turismo o negocios, Renfe ha sabido crear otro servicio de alta velocidad alternativo y más ajustado a viajeros frecuentes para el día a día. Las lanzaderas Avant entre Málaga, Córdoba y Sevilla han posibilitado una mayor relación entre las tres ciudades: casi 300.000 viajeros las han utilizado durante 2008. Se prevé que la cifra aumente año a año y que estas líneas se conviertan en la base del futuro eje ferroviario andaluz que llegará a unir todas las capitales andaluzas. Un eje que, como se recuerda insistentemente, se convertirá también en vertebrador de la cohesión social andaluza y permitirá un mayor desarrollo de todas las comarcas: actualmente están en obras varios tramos de vías de ancho internacional que permiten circulaciones superiores a 300 kilómetros por hora entre Granada y Antequera, Málaga y Sevilla o Sevilla y Cádiz. Y pronto viajar rápido entre Antequera y Ronda o desde la capital de la Costa del Sol hasta Marbella podrá ser realidad. El AVE avanza a toda velocidad.

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